A Debate | Fabio Colagrande
IA: en el Vaticano, debate
sobre ética, medios y el futuro humano
Expertos en
periodismo, informática, educación y ética se reunieron en la Pontificia
Universidad Urbaniana para la conferencia internacional organizada por el
Dicasterio para la Comunicación en el contexto de la Jornada Mundial de las
Comunicaciones Sociales. Paolo Ruffini afirmó: “No podemos encargar a aquello
que hemos construido que piense en nuestro lugar”. El cardenal José Tolentino
de Mendonça señaló: “Lo humano es siempre exceso, misterio, llamada”.
A pocos días
de la celebración de la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales y del
anuncio por parte de la Santa Sede de la creación de una Comisión
interdicasterial dedicada a la inteligencia artificial, mientras el Papa León
XIV se prepara para publicar el 25 de mayo su primera encíclica, Magnifica
humanitas, dedicada a la protección de la persona humana en la era de la
IA, el Vaticano abrió hoy un debate internacional sobre una de las cuestiones
más decisivas de nuestro tiempo: cómo preservar rostros, voces y pensamiento
humano en la era de los algoritmos.
“Magnifica humanitas”, la primera encíclica de León
XIV
El documento
sobre el tema de “la custodia de la persona humana en el tiempo de la
Inteligencia Artificial” lleva la firma del Pontífice con la fecha del 15 de
mayo, aniversario de la Rerum Novarum.
Este jueves 21
de mayo por la mañana, comenzaron en la Pontificia Universidad Urbaniana los
trabajos de la conferencia internacional “Preserving Human Voices and
Faces / Custodire voci e volti umani”, promovida por el Dicasterio
para la Comunicación, en colaboración con el Dicasterio para la Cultura y la
Educación, la Fundación San Juan XXIII y la propia universidad pontificia.
El título del
congreso retoma directamente el elegido por el Papa León XIV para el mensaje de la Jornada Mundial de las
Comunicaciones Sociales, celebrada el pasado domingo en muchos países del
mundo.
En ese texto,
el Pontífice indicó que el desafío de la inteligencia artificial es ante todo
una cuestión antropológica, advirtiendo sobre el riesgo de que la simulación
artificial de las relaciones, las emociones e incluso de la identidad personal
altere el tejido mismo de la convivencia humana.
“La cuestión
que nos importa, sin embargo, no es en lo que lgora o logrará hacer la máquina,
sino qué podemos o podremos hacer nosotros, creciendo en humanidad y
conocimiento, con un sabio uso de instrumentos tan poderosos a nuestro
servicio”, escribió el Papa, invitando a construir una relación consciente con
estas herramientas, basada en la responsabilidad, la cooperación y la
educación.
León XIV,
desde el inicio de su pontificado, ha descripto la inteligencia artificial como
la nueva “cuestión social”, que debe abordarse a la luz de la doctrina social
de la Iglesia, de la dignidad del trabajo y de la justicia.
Ruffini: no delegar nuestro pensamiento a las máquinas
El encargado
de inaugurar los trabajos fue Paolo Ruffini, prefecto del Dicasterio para la
Comunicación, quien situó inmediatamente el congreso en el contexto del mensaje
papal y de la reflexión eclesial sobre la innovación tecnológica.
“Custodiar,
cuando se refiere a las personas, es una palabra desafiante. No significa
guardar algo en un cajón, sino cuidar con amor a alguien o algo”, afirmó el
prefecto, explicando que la custodia evocada por el Papa no es una forma de
conservación pasiva, sino un ejercicio activo de responsabilidad.
Ruffini
insistió además en el riesgo de una progresiva delegación del pensamiento
humano a los sistemas artificiales, retomando una de las preocupaciones
centrales del mensaje de León XIV:
“El peligro
más grande consiste en aceptar pasivamente la idea de que el conocimiento ya no
nos pertenece; y que algo que nosotros mismos hemos construido -algoritmos,
plataformas o sistemas automatizados- pueda ser encargado de pensar en nuestro
lugar”.
El Dr. Ruffini introduce los trabajos
El prefecto
describió la actual transformación del ecosistema informativo como un desafío
que interpela directamente al periodismo, la educación y la ciudadanía,
subrayando la necesidad de distinguir entre verdad y simulación, entre palabra
humana y cálculo estadístico, entre conocimiento y automatismo.
“La economía
de la comunicación no puede ni debe separar su destino del compartir la
verdad”, afirmó, señalando la transparencia de las fuentes, la rendición de
cuentas y la calidad de la información como criterios imprescindibles para
devolver centralidad a la persona.
De Mendonça:
rostro y voz no son datos, sino lugares de relación
En su saludo a
los participantes, el cardenal José Tolentino de Mendonça, prefecto del
Dicasterio para la Cultura y la Educación, situó el tema dentro de una
reflexión antropológica y cultural más amplia, retomando directamente el
lenguaje del mensaje de León XIV.
“El título que
nos convoca -Custodiar voces y rostros humanos- es un programa, más aún, una
profesión de fe en lo humano”, afirmó.
El purpurado
recordó además cómo, en la tradición clásica y cristiana, el rostro y la voz no
son simples elementos identificativos, sino expresiones profundas de la persona
y de la relación.
“El ser humano
nunca puede reducirse a un dato, a un perfil, a un algoritmo -observó-. Lo
humano es siempre exceso, misterio, llamada”.
El cardenal
también advirtió sobre los riesgos de la simulación artificial de las
relaciones, evocando chatbots afectivos, deepfakes y entornos digitales
construidos en torno a la personalización extrema, capaces de alterar “la
gramática misma del encuentro humano”.
Sin embargo,
el acento final estuvo puesto en la posibilidad de un discernimiento positivo:
“El desafío
que nos espera no consiste en detener la innovación digital, sino en guiarla”,
en sintonía con la invitación del Papa a construir una alianza crítica y
responsable con la tecnología.
Un debate internacional e interdisciplinario
La jornada
reúne a figuras destacadas del mundo de la información, la investigación y la
innovación tecnológica, confirmando la voluntad del Vaticano de promover un
diálogo amplio y verdaderamente global.
Participan
periodistas de primer nivel, como Kashmir Hill, conocida por sus
investigaciones sobre privacidad, reconocimiento facial y vigilancia digital;
directivos del mundo de la información como Vineet Khosla; especialistas en
comunicación política y medios digitales; expertos en aprendizaje automático e
informática; estudiosos de ética algorítmica y justicia social; así como
responsables de gobernanza de plataformas digitales y verificación de
autenticidad de contenidos.
Entre los
ponentes también figuran Joy Buolamwini, voz destacada en la denuncia de los
sesgos de los sistemas de reconocimiento facial; Mitchell Baker; Tristan
Harris; además de representantes de la UNESCO, de la European
Broadcasting Union (EBU) y de universidades de Europa,
América y África.
La composición
de los distintos paneles refleja también una significativa pluralidad
geográfica, con una ligera mayoría de participación femenina.
Los temas del debate
La jornada se
articula en torno a cuatro grandes ejes, construidos directamente a partir de
los núcleos del mensaje del Papa:
El primero
aborda la relación entre simulación y autenticidad, interrogándose sobre
chatbots, relaciones artificiales, deepfakes y la transformación del ecosistema
informativo.
El segundo trata
el problema de las desigualdades sociales, preguntándose si los modelos de IA
corren el riesgo de reforzar discriminaciones y desequilibrios ya existentes.
El tercero
examina la posibilidad de una alianza entre ser humano y tecnología, entre
innovación, responsabilidad y gobernanza.
El cuarto se
centra en la educación, subrayando la urgencia de no renunciar a la capacidad
de pensar críticamente.


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