Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc
“Cumplir la misión con fidelidad y confiarlo todo al Padre”
(Martes
19 mayo 2026, lecturas Hechos 20, 17-27. Salmo 67,10-11.20-21. Juan 17,1-11)
Queridos
hermanos y hermanas:
Las
lecturas de hoy nos presentan tres elementos fundamentales para nuestra vida
cristiana: la fidelidad en la misión, la acción salvadora de Dios y la oración
confiada de Jesús al Padre. Sigamos el orden de la Palabra.
1.
Primera lectura: Hechos 20, 17-27. Aquí vemos a San Pablo
despidiéndose de la comunidad de Éfeso. Es un momento muy humano y muy
profundo.
Elementos
fundamentales:
-
Fidelidad en el servicio: Pablo dice
que ha servido con humildad, entre pruebas y dificultades.
-
No se guardó nada: Anunció todo el
Evangelio, no ocultó lo que era necesario para la salvación.
-
Responsabilidad misionera: Se siente
libre porque cumplió su deber; sembró la Palabra.
Para
nosotros esto significa: Cada cristiano tiene una misión. No todos
predicamos desde un púlpito, pero sí desde nuestra casa, nuestro trabajo,
nuestra comunidad. La pregunta es: ¿estamos cumpliendo nuestra misión con
sinceridad y entrega?
2.
Salmo 67. El salmo nos recuerda quién es Dios para su
pueblo.
Elementos
fundamentales:
-
Dios es quien sostiene al débil.
-
Es el Dios que salva, el que nos libra cada día.
-
No nos abandona en el camino.
Después
del ejemplo de Pablo, el salmo nos da consuelo: no estamos solos en la misión.
Dios carga con nosotros nuestras cruces diarias.
3.
Evangelio: Juan 17, 1-11. Hoy escuchamos parte de la oración sacerdotal de
Jesús antes de su pasión.
Elementos
fundamentales:
-
Jesús ora al Padre.
-
Ha cumplido la misión que recibió.
-
Confía sus discípulos al cuidado del Padre.
-
La vida eterna consiste en conocer al Padre y a
Jesucristo.
Jesús
nos enseña algo muy importante: La misión no se vive sin oración. Él
trabajó, predicó, sanó… pero todo lo hacía unido al Padre.
Aplicación
sencilla para nuestra vida
Queridos
hermanos y hermanas:
-
Como Pablo, estamos llamados a
cumplir nuestra misión con fidelidad.
-
Como dice el salmo, confiemos en que Dios
nos sostiene.
-
Como Jesús, aprendamos a orar y a
poner nuestra vida en manos del Padre.
La
vida cristiana no es solo hacer cosas; es hacerlas con amor, responsabilidad y
confianza en Dios.
Pidamos
al Señor que cuando llegue el momento de rendir cuentas, podamos decir como
Pablo y como Jesús: “Señor, he cumplido la misión que me encomendaste.”
Amén.


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