• Noticias

    martes, 24 de marzo de 2026

    Remedio para la mordida del pecado


    Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc

     


    Remedio para la mordida del pecado

    (Martes 24 marzo 2026, lecturas: Números 21,4-9. Salmo 101,2-21 Juan 8,21-30)

     

    Queridos hermanos y hermanas:

    Hoy la Palabra de Dios nos presenta un tema muy profundo, pero también muy cercano a nuestra vida: el pecado es como una mordida que envenena el corazón, pero Dios siempre nos ofrece un remedio para sanar. Vamos a recorrer las lecturas paso a paso, de manera sencilla.

     

    1. Primera lectura (Números 21, 4-9): La mordida y el remedio. El pueblo de Israel va caminando por el desierto, pero se cansa, se impacienta y comienza a quejarse contra Dios.

    - Se quejan de la vida

    - Se quejan del camino

    - Se quejan del alimento

    Y esa queja constante abre la puerta al pecado: la desconfianza en Dios. Entonces aparecen serpientes que muerden al pueblo. Es una imagen muy fuerte, pero muy clara:

    - El pecado es como una serpiente que muerde y envenena el alma.

    El veneno del pecado puede ser: el rencor. la envidia. la mentira, el orgullo, la falta de fe.

    Pero lo más hermoso viene después: Cuando el pueblo reconoce su pecado, Dios no los abandona. Le manda a Moisés hacer una serpiente de bronce y levantarla.  El que la miraba, quedaba curado.

    Elemento sencillo para entender:

    - El pecado hiere

    - El arrepentimiento abre la puerta

    - Dios siempre ofrece un remedio


    2. Salmo 101: El clamor del que sufre. El salmo recoge el grito de una persona herida, cansada, abatida. Es el grito de alguien que siente el peso del dolor… como quien ha sido “mordido” por la vida o por su propio pecado.

    Pero hay algo clave:  El salmista no se queda en la desesperación, clama a Dios.

    Esto nos enseña algo muy importante:

    - Cuando estamos mal, no debemos alejarnos de Dios

    - Cuando fallamos, no debemos escondernos

    - Cuando caemos, debemos levantar la mirada. Dios escucha al que clama.

     

    3. Evangelio (Juan 8, 21-30): El verdadero remedio.

    Jesús habla con palabras fuertes: “Morirán en su pecado”. “Si no creen en mí…”

    Aquí está el centro del mensaje:  El pecado no solo hiere… también puede alejarnos de Dios para siempre si no buscamos el remedio.

    Y Jesús revela cuál es ese remedio:

    - “Cuando levanten al Hijo del Hombre, sabrán que Yo Soy.”

    Esto nos conecta directamente con la primera lectura.:

    - La serpiente fue levantada en el desierto.

    - Jesús será levantado en la cruz

    Elemento clave:

    - Así como el pueblo miraba la serpiente y se salvaba,

    - nosotros miramos a Cristo en la cruz y somos sanados.

     

    4. Aplicación para la vida. Queridos hermanos y hermanas, hoy podemos preguntarnos: - ¿Qué “mordidas” llevo en mi corazón? ¿Qué pecado me está haciendo daño? ¿Estoy mirando a Cristo o estoy mirando mis problemas?

    Porque muchas veces:

    - Nos quejamos como el pueblo

    - Nos envenenamos con el pecado

    Pero no levantamos la mirada hacia Dios

     

    5. Mensaje final. Hoy el Señor nos deja un camino muy claro: - Reconocer el pecado (como el pueblo en el desierto). Clamar a Dios (como el salmista). Mirar a Cristo en la cruz (como remedio definitivo).  Jesús es el verdadero antídoto contra el veneno del pecado.

     

    Queridos hermanos y hermanas:

    - No tengamos miedo de nuestras heridas.

    - No tengamos miedo de nuestras caídas.

    - Lo único peligroso es no buscar el remedio.

    - Levantemos la mirada hacia Cristo, porque en Él está la vida, la sanación y la salvación. Amén.






    No hay comentarios:

    Publicar un comentario

    Promueve el diálogo y la comunicación usando un lenguaje sencillo, preciso y respetuoso...

    Para Vivir Mejor


    Entradas Recientes



    La Familia


    Amigo del Hogar | Revista

    Orientada esencialmente a la familia desde una visión humano-cristiana, la Revista Amigo del Hogar nace en el año 1942, como obra evangelizadora de los Misioneros del Sagrado Corazón (MSC).

    ¿Quiénes Somos?

    Somos una comunidad religiosa fundada por el P. Julio Chevalier en el año 1854, en Issoudun, Francia. El proyecto al que buscamos ser fieles es, desde el Corazón misericordioso de Jesús, anunciar el amor de Dios al mundo.

    Temas de Salud


    Entradas populares