Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc
Señor, aquí está lo poco que tengo... multiplícalo Tú
(Viernes
17 abril 2026, lecturas Hechos de los Apóstoles 5,34-42. Salmo 26,1-14. y Juan
6,1-15)
Queridos
hermanos y hermanas:
La
Palabra de Dios hoy nos invita a confiar plenamente en el Señor y a poner en
sus manos lo poco que tenemos, porque cuando se lo entregamos con fe, Él lo
multiplica.
Siguiendo
el orden de las lecturas, veamos algunos elementos sencillos que nos ayuden a
comprender este mensaje:
1.
Primera lectura: confiar en Dios en medio de las dificultades (Hechos 5,34-42).
En
este pasaje, los apóstoles están siendo perseguidos por anunciar a Jesús.
Parecía que todo estaba en su contra. Sin embargo, aparece Gamaliel, un hombre
sabio, que dice algo muy profundo:
“Si
esta obra viene de Dios, no podrán destruirla.”
Elementos
sencillos para entender:
- Los
apóstoles tenían poco: miedo, persecución, rechazo… pero tenían fe.
- No confiaban en sus
fuerzas,
sino en Dios.
- Aunque los golpearon, salieron
contentos por sufrir por Cristo.
Mensaje
clave: Cuando
ponemos en manos de Dios lo poco que tenemos —aunque sea sufrimiento o
debilidad— Él lo convierte en fuerza y en testimonio.
2.
Salmo: el Señor es nuestra luz y salvación (Salmo 26). El salmista
dice con confianza: “El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?”
Elementos
sencillos:
- Dios es
quien ilumina cuando todo está oscuro.
- Él nos da seguridad cuando tenemos miedo.
- Nos invita a esperar en Él con paciencia.
Mensaje
clave: Aunque
tengamos poco —poca fe, pocas fuerzas— si confiamos en Dios, no estamos solos.
3.
Evangelio: Jesús multiplica lo poco (Juan 6,1-15). Aquí
encontramos el centro del mensaje de hoy. Un muchacho ofrece cinco panes y dos
peces. Era muy poco para tanta gente.
Pero
Jesús toma eso pequeño, da gracias y lo multiplica.
Elementos
sencillos:
- El muchacho
no se guardó lo poco que tenía.
- Lo puso en manos de Jesús.
- Jesús no necesita grandes cosas, necesita
corazones disponibles.
- Con lo poco, hizo un milagro grande.
Mensaje
clave: Dios
no nos pide mucho, nos pide todo lo que tenemos, aunque sea poco.
4.
Aplicación a nuestra vida.
Hoy
también nosotros podemos decir:
- “Señor, aquí
está lo poco que tengo… multiplícalo Tú.”
- Tal vez tienes poca fe… entrégasela a
Dios.
- Tal vez tienes pocos recursos…
compártelos.
- Tal vez tienes poco tiempo… dedícalo con
amor.
- Tal vez tienes heridas o sufrimientos…
ponlos en sus manos.
- Dios no
desprecia lo pequeño.
- Dios hace
grande lo que se le entrega con amor.
Conclusión
Queridos
hermanos y hermanas:
El
milagro no comienza con mucho… comienza con un corazón dispuesto.
Hoy
el Señor nos pregunta:
- ¿Qué tienes?
- No importa si es poco.
- Lo importante es que se lo entregues.
Y
entonces podrás ver cómo Dios actúa:
-
Multiplicando tu fe, tu amor, tu servicio… y haciendo milagros en tu vida y en
la vida de los demás.
Pidámosle
al Señor:
- “Señor, aquí
está lo poco que tengo…
- mis fuerzas, mi fe, mi vida…
- tómalo y multiplícalo Tú. Amén”.


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