viernes, 22 de mayo de 2026

“El Señor que perdona y confía una misión: del juicio humano al amor que apacienta”


Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc

 


“El Señor que perdona y confía una misión:  del juicio humano al amor que apacienta”

(Viernes 22 mayo 2026, lecturas Hechos 25, 13-21. Salmo 102,1-20. Juan 21,15-19)

 

Queridos hermanos y hermanas:

Siguiendo el orden de las lecturas, podemos descubrir un mensaje muy claro para nuestra vida cristiana.

 

1. Primera lectura: Hechos 25, 13-21. En este pasaje del libro de los Hechos de los Apóstoles, vemos a Pablo acusado ante las autoridades. Los jefes judíos lo acusan, Festo no entiende bien el caso, y toda gira en torno a una gran verdad: Pablo anuncia que Jesús murió, pero está vivo.

Elementos fundamentales:

-                     Juicios humanos: Pablo es juzgado por los hombres.

-                     Confusión e incomprensión: Las autoridades no comprenden la fe en la Resurrección.

-                     La verdad central: Jesús está vivo.

-                     Fidelidad en medio de pruebas: Pablo no renuncia a su fe, aunque esté preso.

Para nuestra vida: Muchas veces también nosotros somos “juzgados” o incomprendidos por vivir nuestra fe. Pero lo importante es mantenernos firmes: Cristo vive, y esa es nuestra esperanza.

 

2. Salmo 102 (103): “El Señor es compasivo y misericordioso”. El salmo nos cambia el ambiente. Si en la primera lectura vemos juicio humano, aquí contemplamos el corazón misericordioso de Dios.

Elementos fundamentales:

-                     Dios perdona todas nuestras culpas.

-                     Él es lento a la ira y rico en misericordia.

-                     No nos trata como merecen nuestros pecados.

-                     Su amor es más grande que nuestras faltas.

Para la gente sencilla:

Dios no es un juez severo que busca castigarnos; es un Padre que perdona, levanta y abraza. Aunque los hombres juzguen, Dios siempre mira con misericordia.

 

3. Evangelio: Juan 21, 15-19. Aquí encontramos uno de los momentos más conmovedores del Evangelio. Después de haber negado a Jesús, Pedro se encuentra con el Señor resucitado.

Evangelio según San Juan nos presenta este diálogo lleno de amor: Jesús no le pregunta: “¿Por qué me negaste?” Le pregunta: “¿Me amas?”

Elementos fundamentales:

-                     Tres preguntas de amor, que reparan las tres negaciones.

-                     Jesús no humilla, sino que restaura.

-                     El amor es más importante que el pecado pasado.

-                     A quien ama, Jesús le da una misión: “Apacienta mis ovejas”.

-                     Seguir a Cristo implica entrega y, a veces, sacrificio.

Para nuestra vida:

-                     Todos hemos fallado como Pedro.

-                     Jesús no nos define por nuestros errores.

-                     Nos pregunta hoy: “¿Me amas?”

Si lo amamos, debemos cuidar a los demás: en la familia, en la comunidad, en el trabajo.

Mensaje central para la homilía.

-                     Los hombres pueden juzgar (como a Pablo).

-                     Dios siempre es misericordioso (como canta el salmo).

-                     Jesús no nos condena, nos pregunta si lo amamos y nos da una misión (como a Pedro). El cristiano no vive para defenderse de los juicios humanos, sino para responder al amor de Cristo.

 

Aplicación sencilla para el pueblo

-                     No tener miedo cuando nos critiquen por la fe.

-                     Confiar en la misericordia de Dios.

-                     Amar a Jesús de verdad.

-                     Demostrar ese amor sirviendo a los demás.

 

Queridos hermanos y hermanas, hoy el Señor no nos pregunta cuánto sabemos, ni cuántos errores hemos cometido. Nos pregunta algo más sencillo y más profundo:

-                     ¿Me amas?

-                     Y si respondemos que sí, Él nos dirá: “Cuida a mis ovejas… Sígueme.”






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