Diálogo Interreligioso | Lorena Leonardi
Cristianos y musulmanes en
Argelia: «Aspiramos a la paz de la misma manera»
Monia Zergane,
de confesión islámica, ofreció ayer al Papa León uno de los testimonios durante
el encuentro con la comunidad argelina: «Junto con mis hermanos cristianos,
cuidamos de los más vulnerables trabajando codo con codo; compartimos los
momentos de alegría y la solidaridad en el sufrimiento»
El compromiso
con la paz y la unidad, junto con la dedicación a la caridad y a la oración,
son los temas centrales de los testimonios ofrecidos a León XIV durante el
encuentro de ayer por la tarde, lunes 13 de abril, con la comunidad argelina en la
basílica de Nuestra Señora de África.
Preservar la dignidad
La experiencia
de una fe «verdadera» que «no aísla sino que abre, une pero no confunde, acerca
sin uniformar y hace crecer una auténtica fraternidad» fue compartida en
francés por Monia Zergane, una musulmana cuya vida se convierte en «signo de
esperanza para nuestro mundo». En los servicios de la Iglesia católica en
Argelia, cristianos y musulmanes trabajan «codo con codo», relató la mujer,
«con las mismas preocupaciones» de «acoger, servir, escuchar, cuidar de los más
frágiles, organizar, encontrar recursos financieros y esforzarse para que los
centros de actividad sean lugares seguros que preserven la dignidad de las
personas». Un servicio a los más «vulnerables», ya sean mujeres, niños,
ancianos o enfermos, vivido «juntos» y capaz de crear una «fraternidad real»,
explicó, con la firme convicción de que «servir al hombre es, ante todo, servir
a Dios». Un compromiso, subrayó, que se nutre de todas las cosas «hermosas» que
se ponen en juego: competencias, dedicación, paciencia, perdón, compasión y
benevolencia.
Unida a mis hermanos cristianos
«Me relaciono
cada día con mis hermanos y hermanas cristianos y los veo rezar, celebrar,
vivir su vocación con fidelidad», añadió, y «sin confundir nuestros caminos,
yo, que rezo a Dios según la tradición musulmana, me encuentro en la misma
disposición interior: buscar a Dios, aprender a amarlo más y dejarme
transformar para ser mejor con los demás». La mujer contó que le sucede —como
ayer en la basílica— participar en momentos importantes de la vida cristiana
«en unión con mis hermanas y hermanos cristianos», quienes a su vez «celebran
con nosotros, los musulmanes, nuestros momentos de fiesta y comparten nuestros
momentos de sufrimiento».
La fraternidad de los gestos sencillos
Hermanos y
hermanas que han sido «de inmensa ayuda y consuelo» para Monia en la prueba de
la enfermedad, cuando, confió con gratitud, «pude contar con su cercanía, con
su inquebrantable solidaridad, con su delicadeza y con sus oraciones». En
particular, la cercanía de una comunidad del movimiento de los Focolares y el
compromiso diario por poner en práctica el amor al prójimo, «me interpela a
menudo y me hace comprender que la vida no está hecha sobre todo de grandes
obras visibles, sino de una comunión vivida día tras día», reconoció.
Consciente de que la fraternidad se construye también «en los gestos sencillos:
una sonrisa, un saludo que sale del corazón, una palabra amable, un servicio
prestado sin esperar nada a cambio, y en las pequeñas cosas de la vida
cotidiana: felicitarse por una fiesta, compartir una comida tras un tiempo de
ayuno, escuchar el significado espiritual de una celebración».
Aspiramos de la misma manera a la paz
Una «vida
compartida» en la que Monia descubre cada día que el Señor actúa «en el
encuentro sincero con el otro, que no es una amenaza sino un don», para tomar
conciencia de que «aspiramos de la misma manera a la dignidad, al amor, a la
justicia y a la paz, y de que se puede caminar juntos, con confianza y
esperanza». En Argelia, como en otros países, «el camino no ha terminado» y
cada día, según el deseo expresado por la musulmana, «debemos volver a aprender
la humildad y el amor», rezando para contribuir humildemente a construir un
mundo en el que «se pueda verdaderamente vivir, rezar, trabajar y soñar
juntos».


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Promueve el diálogo y la comunicación usando un lenguaje sencillo, preciso y respetuoso...