Solidaridad | A&O
Las
carmelitas descalzas de Cuba ya no tienen harina para fabricar hostias
La falta de financiación para la compra de trigo
afecta a todo el país. Pero en el caso de las formas para Misa, no se puede
utilizar mandioca como sustituto, como en la alimentación
La crisis económica en Cuba sigue golpeando a la
población. Esta vez, está afectando de forma especial a los católicos. La falta
de harina de trigo ha provocado que ya no se puedan fabricar hostias para la
celebración de la Eucaristía. Según recoge la agencia católica argentina AICA, el monasterio de las Carmelitas Descalzas de Santa
Teresa, en La Habana, informó en un comunicado que se han quedado sin ese
producto esencial.
Esta comunidad provee de la formas eucarísticas a
los templos católicos de la isla. Según el documental Un millón de
hostias, de 2016, son 15 monjas de clausura quienes hacen
las hostias que se consagran en toda Cuba desde la década de 1960.
«Hemos estado trabajando con la poquita harina que
quedaba. Y lo que había de reserva ha llegado a su fin», escribían en el
Facebook de Vida Cristiana, órgano de difusión de la Iglesia católica cubana a
cargo de la Compañía de Jesús. «Esperamos y confiamos en el Señor que pronto
podamos retomar el trabajo. Una vez que tengamos suficiente para distribuir a
todas las diócesis les avisaremos».
Una máquina española
A finales de octubre, directivos cubanos
calificaron de crítica la situación del abastecimiento de harina en el mercado
nacional por falta de financiación para la compra de trigo. Según Infobae, «los
problemas de abastecimiento de harina son habituales desde hace algunos meses
en Cuba. Las panaderías, inclusive las que pertenecen al Estado, no tienen un
suministro regular y algunos establecimientos particulares están días enteros
sin poner pan a la venta».
Esta situación ha llevado a las autoridades a
buscar soluciones para sustituir el producto. El Instituto de Investigaciones
de Viandas Tropicales, de Villa Clara, está promoviendo por ejemplo el uso de
harina de mandioca para producir pan y pizza. Sin embargo, la instrucción Redemptionis sacramentum, de la Congregación para el
Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, señala que la hostia solo
puede elaborarse con trigo.
Por este motivo, la máquina de fabricar hostias de
las carmelitas permanece inactiva. Se trata de un aparato de origen español. En
marzo de 2021, la recibieron de parte del cardenal Timothy Dolan, arzobispo de
Nueva York. Como relata Aleteia, Dolan visitó el monasterio en
2020 y preguntó a la superiora, Ana Mercedes de Jesús Crucificado, qué podían
necesitar las hermanas. Ella le pidió que reparara su vieja máquina, que les
había regalado en 1988 el también cardenal de nueva York, John O’Connor.
En vez de eso, el cardenal arzobispo de Nueva York
importó una máquina nueva de nuestro país. En ese gesto las carmelitas vieron
«su corazón de pastor ante un rebaño necesitado de lo más importante, el pan
para la celebración eucarística».

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