La Iglesia Hoy | Sebastián Sansón Ferrari
Líderes católicos en Roma:
la Doctrina Social ante los desafíos actuales
El XI
Diplomado Internacional de la Academia Internacional de Líderes Católicos
reunió en Roma a referentes de distintos países y ámbitos de la vida pública.
La audiencia con León XIV, el encuentro con el cardenal Pietro Parolin y una
semana de formación académica y espiritual marcaron el itinerario, que concluyó
el 9 de octubre.
Con el desafío
apasionante de traducir la Doctrina Social de la Iglesia en respuestas
concretas a los problemas de la sociedad, unos 86 líderes católicos de 16
países participaron del XI Diplomado Internacional de la Academia Internacional
de Líderes Católicos, celebrado presencialmente en Roma del 5 al 9 de octubre
en la Casa Generalicia del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas
(Lasallistas) y en la Ciudad del Vaticano. La experiencia, que contó con una fase virtual
previa durante los sábados de septiembre, combinó formación académica,
discernimiento espiritual y espacios de encuentro para fortalecer redes de
colaboración entre quienes actúan en los ámbitos eclesial, político, económico,
educativo, social y comunicacional.
Bajo el título
"Liderazgo para la Equidad", el programa abordó cuestiones como el
desarrollo humano integral, el bien común, las políticas públicas, la pobreza,
las migraciones, los conflictos y los desafíos que plantea la inteligencia
artificial a la dignidad humana. La propuesta buscó ofrecer herramientas para
interpretar las transformaciones contemporáneas a la luz de la fe y promover
iniciativas capaces de incidir en la realidad.
"La
Doctrina Social de la Iglesia es precisamente una disciplina que, para que se
lleve a la práctica, requiere necesariamente la profundización espiritual de
los temas que trata", explicó Juan Pablo Faúndez, presidente del Consejo
Académico de la Academia Internacional de Líderes Católicos. A su juicio, la
formación no puede limitarse a una reflexión teórica, sino que debe ayudar a
quienes participan a discernir cómo actuar en los ambientes sociales en los que
desarrollan su misión.
Encuentro con el Papa y el cardenal Parolin
Uno de los
momentos destacados de la semana fue la participación de los diplomandos en la
audiencia general de León XIV, el miércoles 7 de octubre, quien dirigió también
un mensaje a los líderes católicos en el que los exhortaba a renovar su fe. El
texto fue leído al inicio de las actividades presenciales en Roma el lunes 5
por el Cardenal Christophe Pierre, ex nuncio apostólico en Estados Unidos y
miembro del Comité Directivo de la Academia.
Ese mismo día, por la tarde,
mantuvieron un encuentro con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado
de la Santa Sede, quien los animó a perseverar en su misión en un mundo
fragmentado, atravesado por conflictos y polarización. El purpurado los invitó
a continuar trabajando sin perder de vista a la persona humana, en el centro de
la acción de la Iglesia y de los esfuerzos por construir una sociedad más
justa.

Un momento de la reunión con el Cardenal Pietro Parolin, Secretario de
Estado de la Santa Sede (©David Vallejo Martinez)
Para Faúndez,
esta preocupación resulta especialmente urgente ante los cambios tecnológicos y
las tensiones políticas actuales. "No olvidemos nunca que esa persona
humana debe estar al centro", subrayó, al referirse a la necesidad de que
la inteligencia artificial y las nuevas herramientas tecnológicas estén al
servicio de la dignidad humana, y no contribuyan a relegarla. La pérdida de
empleos, la automatización y las dificultades que atraviesan las familias son
algunos de los desafíos que, a su entender, requieren una reflexión renovada
desde la Doctrina Social de la Iglesia.
La diversidad
de procedencias y experiencias constituyó otro de los aspectos enriquecedores
del encuentro. Entre los participantes hubo personas vinculadas a la política,
la economía, la educación y la vida eclesial, así como matrimonios para quienes
la dimensión familiar también formó parte del itinerario. La posibilidad de
compartir proyectos y perspectivas permitió explorar nuevas formas de
colaboración y pensar respuestas conjuntas ante problemáticas que trascienden
las fronteras nacionales.
De la reflexión a la acción
Entre quienes
conocen de cerca el alcance de esta propuesta se encuentra monseñor Luis Miguel
Romero Fernández, obispo auxiliar de Rockville Centre, en Nueva York, Estados
Unidos, y alumno del programa. Al hacer balance de la experiencia, el prelado,
oriundo de España, destacó la importancia de que los principios de la
Doctrina Social de la Iglesia se traduzcan en iniciativas concretas que
respondan a las necesidades reales de la sociedad.
"Tenemos
una maravilla del pensamiento, pero hay que hacer que eso se produzca en
iniciativas, proyectos, cursos, seminarios, se multiplique y vaya poniendo
solución a los problemas reales de nuestra sociedad", afirmó. El prelado
valoró, además, el encuentro entre participantes de distintos países
latinoamericanos y el intercambio de conocimientos y experiencias que permitió
establecer vínculos para impulsar nuevos proyectos.
Su deseo es
que quienes concluyeron la formación no consideren suficiente desarrollar
algunas actividades aisladas, sino que contribuyan a extender el compromiso
social de la Iglesia. "La idea es hacer de la Doctrina Social de la
Iglesia un verdadero tema en el que trabajemos en conjunto con la
Iglesia", señaló. Para ello, insistió en la importancia de multiplicar lo
aprendido y animar a más personas a aplicar la fe a los problemas de la
sociedad.
El itinerario
en la Ciudad Eterna incluyó también una peregrinación a Asís, el jueves 8 de
octubre, en el marco de los 800 años del fallecimiento de san Francisco de
Asís. La visita ofreció una oportunidad para profundizar en el legado del santo
de la fraternidad, la pobreza evangélica y la paz, en sintonía con los desafíos
abordados durante el diplomado.
Asimismo, en
el ámbito del encuentro, se anunció que el XII Diplomado en Doctrina Social se
efectuará en 2027 en España.
Una misión que continúa en sus países
La semana
concluyó el viernes 9 de octubre con la ceremonia de graduación en la
Pontificia Universidad Antonianum y la celebración de la santa misa de cierre
en la Basílica de San Antonio de Padua en el Esquilino. Más allá de la
obtención del diploma, el regreso a sus respectivos países abre ahora una nueva
etapa: llevar los aprendizajes a sus comunidades, fortalecer las iniciativas
existentes y promover una cultura del encuentro que sitúe a la persona humana
en el centro de las decisiones.
Desde sus
países, los graduados participan también de las iniciativas de oración
promovidas por la Academia por la salud del Papa León XIV, en un gesto de
comunión con el Pontífice, quien se encuentra hospitalizado en el Policlínico
Gemelli desde el martes 13 de octubre.



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