La Escuela Económica | Esteban Delgado (@estebandelgadoq)
El
precio más barato es el que usted puede pagar
En
las actividades comerciales, de compra y venta de un producto, hay una elevada
incidencia de las emociones de las personas, por lo que, no se trata de una
acción meramente económica; también es psicológica, incluso, con un alto
componente.
De
ahí las “ofertas”, muchas veces engañosas o con alto componente de confusión.
Te ofrecen un producto con un precio alto tachado y al lado la oferta de
descuento con un precio más bajo. Pero resulta que el precio alto tachado tal
vez nunca existió, es solo una señal para que sientas que lo estás comprando en
oferta.
También
ocurre cuando te ofrecen el famoso llévese tres y pague dos (3 por 2). Suponga
que un artículo cuesta 500 pesos y que el propietario está en la disposición de
rebajarle un 10%, es decir, que está dispuesto a venderlo en 450. Pero, además,
desea salir rápido de esa mercancía, por lo que no está dispuesto a esperar a
venderlo uno a uno con una rebaja de un 10%.
En
su lugar, lo que hace el comerciante es ofrece un 3 por 2, lo que implicaría
para el consumidor un descuento de un 33.3%, es decir, un tercio más barato.
Así, la salida de la mercancía sería más rápida, porque los consumidores se
llevarían paquetes de a tres y no uno a uno.
Sin
embargo, antes de poner ese “especial”, el comerciante aumentó un 10% al precio
inicial, es decir, de 500 pesos a 550 pesos. Lo que hizo fue poner el precio a
550 pesos y luego agregar: si me compras dos, te llevas tres. Eso es, 1,650
pesos menos un 33.3%, por lo que estarías pagando alrededor de 1,100 pesos por
los tres artículos.
Pero
resulta que, inicialmente, el comercio estaba dispuesto a vender esos tres
artículos por 1,350 pesos, es decir, a 450 cada uno. Si se aplicara la rebaja
de 1,350 a 1,100, el descuento real es de un 18.5%, no de un 33.3%, como usted
piensa que lo consiguió. Y, el comerciante, en cambio, en lugar de sacrificar
un 33.3%, como aparenta, lo que está sacrificando es un 8.5%, pues el 10%
adicional, ya dijimos que estaba previamente dispuesto a aplicarlo.
También
está el truco de la competencia mental que se hace con personas cuando van a
comprar un artículo y el vendedor les dice: “es que ese es el único que nos
queda” o “tiene que decirme pronto, porque hay dos personas que vienen esta
tarde también interesadas por ese producto”. Esas frases hacen que el potencial
comprador se sienta presionado a tomar la decisión, para evitar que otro se le
adelante y adquiera el bien.
Sin
embargo, es posible que esas frases sean solo para infringir presión sicológica
en el comprador, y no porque se trate de una situación real. En todo caso, el
comprador lo que debe hacer es pensar con calma y analizar si puede comprar el
producto y si es el que realmente quiere, considerando, incluso, que esté en
las condiciones que desea.
Las
compras no se hacen de forma compulsiva. No se adquiere un bien o servicio de
manera apresurada ni por la pasión del momento. A la hora de comprar, lo
primero que debe primar es la calma, la paciencia, la observación con
detenimiento y la firme decisión de saber diferenciar entre “lo que se desea y
lo que se necesita”; dos aspectos que pueden estar relacionados, pero que no
son lo mismo.
Y,
relacionado con todo esto está el precio. Uno se pregunta, ¿cuál es el mejor
precio? Puede que se piense en el que está más barato, el que está en oferta.
Pero no es del todo así. Puede que un producto esté en oferta en un momento en
que usted no tiene el dinero para comprarlo. Si es así, y usted se endeuda para
adquirirlo, entonces, al final, a usted le está saliendo más caro, pues deberá
pagar los intereses de financiamiento, ya sea con un préstamo o con tarjeta de
crédito.
Sin
embargo, puede que el producto no esté en oferta, pero que usted cuenta con el
dinero suficiente para pagarlo al precio que está. En ese caso, usted lo compró
en su valor más elevado, pero le resultó barato, porque pudo pagarlo sin
endeudarse ni asumir mayores compromisos. Entonces, ¿cuál es el precio más
barato, el que está más bajo y usted no puede pagar, o el que, aun estando más
caro, usted tiene el dinero para comprarlo?


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