Meditaciones | Sandy Yanilda Fermín
El
amor entre las parejas
Recientemente me tropecé con la pareja de novios Marcos y María, algo en
ellos me cautivó, la manera peculiar y normal en que se trataban, como si
tuvieran años conociéndose.
Un año atrás, antes de iniciar su relación, hubo amor a primera vista,
algo bueno y hermoso. Dios hila un camino donde se vuelven a ver muchos meses
después, hasta que un ángel hizo que sus miradas se entrelazaran. Una magia
diferente. En ellos se veía una paz, una diferencia marcada de lo que es el
amor.
Él es muy detallista, le envía canciones, le dice unos nombres hermosos:
mi bella dama valiente, mi ángel
caído del cielo, mi princesa hermosa, entre otros. Él es un sueño hecho realidad para cualquier
mujer, un caballero, un príncipe que está siempre pendiente de ella.
Se vieron más a menudo, sintiendo esa conexión entre ellos, hablaban, sonreían,
sin saber lo que Dios traía, que era descubrir el amor, descubrir si ambos
estaban en el camino correcto. Decían que, en la vida, cuando se inicia un
noviazgo, lo primero que debe haber es,
una comunicación abierta y genuina, por ende, la magia siempre estará.
Por lo regular las mujeres, son las que llevan pendiente las fechas. María
cuenta que él la sorprendió, tuvo pendiente la fecha de su primera salida para
conocerse, inclusive su primer beso. Ella cuenta: “nos enamoramos, y fue jugar en la antesala del cielo”.
Eligieron una canción que marcaría su relación: “Porque las cosas de la vida contigo se viven mejor”. Se dedican canciones y, tienen un lenguaje atractivo
que sólo ellos entienden. La ley de la vida y el amor, como nos lo dijo Jesús: “Ama al prójimo como a ti mismo”.
Ellos se piden permiso, de lo va a suceder entre ellos, permiso
inclusive para antes de la primera llamada y permiso hasta para darse el primer
beso.
También, comentan que en la pareja debe haber fuerza de voluntad para no
caer en la tentación. El espíritu es fuerte y aunque la carne es débil, todas
las parejas, deben superarla. Si existe
la fuerza de voluntad, muchos años durarán juntos.
También comentan, que nunca se debe satisfacer el ego para dañar el
amor, nunca perjudicar, porque no sería amor, sino mal interpretar el amor. Para que el amor exista debe haber dos
personas que estén enamoradas una de la otra, como lo estamos María y yo.
Marcos me dice, que el mundo es tan espléndido, que hay cosas que uno
nunca imaginaría hacerlas o vivirlas, todo por el amor, es imposible vivir sin amor. Hacer locuras de amor, pero sanas, divertidas,
emocionantes, siempre mantenerse innovando, inventando, cambiando la rutina,
ser creativos. La monotonía es signo de muerte en el amor. Hay que ir cambiando
según los tiempos, pero con respeto y
ternura, para que nunca se pierda la
magia.
Qué bonito es cuando la pareja se siente en la confianza de conversar,
de durar horas y horas conversando con calma, apaciguando con paciencia las
cosas se pueden lograr y, al final de cada jornada, hacen una oración de
protección de ambas partes, despedir el día en el nombre de Jesús, la oración es un momento importante en la
pareja. La oración es el motor que
debe conducir cualquier relación.
Al final les hice la pregunta: ¿No les da miedo el futuro? ¿Creen que al
casarse todo será igual? A lo que contestaron, que están prestos a la voluntad
de Dios y su propósito en sus vidas. Todos los días debemos sentir el amor y la
alegría. Todos los días, debemos mantener vivo el secreto del amor y aprender
el lenguaje de cada uno en particular, esa es la clave y, sobre todo mantener lleno el tanque del amor,
no dejar que se vacíe, y lo más importante, mantener la fe, la esperanza y el amor, como nos diría San Pablo.
Animamos a todas las parejas a mantenerse en sintonía con el amor y que
Jesús sea el centro de su relación.

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