• Noticias

    Un mundo convulso

    Actualidad mundial | Ramón Arturo Guerrero.

    Un mundo convulso le da la bienvenida al año 2016
    Un vistazo al mundo al iniciarse este año 2016 devela un panorama desalentador para quienes se preocupan por el bienestar y el futuro de la humanidad.
    ·         Guerra en el Medio Oriente, partes de África y Europa.
    ·         Crisis de refugiados que cruzan el Mediterráneo desde el norte de África y son mal recibidos en Europa. Al menos 26 de los 50 estados de Estados Unidos, casi todos bajo control republicano, desafiaron al presidente Barack Obama al negarse a acoger refugiados sirios tras los atentados en París.
    ·         Emergencia climática, con evidencia de los efectos devastadores del cambio del clima, en muchas partes, especialmente zonas costeras. Se prevén los efectos del fenómeno El Niño.
    ·         Los expertos describen un sombrío horizonte económico mundial en el corto plazo.
    ·         Amenazadores cambios políticos en Latinoamérica, acompañados de predicciones económicas poco halagüeñas.

    Mundo en guerra y "al borde del suicidio"
    Una personalidad de la estatura del Papa Francisco ha hecho esta advertencia: El papa Francisco dijo hoy que el mundo está "al borde del suicidio" a causa del cambio climático e instó a los líderes que se reúnen en la cumbre de París (COP21) a alcanzar un acuerdo porque, en su opinión, es "ahora o nunca". "No estoy seguro, pero puedo decir que es ahora o nunca más. La primera cumbre creo que fue en Tokio y se ha hecho poco. Cada año los problemas son más graves", dijo el papa durante el vuelo que le trajo de vuelta de su viaje a África, según informa "La Stampa" (cable de EFE, Ciudad del Vaticano, 29 de noviembre).
    Según había expresado antes el pontífice, la serie de atentados perpetrados en la capital francesa, que dejó decenas de muertos y heridos, son "una parte" de la Tercera Guerra mundial. Anteriormente el papa había advertido que el mundo ya está viviendo un tercer conflicto bélico a escala mundial, el cual se está desarrollando de manera fragmentada a partir de conflictos, crímenes, masacres y destrucciones que recorren el planeta. (Entrevista telefónica con TV2000, canal de la Conferencia Episcopal Italiana).
    El respetado filósofo y teólogo Leonardo Boff analizó así la reacción a los hechos vividos en Paris: “La respuesta que Occidente ha dado, comenzando con George W. Bush, retomada ahora vigorosamente por François Hollande y sus aliados europeos más Rusia y Estados Unidos es el camino de la guerra implacable contra el terrorismo, ya sea interno en Europa o externo contra el Estado Islámico en Siria y en Iraq. Pero este es el peor de los caminos, como criticó Edgar Morin, pues las guerras no se combaten con otras guerras ni con el fundamentalismo (el de la cultura occidental que se presume ser la mejor del mundo, con el derecho a ser impuesta a todos). Occidente ha optado por la guerra sin tregua. Pero nunca más tendrá paz y vivirá lleno de miedo y rehén de posibles atentados que son la venganza de los islámicos”. (Koinomia, 27 noviembre 2015).

    Impacto económico del cambio climático
    Los desastres naturales dispararon las importaciones agrícolas en América Latina en la última década, al tiempo que se redujo la producción de materias primas en los países de la región, algunos de ellos importantes exportadores a nivel mundial, según datos de la FAO.
    En el último informe de esta agencia de la ONU sobre el impacto de los desastres asociados al clima en la agricultura, los países latinoamericanos son, junto con los asiáticos, los que más han visto aumentar sus importaciones como consecuencia de esos fenómenos. Entre 2003 y 2011 los Estados de América Latina y el Caribe compraron productos básicos agrícolas del exterior por valor de 13.000 millones de dólares (12.300 millones de euros), mientras que sus exportaciones descendieron en 1.000 millones de dólares (945 millones de euros).
    El especialista en Emergencias de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) Neil Marsland explicó a la agencia Efe que en general los grandes desastres conllevan una disminución de la producción doméstica y de las exportaciones, lo que también ha sucedido en Latinoamérica y el Caribe.
    En total, las pérdidas estimadas en la región fueron de unos 11.000 millones de dólares (10.360 millones de euros) en términos de producción agrícola, sobre todo entre cultivos comerciales como el café, la caña de azúcar y las frutas tropicales, y entre otros básicos como la yuca o la papa.
    Solo en Brasil, por ejemplo, el rendimiento del café cayó un 10 % tras la sequía de 2007, con el consiguiente impacto en los precios del mercado internacional, según el estudio.

    En peligro de caer gobiernos progresistas de Latinoamérica
    Durante la primera década de este siglo surgieron en Latinoamérica gobiernos progresistas, elegidos democráticamente: Nicaragua, El Salvador, Perú, Chile, Brasil, Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay, Ecuador, Bolivia. Todos ellos se caracterizaron por implantar medidas de redistribución del ingreso mediante la aplicación de políticas de combate a la pobreza, a favor de la educación, la salud y el empoderamiento de capas rezagadas de la población. Los casos más notables fueron los de Brasil, Bolivia y Venezuela. En Argentina Néstor Kirchner y luego su viuda y sucesora Cristina Fernández (2003 a 2015 en total) lograron rescatar la economía nacional de las garras de los sectores más agresivos del capital internacional y del FMI. La política de Lula da Silva encarnada en el lema “Comer es primero” sacó de la pobreza a decenas de millones de ciudadanos.
    En el caso de Bolivia, la permanencia de Evo Morales puede explicarse por sus logros económicos a favor de las capas más depauperadas de una población 90% indígena subyugada por siglos de exclusión. La pobreza extrema en Bolivia experimentó una gran caída al pasar del 39% en el 2005 al 18% en el 2013, y la finalidad es erradicarla por completo para el 2025.  No sorprende que Evo Morales, él mismo un indígena, fuera reelecto con 61% de los votos contra 24% de su principal oponente.
    La socióloga Silvina Merenson destaca el caso de Uruguay tras 10 años de gobierno del Frente Amplio: “A través de políticas públicas de amplio alcance 900,000 personas salieron del umbral de la pobreza, se adjudicaron 38,000 viviendas y se inició una transformación en la formación e inclusión digital que fue modelo en la región”.
    Hoy día, sin embargo, la mayoría de los regímenes progresistas del continente se halla, como decimos los dominicanos, “en salmuera”.
    ·         En Argentina el candidato derechista Mauricio Macri derrotó en las recientes elecciones presidenciales al candidato del partido de gobierno, Daniel Osvaldo Scioli, por estrecho margen, poniendo fin a 12 años de gestión del ala izquierda del Partido Justicialista (Peronista), que tuvo logros indudables en el combate a la pobreza.
    ·         En Venezuela, independientemente de la guerra económica sin tregua que sufre el país, es evidente que la desaparición del líder Hugo Chávez ha dejado un vacío que el triunvirato formado por Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Rafael Ramírez no ha podido llenar. Lo resultados de las elecciones legislativas y estatales no pudieron ser más desastrosos para la “Revolución Bolivariana”.
    ·         En Bolivia, “Una comisión de senadores y diputados ha aprobado este martes (23 de septiembre) el proyecto de reforma constitucional para autorizar al presidente boliviano, Evo Morales, a postularse una vez más a la presidencia en 2019. La comisión decidió que el referendo popular que debe validar o rechazar la reforma se realice el 21 de febrero del próximo año”. Está en duda que Evo gane este referéndum, tras una derrota en un evento similar este año.
    ·         A Rafael Correa la última modificación a la constitución de Ecuador le impide reelegirse cuando concluya su mandato en 2017, lo cual pondrá en peligro la “revolución ciudadana”, en ausencia de un líder de su estatura.
    ·         La presidenta de Brasil, Dilma Roussef, todavía no ha escapado a la posibilidad de ser derrocada por un “golpe blando” cuya maquinaria no se ha desmontado todavía, pese a las amplias concesiones que ella les ha hecho a sus oponentes. La caída económica mundial actualmente en marcha le ha hecho mucho daño a Brasil.

    Dramático llamado de la cumbre climática
    La conferencia sobre el clima COP21 se abrió en París el 30 de noviembre en presencia de unos 150 jefes de Estado y de gobierno con un enérgico llamado a negociar un acuerdo global contra el cambio climático que preserve la vida de las generaciones futuras en el planeta. Según reportó France Press:
    “Nunca estuvo en juego algo tan importante en una reunión internacional –dijo el presidente francés François Hollande al abrir la conferencia– porque se trata del futuro del planeta, del futuro de la vida”. La COP21 se desarrolla en el parque de exposiciones aeronáuticas de Le Bourget, en el norte de París, donde los organizadores montaron una pequeña “ciudad verde” de 18 hectáreas convertida en un búnker por las estrictas medidas de seguridad adoptadas tras los atentados yihadistas que dejaron 130 muertos en París el 13 de noviembre.
    En ese contexto cargado de dramatismo, más de 150 jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos Barack Obama (EEUU), Xi Jinping (China), Dilma Rousseff (Brasil) y Rafael Correa (Ecuador), manifestaron en sus discursos un mensaje de unidad, a la vez a favor de la protección ambiental y contra el terrorismo. Los líderes guardaron un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas de los atentados y posaron para una foto colectiva antes de tomar la palabra individualmente en discursos limitados a tres minutos, interrumpidos por una pausa al mediodía para un almuerzo “bio”.
    El motivo conductor fue la urgencia climática. “Tenemos el poder de cambiar el futuro aquí y ahora, pero solo si nos ponemos a la altura del acontecimiento”, advirtió Obama. El evento estuvo precedido el fin de semana por movilizaciones en los cinco continentes, que reclamaron un acuerdo capaz de frenar el calentamiento.
    La COP21, que reunió a 195 países hasta el 11 de diciembre, buscaba limitar a un máximo de 2º C el calentamiento del planeta con relación a la media de la era preindustrial en el siglo XIX. Por encima de ese límite, la Tierra sufrirá consecuencias catastróficas que volverían inhabitable muchas regiones de un mundo superpoblado: ciclones, sequías, subida del nivel de los océanos, caída de rendimientos agrícolas, extinción de especies.

    Danilo Medina insta países desarrollados asumir su responsabilidad
    El presidente Danilo Medina afirmó, durante su discurso el primer día del cónclave, “que las consecuencias del cambio climático constituyen para la República Dominicana, no un ejercicio intelectual, sino un desafío a nuestra supervivencia”. El jefe del gobierno dominicano abogó por que los países desarrollados asuman su responsabilidad histórica en cuanto al cambio climático, y que se firme un consenso vinculante, consenso que sea también un homenaje a “nuestra decisión de superar, juntos, todos los retos que este Siglo XXI nos plantee”.

    No hay comentarios :

    Publicar un comentario

    Promueve el diálogo y la comunicación usando un lenguaje sencillo, preciso y respetuoso...