Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc
La confianza en el Señor que nos envía a la escucha
(Sábado
16 mayo 2026, Lecturas Hechos 18,23-28. Salmo 46,2-3.8-10. Juan 16,23-28)
Queridos
hermanos y hermanas:
Las
lecturas de hoy nos presentan un tema muy claro y esperanzador: “La confianza
en el Señor que nos envía y escucha nuestra oración”. Sigamos el orden de la
Palabra para descubrir sus elementos fundamentales.
1.
Hechos 18,23-28: Crecer en la fe y anunciar con valentía
En
la primera lectura encontramos a Apolo, un hombre elocuente y conocedor de las
Escrituras, pero que necesitaba profundizar más en el camino del Señor.
Priscila y Aquila lo instruyen con mayor exactitud, y luego él anuncia con
fuerza que Jesús es el Mesías.
Elementos
fundamentales:
-
Formación permanente: Siempre podemos crecer
más en la fe.
-
Humildad para aprender: Apolo acepta
ser instruido.
-
Colaboración en la Iglesia: Nadie
evangeliza solo.
-
Valentía misionera: Cuando conocemos mejor a
Cristo, lo anunciamos con más fuerza.
La
fe no es estática; es un camino de crecimiento continuo.
2.
Salmo 46 (47): “Dios es el Rey de toda la tierra”
El
salmo es un canto de alabanza que proclama la soberanía de Dios sobre todos los
pueblos.
Elementos
fundamentales:
-
Dios reina sobre la historia.
-
Alegría y confianza.
-
Universalidad: Dios no pertenece a un solo pueblo,
sino a todos.
Este
salmo nos invita a confiar plenamente en que Dios guía los acontecimientos, incluso
cuando no entendemos todo.
3.
Juan 16,23-28: Pedir en el nombre de Jesús.
En
el Evangelio, Jesús nos hace una promesa maravillosa: “Todo lo que pidan al
Padre en mi nombre, se lo concederá”. Y añade: “El Padre mismo los ama”.
Elementos
fundamentales:
-
Oración confiada: Podemos acudir al Padre
con libertad.
-
Relación filial: No somos extraños, somos
hijos amados.
-
Alegría plena: La oración trae alegría
verdadera.
-
Jesús, camino al Padre: Él vino del
Padre y vuelve al Padre.
Aquí
está el corazón del mensaje: Dios no es lejano; es un Padre que ama y
escucha.
Aplicación
para nuestra vida
Queridos
hermanos y hermanas: Hoy el Señor nos invita a:
-
Dejar que nuestra fe madure cada día.
-
Aceptar correcciones y formación.
-
Confiar en la soberanía de Dios.
-
Orar con fe, sabiendo que somos hijos amados.
En
medio de nuestras luchas, necesidades familiares y preocupaciones diarias,
recordemos esta verdad consoladora: el Padre nos ama y nos escucha.
Que
nuestra oración sea constante, nuestra fe creciente y nuestra confianza firme. Amén.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Promueve el diálogo y la comunicación usando un lenguaje sencillo, preciso y respetuoso...