Nuestra Fe | P. Ciprián Hilario, msc
Sería bueno que nos quedáramos aquí
(1ro.
de marzo 2026, Segundo Domingo de Cuaresma, lecturas: Génesis 12,1-4. Salmo
32,4-22. 2Timoteo 1,8-10. Mateo 17,1-9)
Queridos
hermanos y hermanas:
Hoy
la Palabra de Dios nos regala un tema muy hermoso que brota del Evangelio: “Sería
bueno que nos quedáramos aquí” (cf. Evangelio según san Mateo 17,4). Es la
expresión de Pedro en el momento de la Transfiguración. Es el deseo de quedarse
en la gloria, en lo bonito, en lo que nos hace sentir bien. Pero las lecturas
nos enseñan que la fe no es quedarnos en el monte, sino caminar, confiar y
seguir adelante.
Veamos
algunos elementos según el orden de las lecturas.
1.
Génesis 12,1-4: Salir de la comodidad. En la primera lectura,
Dios le dice a Abraham: “Sal de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu
padre”.
Abraham
pudo haber dicho: “Señor, aquí estoy bien, aquí quiero quedarme”. Pero
no. La fe comienza cuando dejamos la comodidad.
Primer
elemento:
-
La fe es
salir.
-
La fe es
confiar sin verlo todo claro.
-
La fe es
caminar hacia donde Dios nos conduce.
Mientras
Pedro quiere quedarse en el monte, Abraham escucha: “Sal”.
La vida cristiana no es instalarse, es ponerse en camino.
2.
Salmos 32 (33): Confiar en el Señor. El salmo nos dice: “Que tu
misericordia, Señor, venga sobre nosotros como lo esperamos de ti”.
Aquí
aparece otro elemento importante:
Segundo
elemento:
-
No
caminamos solos.
-
Nuestra
esperanza está en el Señor.
-
La
fidelidad de Dios sostiene nuestra marcha.
Cuando
sentimos que en la vida hay momentos hermosos —una oración profunda, un retiro,
una celebración especial— quisiéramos decir: “Qué bueno quedarnos aquí”. Pero
el salmo nos recuerda que la verdadera seguridad no está en el lugar, sino en
Dios.
3.
Segunda carta a Timoteo 1,8-10: No avergonzarse del Evangelio. San Pablo dice
a Timoteo: “No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor”. Aquí
encontramos otro elemento:
Tercer
elemento:
-
La fe no es
solo experiencia bonita.
-
La fe
implica compromiso.
-
La fe exige
valentía.
No
podemos quedarnos en la emoción del monte. Hay que bajar y dar testimonio. Hay
que cargar con dificultades. Hay que sostener la esperanza cuando llegan
pruebas.
4.
Evangelio según san Mateo 17,1-9: La Transfiguración y la tentación de
quedarse. En el Evangelio, Jesús se transfigura delante de Pedro,
Santiago y Juan. Su rostro brilla como el sol. Es un momento glorioso.
-
Pedro dice: “Señor, qué bueno es que estemos aquí; si quieres, haré tres
tiendas…”
-
Pedro quiere detener el momento. Quiere instalarse en la experiencia
espiritual.
Pero
Jesús no se queda en el monte. Después de la gloria viene el camino hacia
Jerusalén, hacia la cruz.
Cuarto
elemento:
-
La
experiencia de Dios es para fortalecernos, no para escaparnos del mundo.
-
El monte es
preparación para la cruz.
-
La gloria
es anuncio de la resurrección.
La
voz del Padre dice: “Este es mi Hijo amado, escúchenlo”. No dice “quédense
aquí”, sino “escúchenlo”. Y Jesús nos conduce siempre hacia la misión.
Aplicación
para nuestra vida. Queridos hermanos y hermanas: También nosotros
queremos quedarnos en los momentos buenos:
-
Cuando todo va bien en la familia.
-
Cuando la oración nos llena.
-
Cuando sentimos paz.
-
Pero la vida cristiana no es huir del sufrimiento,
sino caminar con Cristo.
No
podemos vivir buscando solo emociones espirituales. Dios nos da momentos de luz
para enfrentar momentos de oscuridad.
Conclusión.
“Sería
bueno que nos quedáramos aquí” expresa un deseo humano. Pero el Señor nos
dice:
-
Como a Abraham: Sal.
-
Como el salmo: Confía.
-
Como Pablo: Da testimonio.
-
Como en el Evangelio: Escucha a mi Hijo y síguelo.
Que
el Señor nos conceda no quedarnos en la comodidad, sino caminar con Él, bajar
del monte y vivir cada día con fe, esperanza y valentía. Amén.


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