Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc
La Resurrección no se
puede encerrar
(Miércoles 15 abril 2026, lecturas
Hechos de los Apóstoles 5,17-26. Salmo 33,2-9. y Juan 3,16-21)
Queridos hermanos y hermanas:
Hoy la Palabra de Dios nos transmite
una verdad profunda y esperanzadora: la Resurrección no se puede encerrar. Es
una fuerza viva, un poder de Dios que rompe cadenas, abre puertas y transforma
corazones. Veamos algunos elementos sencillos, siguiendo el orden de las
lecturas, para comprender mejor este mensaje.
1. Primera lectura: Hechos 5,17-26. Aquí vemos a los apóstoles perseguidos, encarcelados por
anunciar a Jesús. Las autoridades quieren encerrar el mensaje, silenciar la
Buena Noticia.
Pero sucede algo sorprendente:
- Un ángel del Señor abre las puertas de la cárcel.
- Los
apóstoles salen y vuelven a predicar.
Elementos sencillos para entender:
- La Resurrección no se puede encerrar
en una cárcel.
-
Cuando Dios actúa, ninguna cadena es definitiva.
-
El cristiano no puede callar lo que ha visto y vivido.
Aplicación: A veces nosotros también sentimos “cárceles”: problemas,
miedo, críticas, cansancio… pero Dios siempre abre caminos.
2. Salmo 33 (34): “El Señor me libró de todos mis temores”
El salmo es una respuesta confiada:
- “Bendigo al Señor en todo momento”
-
“El Señor escucha a los pobres”
Elementos sencillos:
- Dios no abandona al que confía en Él.
-
La liberación no siempre es inmediata, pero Dios actúa.
-
El que ha sido liberado, da testimonio.
Aplicación: Cuando Dios nos saca de una dificultad, estamos llamados a
agradecer y contar lo que Él ha hecho.
3. Evangelio: Juan 3,16-21. Aquí
encontramos el corazón del mensaje:
-
“Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo”
-
Jesús viene no para condenar, sino para salvar.
Pero también aparece una realidad:
- Algunos prefieren la oscuridad a la luz.
Elementos sencillos:
- La Resurrección es fruto del amor de
Dios.
-
La luz de Cristo no se puede apagar.
Cada persona decide: vivir en la luz o esconderse en la oscuridad.
Aplicación: La Resurrección no se puede encerrar… pero sí puede ser rechazada
si no abrimos el corazón.
Idea central para la vida
La Resurrección no se puede encerrar:
- No la pudo encerrar la tumba.
-
No la pudo encerrar la cárcel.
-
No la pueden encerrar los miedos humanos.
Es una vida nueva que:
- rompe cadenas,
-
ilumina la oscuridad,
-
y empuja a anunciar con valentía.
Conclusión
Queridos hermanos y hermanas, hoy el
Señor nos invita a preguntarnos:
- ¿Qué cosas están “encerrando” mi fe?
-
¿Estoy viviendo en la luz o en la oscuridad?
-
¿Estoy anunciando con alegría lo que Dios ha hecho en mí?
Pidámosle al Señor que:
- abra nuestras cárceles interiores,
-
nos haga caminar en la luz,
-
y nos dé el valor de anunciar que Cristo vive.
Porque donde está Cristo resucitado… ¡no
hay puerta que pueda permanecer cerrada!
Amén.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Promueve el diálogo y la comunicación usando un lenguaje sencillo, preciso y respetuoso...