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    martes, 22 de septiembre de 2026

    La familia de Jesús: nacida de la Palabra


    Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc

     


    La familia de Jesús: nacida de la Palabra

    (Martes 22 de septiembre 2026. Vigésima quinta semana tiempo ordinario, lecturas: Proverbios 21,1-6.10-13. Salmo 118. San Lucas 98,19-21)

     

    Queridos hermanos y hermanas:

     

    Hoy la Palabra de Dios nos invita a reflexionar sobre una realidad muy hermosa: ¿quiénes forman la familia de Jesús? ¿Quiénes pueden sentirse verdaderamente cercanos a Él?

     

    El Evangelio nos da una respuesta clara: no basta con conocer a Jesús, hablar de Jesús o estar cerca de Jesús. Para pertenecer a su familia necesitamos escuchar la Palabra de Dios y ponerla en práctica.

     

    La familia de Jesús no se construye solamente por vínculos de sangre. Se construye por la fe, por la obediencia a Dios, por el amor y por una vida que procura hacer realidad su Palabra.

     

    1. Primera lectura: Proverbios 21,1-6.10-13: — Una familia se construye con justicia y sabiduría. El libro de los Proverbios nos presenta varias enseñanzas para la vida. Nos habla del corazón del ser humano, de sus pensamientos, de sus acciones y de la necesidad de vivir con rectitud.

    Una de las enseñanzas fundamentales es que Dios conoce el corazón de cada persona. Podemos engañar a los demás, podemos aparentar, podemos presentar una imagen determinada ante los otros, pero delante de Dios nada queda escondido.

    Por eso, para formar parte de la familia de Jesús necesitamos comenzar por purificar nuestro corazón.

    Una familia cristiana no se construye solamente con una casa bonita, comida en la mesa o reuniones familiares. Una familia cristiana se construye cuando hay:

    -                     respeto entre sus miembros;

    -                     diálogo;

    -                     perdón;

    -                     responsabilidad;

    -                     solidaridad;

    -                     oración;

    -                     fidelidad;

    -                     preocupación por los demás.

    Primer elemento para nuestra vida: cuidar nuestro corazón.

    Muchas veces queremos cambiar a los demás, pero no queremos cambiar nosotros. Queremos que cambie el esposo, la esposa, los hijos, los vecinos, los compañeros; pero la Palabra de Dios comienza diciéndonos: comienza por tu propio corazón.

    Preguntémonos: ¿qué estoy sembrando dentro de mi familia? ¿Paz o división? ¿Esperanza o desesperación? ¿Perdón o resentimiento? ¿Fe o indiferencia?

     

    2. Salmo 118: "Dichoso el que camina en la voluntad del Señor"

    El Salmo nos presenta una gran verdad: la felicidad verdadera está en caminar según la voluntad de Dios. El salmista ama la ley del Señor porque descubre en ella un camino seguro. También nosotros necesitamos volver a descubrir el valor de la Palabra de Dios.

    Hay personas que buscan respuestas para todo en muchas partes: en las opiniones de los demás, en las redes sociales, en los consejos humanos, en sus propios criterios. Pero muchas veces olvidamos abrir la Biblia y preguntarle a Dios: Señor, ¿qué quieres de mí?

    Una familia que escucha la Palabra de Dios tiene una orientación para caminar.

    Cuando marido y mujer escuchan la Palabra, cuando los padres enseñan la Palabra a sus hijos, cuando los hijos aprenden a respetar y amar, cuando todos procuran vivir según el Evangelio, entonces la familia comienza a convertirse en una verdadera familia de Jesús.

    Segundo elemento para nuestra vida: hacer de la Palabra de Dios una guía para nuestras decisiones.

    No se trata solamente de tener una Biblia en la casa. Se trata de que la Biblia entre en nuestro corazón y llegue a nuestra manera de vivir.

     

    3. Evangelio: San Lucas 8,19-21. — "Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica". Llegamos al centro de la Palabra de hoy. Le dicen a Jesús: "Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte. “Y Jesús responde: "Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen por obra."

    Jesús no está despreciando a su Madre, la Virgen María. Todo lo contrario. María es precisamente el ejemplo perfecto de quien escucha la Palabra de Dios y la pone en práctica. María recibió la Palabra, creyó en ella y dijo: "Hágase en mí según tu palabra."

    Por eso podemos decir que María es la primera discípula, la mujer que hizo de su vida una respuesta a la Palabra de Dios. Jesús nos enseña, entonces, que podemos entrar en una relación profunda con Él cuando escuchamos y vivimos su Palabra.

     

    4. No basta escuchar: hay que poner en práctica. Este es uno de los puntos más importantes del Evangelio. Jesús no dice solamente: "los que escuchan la Palabra". Dice: "los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica."

    Aquí tenemos una pregunta muy concreta: ¿De qué sirve escuchar la Palabra todos los domingos si después vivimos como si nunca la hubiéramos escuchado?

    Podemos escuchar muchas homilías, participar en muchas misas, rezar muchas oraciones, pero la verdadera transformación comienza cuando la Palabra llega a nuestras decisiones.

    -                     Si escucho que debo perdonar, tengo que perdonar.

    -                     Si escucho que debo amar, tengo que amar.

    -                     Si escucho que debo ayudar al necesitado, tengo que ayudar.

    -                     Si escucho que debo respetar a mi familia, tengo que respetarla.

    -                     Si escucho que debo abandonar un pecado, tengo que luchar para abandonarlo.

    La Palabra de Dios no fue dada solamente para ser escuchada; fue dada para ser vivida.

     

    5. La familia de Jesús comienza en nuestra propia casa. Hermanos y hermanas, hoy podemos llevar esta Palabra directamente a nuestras familias.

    Una pregunta sencilla:

    -                     ¿En nuestra casa se habla de Dios?

    -                     ¿Se reza juntos alguna vez?

    -                     ¿Los padres enseñan a sus hijos a dar gracias a Dios?

    -                     ¿Se pide perdón cuando alguien ofende?

    -                     ¿Se bendicen los alimentos?

    -                     ¿Se participa en la Eucaristía?

    -                     ¿Se enseña a los niños que Jesús es el centro de nuestra vida?

    Porque podemos tener una familia con muchas comodidades y, sin embargo, estar espiritualmente muy lejos de Dios.

    También podemos tener una familia sencilla, con dificultades económicas y muchos problemas, pero permanecer unida alrededor de la fe. Lo que hace cristiana a una familia no es lo que tiene, sino la manera en que vive.

     

    6. Ser familia de Jesús significa vivir como Jesús. Si queremos ser familia de Jesús, tenemos que aprender a vivir como Él.

    -                     Jesús perdonaba.

    -                     Jesús servía.

    -                     Jesús escuchaba.

    -                     Jesús tenía compasión.

    -                     Jesús se acercaba al que sufría.

    -                     Jesús no despreciaba al pecador.

    -                     Jesús buscaba al que estaba perdido.

    -                     Jesús enseñaba la verdad.

    -                     Jesús amaba hasta entregar su vida.

    Por eso, cuando una familia escucha la Palabra de Dios y empieza a vivir estos valores, esa familia se convierte en una pequeña comunidad donde Jesús está presente.

    Tercer elemento para nuestra vida: preguntarnos cada día qué aspecto de la vida de Jesús necesitamos imitar.

     

    7. Una familia nacida de la Palabra sabe perdonar. Hay familias que sufren porque durante años conservan heridas, resentimientos y palabras que nunca han sido perdonadas.

    La Palabra de Dios nos enseña otro camino.

    Si queremos ser familia de Jesús, tenemos que aprender a decir: "Perdóname." Y también: "Te perdono."

    -                     No podemos hablar de una familia cristiana si vivimos permanentemente enfrentados.

    -                     No podemos decir que amamos a Jesús mientras alimentamos el odio contra un hermano.

    La Palabra tiene que sanar nuestras relaciones.

     

    8. Una familia nacida de la Palabra sabe servir. La Palabra de Dios también nos enseña a salir de nosotros mismos.

    En una familia cristiana nadie debería vivir solamente pensando:

    -                     "¿Qué me van a dar?" Sino preguntándose: "¿Qué puedo hacer por los demás?"

    Los padres sirven a sus hijos. Los hijos ayudan a sus padres. Los hermanos se apoyan. Los abuelos transmiten la fe y la experiencia. Los enfermos son cuidados. Los necesitados son atendidos. Así se hace presente Jesús en medio de la familia.

     

    9. La pregunta final. Hermanos y hermanas, hoy Jesús nos hace una invitación muy sencilla y profunda: "Escucha mi Palabra y ponla en práctica."

    No tengamos miedo de preguntarnos: ¿Estoy viviendo como miembro de la familia de Jesús?

    No solamente: "¿Voy a misa?" No solamente: "¿Rezo?" Sino:

    -                     ¿Mi vida demuestra que escucho a Jesús?

    -                     ¿Mi familia puede descubrir a Jesús en mi manera de hablar?

    -                     ¿Puede descubrirlo en mi manera de perdonar?

    -                     ¿Puede descubrirlo en mi manera de servir?

    -                     ¿Puede descubrirlo en mi manera de tratar a los demás?

     

    Conclusión

    Queridos hermanos y hermanas, la familia de Jesús nace de la Palabra.

    -                     Nace cuando escuchamos.

    -                     Crece cuando obedecemos.

    -                     Se fortalece cuando perdonamos.

    -                     Se hace visible cuando servimos.

    -                     Y alcanza su plenitud cuando amamos.

    Pidamos hoy al Señor que nuestras familias no sean solamente familias unidas por la sangre, sino también familias unidas por la fe, por la Palabra y por el amor.

    Que la Virgen María, mujer que escuchó la Palabra y la puso en práctica, nos enseñe a decir también nosotros: "Señor, aquí estoy. Quiero escuchar tu Palabra y hacerla realidad en mi vida." Amén.








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