miércoles, 20 de mayo de 2026

“Cuidar, orar y consagrarse: llamados a permanecer en el amor de Cristo”


Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc

 


“Cuidar, orar y consagrarse: llamados a permanecer en el amor de Cristo”

(Miércoles 20 mayo 2026, lecturas Hechos 20, 28-38. Salmo 67,29-30.33-36. Juan 17,11-19)

 

Queridos hermanos y hermanas:

Siguiendo el orden de las lecturas, descubrimos tres actitudes fundamentales para nuestra vida cristiana: cuidar el rebaño, confiar en el poder de Dios y permanecer unidos a Cristo en medio del mundo.

 

1. Primera lectura: Hechos de los Apóstoles 20, 28-38. El llamado a cuidar y servir con generosidad.

San Pablo se despide de los presbíteros de Éfeso. Es un momento conmovedor. Les deja recomendaciones claras:

-                     “Cuiden de ustedes y de todo el rebaño”: antes de cuidar a otros, debemos vigilar nuestra propia vida espiritual.

-                     El rebaño no es nuestro, es de Dios: la Iglesia fue adquirida con la sangre de Cristo.

-                     Estar atentos a los peligros: Pablo habla de “lobos rapaces”. Hoy pueden ser las falsas enseñanzas, el materialismo, la indiferencia religiosa.

-                     Más felicidad en dar que en recibir: el verdadero discípulo no vive para acumular, sino para servir.

Para gente sencilla: esto nos recuerda que, en la familia, en la comunidad y en el barrio, todos somos responsables unos de otros. No podemos ser cristianos aislados.

 

2. Salmo 67 (66): Dios manifiesta su poder y sostiene a su pueblo

El salmista proclama:

-                     Dios es fuerte y poderoso.

-                     Dios sostiene a su pueblo.

-                     Los pueblos están llamados a alabarlo.

Aquí aprendemos que no estamos solos en la misión. Si cuidamos y servimos como dice Pablo, es porque Dios nos da la fuerza. No se trata solo de nuestras capacidades, sino de confiar en Él.

 

3. Evangelio: Evangelio según San Juan 17, 11-19. La oración de Jesús por sus discípulos. En este texto, Jesús ora al Padre antes de su pasión.

Es una oración profunda: -

-                      “Padre santo, cuídalos en tu nombre”: Jesús intercede por nosotros.

-                      “Que sean uno”: la unidad es señal de que pertenecemos a Cristo.

-                     “No te pido que los saques del mundo, sino que los guardes del mal”: estamos en el mundo, pero no para vivir como el mundo.

-                     “Conságralos en la verdad”: la Palabra de Dios nos santifica.

Para nuestra vida: Jesús no nos promete una vida sin dificultades, pero sí su protección y su oración constante.

Elementos fundamentales para la homilía

-                     Responsabilidad: Todos estamos llamados a cuidar nuestra fe y la de los demás.

-                     Servicio generoso: Hay más alegría en dar que en recibir.

-                     Confianza en Dios: Él es nuestra fuerza.

-                     Unidad: El cristiano no vive dividido; busca la reconciliación.

-                     Consagración en la verdad: La Palabra de Dios nos guía y nos protege del mal.

 

Conclusión sencilla

Queridos hermanos y hermanas, estas lecturas nos enseñan que la vida cristiana es un compromiso: cuidar, servir, confiar y permanecer unidos en Cristo. Jesús ora por nosotros. No estamos solos. Si vivimos en unidad y generosidad, seremos una comunidad fuerte, protegida por el Señor y testigo de su amor en el mundo.






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