viernes, 20 de marzo de 2026

Yo soy la Resurrección y la vida: ¿Creemos esto?


Nuestra Fe | P. Ciprián Hilario, msc

 


Yo soy la Resurrección y la vida: ¿Creemos esto?

(Domingo 22 marzo 5to. Domingo de Cuaresma, lecturas Ezequiel 37,12-14. Salmo 129,1-8. Romanos 8,8-11. Juan 11,1-45)

 

Queridos hermanos y hermanas:

La Palabra de Dios de hoy nos presenta un tema central que toca el corazón de nuestra fe: la vida que Dios nos da incluso en medio de la muerte, y nos deja una pregunta directa de Jesús: “¿Crees esto?”. Vamos a mirar algunos elementos sencillos, siguiendo el orden de las lecturas, para comprender mejor este mensaje.

 

1. Primera lectura: Ezequiel 37,12-14. El profeta habla a un pueblo que se siente muerto, sin esperanza, como en un sepulcro.

Dios dice: “Yo abriré sus sepulcros y los haré salir de ellos”.  Esto no es solo sobre la muerte física, sino sobre las situaciones donde nos sentimos derrotados: problemas, tristezas, pecados, desánimo.

Infundiré mi espíritu en ustedes y vivirán”. La vida verdadera no viene de nuestras fuerzas, sino del Espíritu de Dios.

Mensaje sencillo: Dios no se queda mirando nuestra ruina. Él entra en nuestras “tumbas” personales para levantarnos.

 

2. Salmo 129 (130). El salmo es un grito desde lo profundo:

“Desde lo hondo a ti grito, Señor”. Es la oración de quien reconoce su necesidad.

El Señor es misericordioso y redentor”. Dios no se cansa de perdonar ni de levantar.

Mensaje sencillo: Aunque estemos en lo más bajo, siempre podemos clamar a Dios. Él escucha y responde.

 

3. Segunda lectura: Romanos 8,8-11. San Pablo nos explica cómo actúa esa vida de Dios en nosotros:

“Ustedes no están en la carne, sino en el Espíritu”. Vivir en la “carne” es vivir solo para lo humano; vivir en el Espíritu es dejar que Dios guíe la vida.

El que resucitó a Jesús dará vida también a sus cuerpos mortales”. La resurrección no es solo para el final: comienza desde ahora.

Mensaje sencillo: Si dejamos actuar al Espíritu Santo, ya empezamos a vivir una vida nueva, incluso en medio de nuestras limitaciones.

 

4. Evangelio: Juan 11,1-45 (La resurrección de Lázaro) Aquí encontramos el centro del mensaje.

a) Jesús ante el dolor. - Jesús ve llorar a Marta y María… y también llora.

Dios no es indiferente a nuestro sufrimiento.

b) La declaración clave. Jesús dice: “Yo soy la resurrección y la vida”. No solo da vida Él es la vida.

c) La pregunta decisiva. “¿Crees esto?” No es una teoría, es una invitación personal.

d) El signo de Lázaro. Lázaro estaba muerto… y Jesús lo llama: “¡Sal fuera!” La voz de Jesús tiene poder para devolver la vida.

Mensaje sencillo: Jesús puede sacarnos de cualquier “muerte”: tristeza, pecado, desesperanza… pero nos pregunta: ¿Confías en mí?

 

5. Algunos elementos para nuestra vida:

- Todos tenemos “tumbas” en nuestra vida: situaciones difíciles, pecados, heridas.

- Dios no se aleja: entra en ellas para levantarnos.

- La oración sincera abre el corazón a su acción.

- El Espíritu Santo nos da una vida nueva desde ahora.

Jesús nos sigue preguntando hoy: ¿Crees que puedo darte vida?

 

Conclusión

Queridos hermanos y hermanas, la fe no es solo saber cosas de Dios, sino confiar en Él en medio de nuestras realidades.

Hoy Jesús nos dice a cada uno: “Yo soy la resurrección y la vida… ¿crees esto?”

Que nuestra respuesta no sea solo con palabras, sino con la vida: dejando que Él nos levante, nos transforme y nos haga vivir de verdad. Amén.







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