La Escuela Económica | Esteban Delgado (@estebandelgadoq)
Cuando
se está “a ley de un salario” para ser pobre
Recientemente
estuve conversando con un amigo que me comentaba sobre la situación del país y
de manera específica sobre la suya. Me dijo que tiene un empleo con salario
competitivo, suficiente para cubrir sus gastos y vivir en condición de “clase
media”.
Ante
esa afirmación le comenté mi satisfacción, pues consideré que su condición es
la que anhelan la mayoría de los ciudadanos profesionales que realizan alguna
labor para su sustento en los sectores productivos del país.
Sin
embargo, el amigo me dijo que se siente preocupado. Le pregunté por qué y me
respondió: “es que estoy a ley de un salario para ser pobre”. ¿Cómo así? -le
pregunté-, a lo que agrego, si bien su salario es bueno y le alcanza para
cubrir sus necesidades básicas, no se ha concentrado en acumular un ahorro, ya
sea sacando de su salario y procurando algún ingreso extra.
Entonces,
me puse a reflexionar sobre eso. Es cierto. Suponga que usted tiene un empleo
fijo, con un salario bueno. Digamos RD$150,000 mensuales. Entonces, usted ha
decidido llevar su nivel de gastos hasta su nivel de ingresos. Esto es, que
usted no tiene déficit, pero gasta prácticamente la totalidad de los RD$150,000
cada mes.
Si
usted no tiene dinero ahorrado y la empresa llegara a prescindir de sus
servicios, es decir, si lo “desvinculan” -como se dice ahora-, usted estaría
dejando de percibir el ingreso, necesario e imprescindible, para seguir
llevando el modo de vida que lleva.
Sin
embargo, usted puede pensar que, con el dinero de la cesantía y otros
componentes de prestaciones laborales, podría mantenerse a flote hasta
conseguir otro empleo. Eso puede ser cierto, pero ¿cuántos meses de salario
cree usted que va a recibir de cesantía si ha trabajado, digamos cuatro años en
una empresa?
De
acuerdo con el Código de Trabajo, con un salario de ese monto y cuatro años de
labores, a usted le tocarían alrededor de RD$528,000 de cesantía, es decir, el
equivalente a 3.5 meses de sueldo. Lo anterior indica que usted tendría que ser
muy disciplinado, para tomar ese dinero y dividirlo en tres, tomar cada tercio,
que sería un mes de salario cada mes y fajarse a buscar empleo con la esperanza
de conseguir uno con el mismo nivel de salario que el anterior y antes de que
transcurran los tres meses, pues ahí se agotaría su ingreso para sostener su
nivel de vida actual.
En
cambio, supongamos que, con ese mismo salario, usted se propuso ahorrar al
menos RD$20,000 mensuales. Al cabo de esos cuatro años que estuvo en el
trabajo, su ahorro habría llegado a RD$960,000, que de seguro serían más porque
habrían estado ganando intereses en algún instrumento financiero vigente en el
mercado.
En
ese caso, mi amigo, en lugar de decirme que está a ley de un salario para
volver a ser pobre, me habría dicho que se siente tranquilo, porque cuenta con
un colchón ahorrado de alrededor de RD$1 millón, adicional a lo que podría
recibir de cesantía si llegaran a cancelarlo de su trabajo.
Ahorrar
no solo ofrece la tranquilidad de tener acumulado un dinero que puede servir
para distintos propósitos (fondo de emergencia, inicial de una vivienda, compra
de un vehículo o cualquier otra intención); también ofrece tranquilidad
emocional, reduce el estrés y las preocupaciones, aumenta la satisfacción,
despierta creatividad para ser más productivo, ya sea en su empleo o en el
emprendimiento para una fuente adicional de ingresos.
En
fin, el ahorro ofrece mejoría económica, pero también emocional; a lo que hay
que agregar la conducta aprendida. Cuando una persona se acostumbra a ahorrar
una parte del dinero que le ingresa, adquiere una disciplina en su hábito de
consumo, que le será útil para toda la vida.
Entonces,
mi esperanza es que, al leer este artículo usted, que vive de un empleo, es
decir, de un ingreso fijo, o aquel que tiene un negocio con ingresos variados,
pero que se pueden calcular en promedio mensual, comience a ahorrar con
disciplina, para que pueda acumular un capital que ha de servirle para todo lo
mencionado antes y de seguro para mucho más.
Haga
el esfuerzo de crearse esa disciplina y verá que los resultados, inmediatos,
aun sin haber acumulado mucho dinero en principio, les serán de gran
satisfacción.
Con
el ahorro, no hay forma de perder; se dan todas las de ganar.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Promueve el diálogo y la comunicación usando un lenguaje sencillo, preciso y respetuoso...