viernes, 8 de mayo de 2026

Ser discípulos misioneros guiados por el Espíritu, aun en medio del rechazo y la persecución


Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc

 


Ser discípulos misioneros guiados por el Espíritu, aun en medio del rechazo y la persecución

Sábado 9 mayo 2026, lecturas Hechos 16,1-10. Salmo 99,2.3.5. y Juan 15,18-21

 

Queridos hermanos y hermanas:

La Palabra que hoy hemos escuchado nos presenta un tema muy claro: ser discípulos misioneros guiados por el Espíritu, aun en medio del rechazo y la persecución. Siguiendo el orden de las lecturas, descubrimos cómo el Señor conduce a su Iglesia y la prepara para enfrentar el mundo con fe y valentía.

 

1. Primera lectura: Hechos 16,1-10. En el libro de los Hechos de los Apóstoles vemos a Pablo tomando a Timoteo como compañero de misión. La Iglesia sigue creciendo, pero no todo es fácil. El Espíritu Santo va marcando el camino, incluso cerrando puertas. Pablo tiene la visión del macedonio que le suplica: “Pasa a Macedonia y ayúdanos”.

Elementos esenciales:

- La misión es en equipo: Pablo no camina solo, forma y acompaña a Timoteo.

- El Espíritu Santo dirige la misión: a veces permite avanzar, otras veces detiene.

- La disponibilidad para cambiar de planes: el apóstol sabe escuchar.

- La llamada misionera es urgente: “ven y ayúdanos”.

Aquí aprendemos que el verdadero discípulo no hace su voluntad, sino la voluntad de Dios.

 

2. Salmo 99. El salmo nos invita: “Aclamen al Señor, tierra entera, sirvan al Señor con alegría”.

Elementos esenciales:

- Servir con alegría.

- Reconocer que somos su pueblo.

- Confiar en que su misericordia es eterna.

Aunque haya dificultades en la misión, el cristiano sirve con gozo porque sabe a quién pertenece.

 

3. Evangelio: Juan 15,18-21. En el Evangelio según San Juan Jesús nos advierte: “Si el mundo los odia, sepan que me ha odiado a mí antes que a ustedes”.

Elementos esenciales:

- El discípulo no es del mundo.

- El rechazo es parte del seguimiento.

- La persecución confirma nuestra pertenencia a Cristo.

- Todo sucede por causa de su Nombre.

Jesús no nos engaña: seguirlo implica cruz. Pero también implica gloria y vida eterna.

Tema central. El discípulo misionero, guiado por el Espíritu, anuncia a Cristo con alegría, aun cuando el mundo lo rechace.

Aplicación para nuestra vida

- Escuchar la voz del Espíritu en nuestras decisiones.

- No desanimarnos cuando encontremos rechazo por vivir nuestra fe.

- Servir con alegría, sabiendo que pertenecemos al Señor.

- Ser misioneros en nuestra familia y comunidad.

- Mantenernos firmes cuando la fe sea cuestionada.

 

Queridos hermanos y hermanas, hoy el Señor nos llama a no tener miedo. Si permanecemos en Él, nada podrá separarnos de su amor. Que el Espíritu Santo nos dé valentía para anunciar a Cristo, incluso cuando el mundo no nos comprenda. Amén.





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