Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc
Dolores y Sacrificio
(Viernes
27 marzo 2026, lecturas: JeremÃas 20,10-13. Salmo 17,2-7. Juan 10,31-42)
Queridos
hermanos y hermanas:
En
este viernes de abstinencia, donde también contemplamos los dolores de la
Virgen MarÃa, la Palabra de Dios nos invita a entrar en el misterio del dolor
unido al sacrificio, no como derrota, sino como camino de fidelidad y de
salvación.
Siguiendo
el orden de las lecturas, reflexionemos algunos elementos sencillos pero
profundos:
1.
Primera lectura: JeremÃas 20,10-13. El profeta JeremÃas
expresa su sufrimiento: “oÃa el cuchicheo de la gente… todos acechaban mi
caÃda”.
- El dolor de ser
rechazado por hacer el bien: JeremÃas sufre por ser fiel a Dios. Esto nos
recuerda que muchas veces el sufrimiento no viene por hacer el mal, sino por
hacer lo correcto.
- La soledad del justo: cuando uno
decide vivir según Dios, puede sentirse incomprendido, incluso por los más
cercanos.
- Confianza en medio del
dolor:
JeremÃas no se queda en la queja; proclama: “el Señor está conmigo como fuerte
guerrero”.
Aquà vemos un
reflejo del dolor de la Virgen MarÃa: ver a su Hijo rechazado,
perseguido, y aun asà mantenerse firme en la fe.
2. Salmo 17
(18): “En el peligro invoqué al Señor”
Dios es
refugio en el sufrimiento: el salmista
lo llama roca, fortaleza, libertador.
- El clamor
que llega a Dios: aunque el dolor parezca silencioso, Dios escucha
el corazón que clama.
- La oración en la prueba: el
sufrimiento no debe alejarnos de Dios, sino acercarnos más a Él.
- MarÃa también vivió esto: en su dolor,
no se apartó de Dios, sino que permaneció firme al pie de la cruz.
3.
Evangelio: Juan 10,31-42. En este
pasaje, Jesús es rechazado y quieren apedrearlo.
- El
rechazo a la verdad: Jesús hace el bien, pero aun asà es perseguido. Esto
nos enseña que el bien no siempre es reconocido.
- La incomprensión del
corazón humano: quienes no quieren creer, buscan excusas para rechazar a
Dios.
- Jesús no huye del
sacrificio: aunque se retira en ese momento, Él sabe que su camino lo
llevará a la cruz.
AquÃ
se une profundamente el dolor de Cristo con el de su Madre: ella
contempla el sacrificio de su Hijo, un dolor silencioso pero lleno de amor.
4.
Aplicación para nuestra vida (Dolores y Sacrificio)
- El dolor no
es inútil cuando se vive con fe.
- El
sacrificio, especialmente en este tiempo de Cuaresma y de abstinencia, nos une
a Cristo.
- Como MarÃa,
estamos llamados a permanecer firmes, incluso cuando no entendemos el
sufrimiento.
- Nuestro
dolor ofrecido a Dios puede convertirse en fuente de gracia para nosotros y
para otros.
Conclusión
Queridos
hermanos y hermanas, hoy aprendemos que:
-
El dolor es parte del camino del discÃpulo.
- El sacrificio es
expresión de amor verdadero.
- Y la fidelidad a Dios,
aunque cueste, siempre da fruto.
Pidamos
a la Virgen MarÃa, Madre de los Dolores, que nos enseñe a vivir nuestros
sufrimientos con fe, silencio y esperanza, confiando en que después de la cruz…
siempre viene la resurrección. Amén.


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