Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc
“Cuidar, orar y consagrarse: llamados a permanecer en el amor
de Cristo”
(Miércoles
20 mayo 2026, lecturas Hechos 20, 28-38. Salmo 67,29-30.33-36. Juan 17,11-19)
Queridos
hermanos y hermanas:
Siguiendo
el orden de las lecturas, descubrimos tres actitudes fundamentales para
nuestra vida cristiana: cuidar el rebaño, confiar en el poder de Dios y
permanecer unidos a Cristo en medio del mundo.
1.
Primera lectura: Hechos de los Apóstoles 20, 28-38. El llamado a
cuidar y servir con generosidad.
San
Pablo se despide de los presbíteros de Éfeso. Es un momento conmovedor. Les
deja recomendaciones claras:
-
“Cuiden de ustedes y de todo el rebaño”: antes de
cuidar a otros, debemos vigilar nuestra propia vida espiritual.
-
El rebaño no es nuestro, es de Dios: la Iglesia
fue adquirida con la sangre de Cristo.
-
Estar atentos a los peligros: Pablo habla
de “lobos rapaces”. Hoy pueden ser las falsas enseñanzas, el materialismo, la
indiferencia religiosa.
-
Más felicidad en dar que en recibir: el verdadero
discípulo no vive para acumular, sino para servir.
Para
gente sencilla: esto nos recuerda que, en la familia, en la comunidad y en
el barrio, todos somos responsables unos de otros. No podemos ser cristianos
aislados.
2.
Salmo 67 (66): Dios manifiesta su poder y sostiene a su pueblo
El
salmista proclama:
-
Dios es fuerte y poderoso.
-
Dios sostiene a su pueblo.
-
Los pueblos están llamados a alabarlo.
Aquí
aprendemos que no estamos solos en la misión. Si cuidamos y servimos como dice
Pablo, es porque Dios nos da la fuerza. No se trata solo de nuestras
capacidades, sino de confiar en Él.
3.
Evangelio: Evangelio según San Juan 17, 11-19. La oración de Jesús por
sus discípulos. En este texto, Jesús ora al Padre antes de su pasión.
Es
una oración profunda: -
-
“Padre
santo, cuídalos en tu nombre”: Jesús intercede por nosotros.
-
“Que sean
uno”: la unidad es señal de que pertenecemos a Cristo.
-
“No te pido que los saques del mundo, sino que los
guardes del mal”: estamos en el mundo, pero no para vivir como el mundo.
-
“Conságralos en la verdad”: la Palabra de Dios nos
santifica.
Para
nuestra vida: Jesús no nos promete una vida sin dificultades, pero sí su
protección y su oración constante.
Elementos
fundamentales para la homilía
-
Responsabilidad: Todos estamos llamados a cuidar
nuestra fe y la de los demás.
-
Servicio generoso: Hay más alegría en dar que en
recibir.
-
Confianza en Dios: Él es nuestra fuerza.
-
Unidad: El cristiano no vive dividido; busca la
reconciliación.
-
Consagración en la verdad: La Palabra de Dios nos
guía y nos protege del mal.
Conclusión
sencilla
Queridos
hermanos y hermanas, estas lecturas nos enseñan que la vida cristiana es un
compromiso: cuidar, servir, confiar y permanecer unidos en Cristo. Jesús
ora por nosotros. No estamos solos. Si vivimos en unidad y generosidad, seremos
una comunidad fuerte, protegida por el Señor y testigo de su amor en el mundo.


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