• Noticias

    viernes, 2 de enero de 2026

    ¿Quién eres tú?


    Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc

     


    ¿Quién eres tú?

    2 de enero 2026 | Lecturas: 1 Juan 2, 22-28; Salmo 97, 1-4; Juan 1, 19-28

     

    Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

    En estos días de Navidad, cuando aún contemplamos el misterio del Verbo hecho carne en el pesebre de Belén, la liturgia nos invita a profundizar en la identidad de Jesús y en nuestra propia identidad como cristianos. El evangelio de hoy nos presenta una escena clave: los sacerdotes y levitas enviados desde Jerusalén interrogan a Juan el Bautista con una pregunta directa y contundente: «¿Quién eres tú?» (Jn 1,19).

     

    Juan responde con humildad y claridad. Niega ser el Mesías, niega ser Elías, niega ser el Profeta esperado. En cambio, se define como «la voz que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor» (Jn 1,23), citando al profeta Isaías. Y añade: «En medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia» (Jn 1,26-27). Juan no busca protagonismo; su misión es señalar a Otro, al que ya está presente, pero que muchos no reconocen: Jesucristo, la Luz del mundo.

     

    Esta pregunta —«¿Quién eres?»— no solo va dirigida a Juan, sino que resuena en nosotros hoy. En el contexto de la Navidad, cuando celebramos que Dios se ha hecho hombre, la Iglesia nos interpela: ¿Quién es Jesús para ti? ¿Y quién eres tú en relación con Él?

     

    La primera lectura, de la Primera Carta de San Juan, nos da una respuesta clara y exigente. El apóstol advierte contra los que niegan que Jesús es el Cristo: «¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Ese es el anticristo» (1 Jn 2,22). En tiempos de Juan, había falsos maestros que separaban al Jesús histórico del Cristo divino, negando la encarnación. Hoy, en nuestro mundo secularizado, las negaciones pueden ser más sutiles: reducir a Jesús a un gran maestro moral, a un líder social, o ignorarlo por completo en nuestra vida diaria.

     

    Pero San Juan nos recuerda: «El que confiesa al Hijo tiene también al Padre» (1 Jn 2,23). Y nos exhorta: «Permaneced en él, para que, cuando se manifieste, tengamos confianza y no nos avergoncemos de él a su venida» (1 Jn 2,28). Permanecer en Cristo significa guardar su unción, la gracia del Espíritu recibida en el bautismo, y vivir en la verdad que Él nos ha revelado.

     

    El salmo responsorial proclama la alegría de esta verdad: «El Señor reina, la tierra goza» (Sal 97,1). Sus relámpagos iluminan el orbe, la tierra ve y tiembla (Sal 97,4). Es el reinado de Dios que se manifiesta en Jesús, el Rey humilde nacido en Belén, pero también el Juez justo que vendrá al final de los tiempos.

     

    Elementos clave de las lecturas que nos ayudan a meditar:

    - La negación y la confesión: Negar a Jesús como el Cristo nos separa del Padre; confesarlo nos une a Él en una comunión profunda.


    - La humildad de Juan: Modelo para nosotros. No busca gloria propia, sino que prepara el camino. En Navidad, ¿preparamos nuestro corazón para que Jesús reine, o nos centramos en nosotros mismos?


    - El "permanecer": La unción que hemos recibido nos enseña todo (1 Jn 2,27). No necesitamos nuevas doctrinas; necesitamos fidelidad a lo recibido en la Iglesia.


    - La presencia oculta de Cristo: «En medio de vosotros hay uno que no conocéis». Jesús está presente en la Eucaristía, en la Palabra, en los pobres, en la comunidad. ¿Lo reconocemos?

     

    Hermanos, al comienzo de este año 2026 esta pregunta —«¿Quién eres?»— se convierte en «¿Quién es Jesús para mí?» y «¿Quién soy yo ante Él?». Como Juan, estamos llamados a ser voces que claman en el desierto de este mundo: voces de verdad, de justicia, de esperanza.

     

    Pidamos al Señor la gracia de permanecer en Él, de confesar con valentía que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre por nosotros. Así, cuando Él se manifieste en gloria, no nos avergonzaremos, sino que nos llenaremos de gozo eterno.

     

    Que María, la Madre del Verbo encarnado, y San Juan el Bautista nos ayuden a preparar el camino del Señor en nuestros corazones. Amén.





    No hay comentarios:

    Publicar un comentario

    Promueve el diálogo y la comunicación usando un lenguaje sencillo, preciso y respetuoso...

    Para Vivir Mejor


    Entradas Recientes



    La Familia


    Amigo del Hogar | Revista

    Orientada esencialmente a la familia desde una visión humano-cristiana, la Revista Amigo del Hogar nace en el año 1942, como obra evangelizadora de los Misioneros del Sagrado Corazón (MSC).

    ¿Quiénes Somos?

    Somos una comunidad religiosa fundada por el P. Julio Chevalier en el año 1854, en Issoudun, Francia. El proyecto al que buscamos ser fieles es, desde el Corazón misericordioso de Jesús, anunciar el amor de Dios al mundo.

    Temas de Salud


    Entradas populares