viernes, 8 de mayo de 2026

El Espíritu Santo, don del Resucitado


Nuestra Fe | P. Ciprián Hilario, msc

 


El Espíritu Santo, don del Resucitado

(Domingo 10 mayo 2026, Sexto de Pascua, lecturas Hechos 8,5-8.14-17 Salmo 65 1,7-20. 1Pedro 3,15-18. y Juan 14,15-21)

 

Queridos hermanos y hermanas:

En este sexto domingo de Pascua, la Palabra de Dios nos presenta un tema profundamente pascual: el Espíritu Santo, don del Resucitado, fortalece nuestra fe y nos impulsa a dar testimonio con amor y esperanza.

 

1. Primera lectura: Hechos 8,5-8.14-17. En el libro de los Hechos de los Apóstoles vemos cómo Felipe baja a Samaría y anuncia a Cristo. La predicación va acompañada de signos, y el texto dice algo hermoso: “La ciudad se llenó de alegría”.

Más tarde, Pedro y Juan imponen las manos para que reciban el Espíritu Santo.

Elementos esenciales:

- La evangelización nace del anuncio de Cristo Resucitado.

- Donde Cristo es anunciado, nace la alegría.

- El Espíritu Santo confirma y fortalece la fe.

- La Iglesia es comunión: los apóstoles acompañan la misión.

La Pascua no es solo un recuerdo; es una fuerza viva que transforma comunidades.

 

2. Salmo 65. El salmo proclama: “Aclama al Señor, tierra entera”. Es un canto de gratitud por las maravillas de Dios.

Elementos esenciales:

- Reconocer las obras de Dios en nuestra vida.

- Dar testimonio de lo que el Señor ha hecho por nosotros.

- Alabar a Dios en comunidad.

El cristiano pascual es agradecido y sabe contar las maravillas del Señor.

 

3. Segunda lectura: 1 Pedro 3,15-18. La carta de Primera carta de Pedro nos invita: “Estén siempre dispuestos a dar razón de su esperanza”.

Aquí encontramos una enseñanza clave:

- Dar testimonio con respeto y mansedumbre.

- Tener una conciencia recta.

- Sufrir, si es necesario, por hacer el bien.

- Mirar a Cristo, que padeció, pero venció.

La Pascua nos enseña que el sufrimiento no es el final; la última palabra la tiene la vida.

 

4. Evangelio: Juan 14,15-21. En el Evangelio según San Juan Jesús promete el envío del “Paráclito”, el Espíritu de la verdad.

Dice claramente: “Si me aman, guardarán mis andamientos”.

Elementos esenciales:

- El amor a Jesús se demuestra en la obediencia.

- El Espíritu Santo es defensor y consolador.

- No estamos solos: Cristo vive en nosotros.

- La presencia del Resucitado es interior y permanente.

Aquí está la gran promesa pascual: Jesús no nos deja huérfanos.

Tema central del sexto domingo de Pascua. El Espíritu Santo, don del Cristo Resucitado, nos llena de alegría, fortalece nuestra esperanza y nos capacita para dar testimonio valiente en medio del mundo.

 

Aplicación para nuestra vida hoy

- Anunciar a Cristo con alegría, como Felipe.

- Vivir abiertos al Espíritu Santo.

- Dar razón de nuestra esperanza con humildad.

- Amar a Jesús cumpliendo sus mandamientos.

- No temer al sufrimiento cuando hacemos el bien.

 

Queridos hermanos y hermanas, la Pascua continúa. Cristo vive y nos regala su Espíritu. No estamos solos. Caminemos con alegría, defendiendo nuestra fe con amor, y dejando que el Espíritu transforme nuestra vida. Amén.






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