Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc
“La salvación es gracia de Dios y se vive en el amor que da
alegría”
(Jueves
7 de mayo 2026, lecturas Hechos 15,7-21. Salmo 95,1-3.10 y Juan 15,9-11)
Queridos
hermanos y hermanas:
Las
lecturas de hoy nos invitan a profundizar en un tema hermoso y exigente: “La
salvación es gracia de Dios y se vive en el amor que da alegría.”
Sigamos
el orden de las lecturas para descubrir los elementos esenciales que el Señor
nos regala.
1.
La salvación es don para todos. (Hechos 15, 7-21). En el libro de
los Hechos de los Apóstoles, continúa el llamado Concilio de Jerusalén. Pedro
toma la palabra y afirma algo fundamental: Dios no hace distinción; la
salvación viene por la gracia del Señor Jesús.
Elementos
esenciales:
- La fe es un
regalo, no un mérito humano.
- Dios mira el corazón y no las
apariencias.
- No debemos imponer cargas innecesarias.
- La Iglesia está llamada a acoger, no a
excluir.
Santiago
confirma esta apertura: los paganos también son llamados a formar parte del
pueblo de Dios. Esto nos enseña que la Iglesia es misionera y universal.
2.
Un canto nuevo para todos los pueblos. (Salmo 95, 1-3.10). El salmo nos invita:
“Canten
al Señor un canto nuevo.”
Elementos
esenciales:
- La salvación
debe anunciarse a todas las naciones.
- La alegría es fruto del encuentro con
Dios.
- Proclamar que el Señor reina significa
vivir con esperanza.
No
podemos guardar la fe solo para nosotros; debemos anunciarla con alegría.
3.
Permanezcan en mi amor. (Juan 15, 9-11). En el Evangelio según San
Juan, Jesús nos revela el corazón del discipulado: “Permanezcan en mi amor.”
Elementos
esenciales:
- El amor nace
del Padre y pasa por el Hijo hasta nosotros.
- Permanecer en su amor implica cumplir sus
mandamientos.
- El fruto del amor verdadero es la alegría
plena.
No
se trata de un amor sentimental, sino de un amor concreto: perdón, servicio,
fidelidad, entrega.
Jesús
quiere que nuestra alegría sea completa. Y esa alegría no depende de las
circunstancias, sino de vivir unidos a Él.
Aplicación
para nuestra vida
Queridos
hermanos y hermanas, hoy el Señor nos recuerda:
- La salvación
es gracia; no es conquista personal.
- La Iglesia debe ser espacio de acogida y
misericordia.
- Estamos llamados a anunciar con alegría.
- Solo permaneciendo en el amor de Cristo
tendremos verdadera felicidad.
Pidamos
al Señor que nos ayude a vivir una fe abierta, agradecida y alegre. Que sepamos
amar como Él nos ama, para que nuestra alegría sea plena. Amén.


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