Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc
Pidan, busquen, llamen: tres actitudes para la Cuaresma
(Jueves
26 febrero 2026, Lecturas: Est 14.1.3-5.12-14; Sal 137; Mt 7,7-12)
Queridos
hermanos y hermanas:
La
Palabra de Dios hoy nos invita a vivir tres actitudes fundamentales: pedir, buscar
y llamar. Tres verbos que resumen el camino de la Cuaresma, tres pasos
concretos para renovar nuestra vida cristiana.
1.
En el libro de Ester (Est 14,1.3-5.12-14): pedir con humildad.
Vemos
a la reina Ester en un momento de angustia. Su pueblo está en peligro y ella se
postra ante Dios. No confÃa en su poder ni en su posición, sino que pide con
humildad y corazón sincero.
AquÃ
encontramos el primer elemento para nuestra Cuaresma:
- Reconocer nuestra
fragilidad.
- Ponernos en oración
confiada.
- Pedir no solo cosas
materiales, sino salvación, fortaleza y conversión.
- Pedir es aceptar que
necesitamos a Dios. La soberbia nos aleja; la humildad nos acerca.
2.
En el Salmo 137: Buscar a Dios con Confianza
El
salmista proclama: “Te doy gracias, Señor, de todo corazón”. Él ha
experimentado que cuando clamó, el Señor lo escuchó.
Buscar
a Dios implica:
- Agradecer lo que ya
hemos recibido.
- Reconocer su fidelidad
en nuestra historia.
- Confiar en que nunca
abandona la obra de sus manos.
Buscar
no es algo superficial. Es orientar el corazón, el tiempo y las decisiones
hacia el Señor. En Cuaresma buscamos a Dios en la oración más intensa, en la
Palabra, en la EucaristÃa, en el hermano necesitado.
3.
En el Evangelio según San Mateo (Mt 7,7-12): Llamar con perseverancia.
En
el Evangelio, Jesús nos dice claramente: “Pidan y se les dará, busquen y
encontrarán, llamen y se les abrirá”. Jesús nos revela el rostro del Padre:
un Padre bueno que sabe dar cosas buenas a sus hijos.
Llamar
significa:
- Perseverar cuando parece
que Dios tarda.
- No desanimarnos en la
oración.
- Confiar en que Dios
responde, aunque no siempre como esperamos.
Además,
el Evangelio termina con la regla de oro: “Traten a los demás como quieren que
ellos los traten”. Es decir, la verdadera oración transforma nuestro
comportamiento.
Tres
actitudes para vivir hoy en Cuaresma
- Pedir: hacer cada
dÃa un momento sincero de oración humilde.
- Buscar: dedicar más
tiempo a Dios y menos a lo superficial.
- Llamar: perseverar
en el bien, aunque cueste, tocando también el corazón del hermano con obras de
caridad.
Queridos
hermanos y hermanas, la Cuaresma no es solo un tiempo de sacrificios externos,
sino de corazón abierto. Si pedimos con fe, buscamos con sinceridad y llamamos
con perseverancia, el Señor abrirá puertas de gracia en nuestra vida.
Que
este tiempo sea una oportunidad para acercarnos más a Dios y experimentar que
Él nunca deja de escucharnos. Amén.


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