• Noticias

    domingo, 17 de enero de 2021

    Excusas para no servir al Señor

    Cultura y Vida | Sandy Yanilda Fermín

     


    Excusa para no servir al Señor


    ¡La sorpresa de Jesús!

     

    La visita de Jesús a Marta y a María, las hermanas de Lázaro (Lc. 10, 38-42), me acordó un acontecimiento que me pasó, cuando tenía hambre y mi madre me enviaba a realizar algún quehacer de la casa o mandados. Le ponía un millón de excusas y una de ella era: “Saco vacío no se mueve”. Luego cuando inicié mi vida en la iglesia entendí, cuán importante es no poner excusas para que el señor nos visite. Estar dispuestos a su llamado y contemplar su gracia y su presencia, estando siempre a sus pies, como lo hizo María.

     

    Cuando alguien nos visita, tratamos de arreglar la casa, colocar cortinas hermosas, sacamos la mejor vajilla y tratamos de que todo sea perfecto, sin embargo, podríamos en un momento, descuidar lo más importante, la atención, escucharlo y sobre todo disfrutar de su visita.


    ¿Saben qué? Jesús llegó de sorpresa a la casa de Marta y María: “Aconteció que iba de camino, entró en una aldea y una mujer llamada Martha lo recibió”.  ¿Si hoy Jesús llegara a tu casa de sorpresa, estás listo como María para recibirlo?

     

    ¡Los afanes de Marta y los míos!

     

    Como Jesús era tan popular y desde que llegaba a un lugar todo el mundo lo seguía, si yo hubiera sido Marta, me imagino que desde que la gente de fuera dijera: llegó Jesús, dejo todo lo que estoy haciendo, corro a su encuentro, lo abrazo y me siento a contemplarlo.

     

    Marta puso una excusa para ir a los pies del señor y fueron los quehaceres de la casa y se descuidó de lo más importante: La presencia del señor en su vida. Era importante su servicio, pero no debía impedir el encuentro con el Señor.

    Me imagino que Marta se puso nerviosa desde que Jesús entró en la casa, se dejó llevar por las preocupaciones del mundo, de lo que diría la gente y lo que pensaría Jesús si no le atendía y le daba de comer. Por eso quiso comentar a Jesús, para que le dijera a María que fuera ayudarle y él con todo su cariño, su paciencia y su amor, le respondió muy tranquilamente: Ella escogió la mejor parte.

     

    No esperemos que los afanes del día a día, nos lleven a descuidarnos del Señor, no esperemos una enfermedad, una tempestad fuerte… para recibir al señor en nuestras casas.

     

    ¡María y su acogida a Jesús!

     

    Me imagino a María embelesada sonriendo a los pies de Jesús, escuchándole. Ella necesitaba del Señor, de su palabra, de su comprensión, de su consuelo. Simplemente lo escuchó y quedo hipnotizada con su mirada.

     

    Marta estuvo pendiente a la actividad terrenal, María estuvo atenta a lo inexplicable, a lo eterno a lo maravilloso, que era esa hermosa visita que llegó a su casa.

     

    Me pregunto hoy, ¿estoy lista como María para recibir al señor en la casa de mi corazón? ¿Y tu corazón, está lleno de tantas preocupaciones que no dejan al maestro entrar en tu vida?

     

    ¿Cuáles son las excusas de este tiempo?

     

    ¿En este tiempo de confinamiento, en que me he ocupado? Cuál es el tiempo real que le estamos dedicando a nuestra familia. Cuando regresemos a la normalidad, como dijo el Papa Francisco, en una ocasión, debemos salir mejor que como entramos.


    ¿Ponemos excusas para no ir a la iglesia y nos ocupamos por estar afanados solo en lo terrenal, invertimos nuestro tiempo, en tareas que luego nosotros mismos nos preguntamos porque lo hice?

     

    Pidamos al señor que, al momento de seguirle, nuestras ocupaciones y nuestras excusas no sean motivos para dejarlo. Veamos en nuestro señor la fortaleza verdadera, al Jesús vivo que vino a salvarnos y que pagó una factura muy cara con su vida al morir por cada uno de nosotros. Que los afanes no nos distancien de su amor y su consuelo.

     

    Me gustaría ser como María, imitarle, desvivirme por el amor del señor, dejar de hacer lo que estoy haciendo, equilibrar mi acción con mi oración y siempre, siempre dedicarle mi tiempo. ¿Y tú?

     

     

    Generaciones

    Entradas Recientes

    Temas de Salud

    VIDEO DEL PAPA: FRATERNIDAD


    Amigo del Hogar | Revista

    Orientada esencialmente a la familia desde una visión humano-cristiana, la Revista Amigo del Hogar nace en el año 1942, como obra evangelizadora de los Misioneros del Sagrado Corazón (MSC).

    ¿Quiénes Somos?

    Somos una comunidad religiosa fundada por el P. Julio Chevalier en el año 1854, en Issoudun, Francia. El proyecto al que buscamos ser fieles es, desde el Corazón misericordioso de Jesús, anunciar el amor de Dios al mundo.

    Convivencia

    Entradas populares