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    Cáritas: compromiso contra el hambre

    Solidaridad | Naciones Unidas.  Cáritas reclama a los líderes mundiales mayor compromiso para erradicar el hambre 
    Con motivo de la celebración de la 68º Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas que se está desarrollando en Nueva York. 
    La erradicación del hambre, de la inseguridad alimentaria y de la malnutrición deben ser los objetivos básicos de la nueva meta mundial que acuerden los miembros de la ONU y que no es otra que la “Pobreza Cero”, asegura Cáritas
    Con motivo de la celebración de la 68º Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que tiene lugar esta semana en Nueva York y que, entre otros temas, tratará "La agenda de desarrollo Post-2015: preparando el terreno", Cáritas Española se suma a la declaración de Cáritas Internationalis y Cáritas Europa para reclamar a los líderes mundiales un compromiso real y firme para acabar con la tragedia del hambre en la citada agenda.

    La Asamblea General de la ONU dedicó la sesión la mañana de ayer a revisar el cumplimiento de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) acordados en el año 2000 --erradicar la pobreza extrema y el hambre; lograr la enseñanza primaria universal; promover la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer; reducir la mortalidad infantil; mejorar la salud materna; combatir el VIH/Sida, la malaria y otras enfermedades; garantizar la sostenibilidad del medio ambiente; y fomentar una alianza mundial para el desarrollo-- y a concretar el proceso de definición del nuevo marco post 2015 que englobará las políticas de desarrollo hasta el año 2030.

    Voces de Cáritas contra la Pobreza
    Cáritas Española desarrolla desde hace tiempo una estrategia de sensibilización, movilización e incidencia para exigir el cumplimiento de los ODM en 2015. Además, participa en la Campaña “Voces de Cáritas contra la Pobreza”, que lanzó Cáritas Internationalis en 2011 para toda la confederación mundial.

    Desde entonces, 36 Cáritas Diocesanas de toda España, con sus miles de parroquias, trabajar por exigir que el compromiso del desarrollo de todos los pueblos de la tierra se mantenga después del 2015, sin renunciar al cumplimiento de la agenda pactada en la Declaración del Milenio.

    Cartas a García-Margallo y a Robles
    Ante la cita de Nueva York, los miembros de Cáritas Europa, entre los que está Cáritas Española, han reclamado a los representantes políticos de sus respectivos países ante la Asamblea General que se comprometan a seguir una hoja de ruta clara para aprobar un nuevo marco donde la lucha contra el hambre y el derecho a alimentación sean el centro de todas las políticas posteriores.
    En ese sentido, Cáritas Española ha remitido sendas cartas con esa demanda al ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, y al secretario general de Cooperación Internacional para el Desarrrollo (AECID),Gonzalo Robles.
    “Creemos que la erradicación del hambre, de la inseguridad alimentaria y de la malnutrición deben ser los objetivos básicos de la nueva meta mundial que acuerden los miembros de la ONU y que no es otra que la “Pobreza Cero”, aseguran los responsables del Grupo de Cooperación Internacional de Cáritas Europa.
    Para Cáritas, la pobreza extrema y el hambre sólo pueden ser erradicadas si las desigualdades se reducen y los derechos humanos se protegen. Además, considera una “prioridad absoluta” impulsar las políticas que generen un impacto positivo en la vida de los grupos más vulnerables y marginados de la sociedad, y que apoyen el empoderamiento de las mujeres y las niñas.

    La persona, en el centro de todas las políticas
    Bajo esta perspectiva, la Agenda Post-2015 debe tratar de reorientar el modelo económico actual para que sea justo y equitativo con los pobres y para buscar el desarrollo sostenible en los países del Tercer Mundo. Y eso sólo puede lograrse poniendo a la persona en el centro del desarrollo y de cualquier actividad política y económica.
    A juicio de Cáritas Europa, el nuevo marco de desarrollo a partir de 2015 debe basarse en el artículo 2 de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo de las Naciones Unidas: “La persona es el sujeto central del desarrollo y debe ser, a la vez, el participante activo y el beneficiario del derecho al desarrollo”.
    Asimismo, Cáritas Internationalis se hace eco de la carta que el Papa Francisco envió al G8 a principios de este mes con motivo de su reunión anual, en la que pedía poner a la persona en el centro de las políticas económicas o de cualquier otro tipo. “Nuestra visión es la de un mundo sostenible para las generaciones futuras, donde todas las personas tengan acceso a la alimentación, la salud y la libertad, y la oportunidad de vivir una vida pacífica en un planeta sostenible y limpio”, explica Michel Roy, secretario general de Cáritas Internationalis.

    Exigencias de la red Cáritas
    Tanto Cáritas Internationalis como Cáritas Europa abogan por desarrollar mecanismos de rendición de cuentas que sirvan para supervisar y evaluar el cumplimiento de los compromisos que, tras esta Asamblea, asuman los Gobiernos, y para asegurarse de que, realmente, contribuyen a satisfacer las necesidades de los menos favorecidos.

    Reivindicaciones concretas:
    - Acabar con la tragedia del hambre y hacer realidad el Derecho a la Alimentación.
    - Luchar por el desarrollo humano integral y la solidaridad internacional.
    - Promover la plena realización de los Derechos Humanos universales mediante la reducción de las desigualdades, el acceso a los derechos básicos y la mejora de la calidad de vida.
    - Garantizar la participación de todas las personas, especialmente las más pobres, en las economías de sus países, a través de un modelo equitativo y sostenible y dentro del marco de desarrollo post 2015.
    - Facilitar el progreso social y económico en todo mundo, pero dentro de unos límites que garanticen que nuestro planeta sea seguro para las generaciones presentes y futuras.
    - Colocar en un lugar primordial la promoción y el empoderamiento de las mujeres y niñas, ya que un número muy significativo de ellas sufren marginación a pesar del hecho de que son actores esenciales en la promoción del desarrollo.