Humanismo Integral | Sebastián Sansón Ferrari
"La paz comienza con la
dignidad": voces que resisten la trata desde Roma
En la 12ª
Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas, celebrada
del 4 al 8 de febrero en Roma, religiosas y jóvenes de todo el mundo alzan una
voz común: cuidar a la persona es el primer paso para construir la paz. Una red
internacional de instituciones eclesiales y civiles sostiene una semana marcada
por la esperanza.
Roma vuelve a
convertirse en cruce de caminos, de historias heridas y de futuros posibles. En
el marco de la 12ª Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de
Personas, promovida por una amplia red de instituciones comprometidas en la
lucha contra este flagelo -entre ellas Thalita Kum-, la capital italiana acoge,
del 4 al 8 de febrero, encuentros, celebraciones, gestos públicos y testimonios
que ponen en el centro la dignidad humana.
Bajo el
lema “La paz comienza con la dignidad”, la semana está atravesada
por la oración, el compromiso concreto y la cercanÃa del Papa León XIV, que
saludó a religiosas, jóvenes, confirmando que este drama es una herida abierta
que interpela a toda la Iglesia.
Una delegación de Talitha Kum, la
Red Internacional contra la Trata de Personas, estuvo presente en la Audiencia
general previa a la XII Jornada Mundial de Oración y Reflexión
Caminar junto a quienes han sido descartadas
Entre las
voces que resonaron con fuerza estuvo la de la hermana Mayra Cuellar, religiosa
boliviana y miembro de la red internacional de religiosas contra la trata.
Desde hace años, su misión se despliega en las periferias humanas de Roma,
concretamente en el noroeste de la ciudad, donde integra la unidad de calle "Sul
cammino di Agar".
Se trata de un
equipo intercongregacional y laical que acompaña a mujeres -también mujeres
trans- en situación de prostitución. “Las encontramos, las acompañamos y
ofrecemos espacios donde puedan sentirse queridas, amadas y aceptadas”,
explica. Cursos de italiano, talleres de jabones artesanales o de trabajo con
arcilla se transforman asà en lugares de encuentro, de confianza y de
redescubrimiento de la propia dignidad.
Muchas de
estas mujeres, recuerda la religiosa, fueron atrapadas por la explotación desde
muy jóvenes, incluso siendo niñas. “Cuando descubren que pueden hacer algo
bello con sus manos y con su vida, ahà nace la esperanza”, sostiene.
Una semana para decir que la esperanza no defrauda
Audiencia
general, flashmob, celebraciones litúrgicas, conferencias, vigilias
y una jornada especialmente dedicada a los jóvenes marcaron el ritmo de estos
dÃas intensos. Para la hermana Mayra, todo converge en una certeza: la paz no
es solo ausencia de guerra. “Comienza cuando encuentro al otro, cuando lo
acepto y me dejo comprender por él”.
En el breve
diálogo que tuvieron con el Santo Padre, el PontÃfice las animó a continuar en
su labor, resaltando que hacerse comprender es un acto de amor, según la
religiosa. Un gesto sencillo y exigente a la vez, capaz de desactivar
conflictos y abrir caminos nuevos. En un mundo atravesado por guerras,
migraciones forzadas y nuevas formas de esclavitud, la Jornada quiso ser un
anuncio de esperanza concreta.
Jóvenes que se convierten en voz
Esa esperanza
tuvo también rostro joven. Entre los participantes se encuentra Nayeli del
RocÃo Soto Ortiz, laica mexicana y voluntaria de Thalita Kum, que junto a otros
jóvenes de distintos paÃses aporta una mirada fresca y comprometida a la lucha
contra la trata.
La jornada
juvenil fue pensada como un espacio de sensibilización “de tú a tú”, donde las
nuevas generaciones pueden escuchar historias de vida, compartir experiencias y
convertirse en altavoces de quienes muchas veces no son escuchados. La
presencia de jóvenes y de personas que han sufrido la trata recuerda que esta
batalla se libra hoy y necesita manos nuevas, creativas y valientes.
Sensibilizar y trabajar en red
Según datos de
Naciones Unidas, alrededor de 27 millones de personas son vÃctimas de trata en
el mundo. Un fenómeno que se diversifica y se vuelve más complejo, también a
través de las tecnologÃas digitales. Frente a este desafÃo, la formación
permanente y el trabajo en red se vuelven imprescindibles.
“La primera
tarea es sensibilizar: hablar de la trata, porque aún hay quienes piensan que
no existe”, afirma la hermana Mayra. La segunda es caminar juntos:
congregaciones, parroquias, movimientos, laicos y organizaciones civiles,
sumando fuerzas para prevenir, acoger y acompañar.
Asimismo,
desde su experiencia misionera en Asia, Nayeli alerta sobre las formas menos
visibles -pero igualmente devastadoras- de la trata de personas vinculadas a la
migración laboral y a la desinformación digital. “En Japón la trata se da tanto
a nivel laboral como sexual”, explica. En el primer caso, señala programas
aparentemente legales que terminan encubriendo explotación: “Se invita a
personas de paÃses como Vietnam o Indonesia con el pretexto de prácticas o
capacitación, pero en realidad es una forma de conseguir mano de obra barata,
permitida por el sistema”.
Campaña mundial contra la trata de
personas en la fiesta de Santa Josefina Bakhita
Ortiz denuncia
también el papel de Internet como puerta de entrada a engaños más graves. “Hay
mucha información falsa en la red que promete buenos trabajos, visas y
condiciones que no son reales. Las personas llegan al paÃs y se encuentran con
una deuda enorme que no sabÃan que iban a generar, y terminan siendo esclavas
de esa deuda”, relata.
Frente a esta
realidad, Nayeli enfatiza que el compromiso del equipo en Japón -y en otros
paÃses- es claro: “Nuestro propósito es educar, levantar la conciencia y decir:
esto está pasando, estas son las formas en que operan. Cada persona es libre de
decidir, pero informar es el primer paso para que, algún dÃa, esto deje de
suceder”.
La paz, una obra artesanal
En el
encuentro con el Papa, la emoción fue compartida, especialmente por quienes
cargan historias de profundo sufrimiento. “Esta cercanÃa de la Iglesia tiene un
valor inmenso”, afirma la religiosa boliviana. Un signo de que la lucha contra
la trata no es marginal, sino parte del corazón del Evangelio.
“La paz es
algo artesanal -concluye-. Se construye con pequeños gestos, con el cuidado de
la persona”. Cuidado de quien tengo al lado, de la creación, de las relaciones.
Reconocer la dignidad del otro como hijo e hija de Dios: ahà empieza todo.
Entre las
iniciativas para generar conciencia sobre el flagelo de la trata de personas,
se destacan la muestra fotográfica “Ai margini di Roma”, que
retrata la vida y resistencia de quienes viven al margen de la sociedad, y la
publicación de un libro que reúne 16 historias de mujeres trans, vÃctimas de
trata, con el propósito de visibilizar sus experiencias y fomentar el
compromiso de la sociedad y de la Iglesia.


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