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    La Nostalgia

    Cápsulas para un vocabulario cordial | Manuel Soler Palà, msscc


    La nostalgia

    Hacia una definición
    La nostalgia brota del recuerdo de una pérdida. Se nutre de dos manantiales básicamente: la ausencia de la patria y la desaparición o alejamiento de los seres queridos. Pero hay otros muchos caños menores que alimentan este sentimiento.
    La nostalgia suele teñirse de irrealidad. La imaginación siempre anda al acecho para adornar y mejorar el recuerdo en cuestión. Para ello se arma —aun inconscientemente— de los pinceles correspondientes. Por lo general resulta poco realista e idealiza su objeto.
    ¿Cómo habría que definir la nostalgia? Los sentimientos se resisen a las definiciones, son reacios a dejarse intervenir por el bisturí de la razón. De todos modos, bien podría afirmarse que la nostalgia consiste en la pena que se experimenta por lo que un día se tuvo y se ha esfumado en la actualidad.
    La nostalgia tiene un sabor agridulce. Es una magia que mejora el acontecimiento o la persona que ha desaparecido. Pero necesariamente tiene que diluirse para poder entrar en juego.  

    La nostalgia inmoviliza
    Tiene sus aspectos positivos la nostalgia, pero también otros dañinos. Las experiencias que ya pasaron debieran usarse como un trampolín para progresar cada vez más. Malo sería si a la postre se usaran como lecho de reposo.  
    Los sueños, como la añoranza, la nostalgia y la melancolía deben hacer las veces de motor que empuja hacia nuevas experiencias, tan valiosas como las que una vez se vivieron. Si, en cambio, sólo sirven para sentarse a la vera del camino y observarlas al trasluz, entonces convierten al sujeto en estatua de sal.
    La distancia puede hacernos reflexionar acerca del valor de los seres queridos y de tantas cosas de las que disfrutamos un día. Sin embargo, no estamos en este mundo para darle vueltas a los pensamientos melancólicos, sino para mejorar, en lo posible, las condiciones de vida de nuestros semejantes. Y no tenemos más que una vida para la tarea.

    La nostalgia y la vejez
    La nostalgia es como un mar cuyas mareas van aumentando en la misma medida en que progresa la vejez. Los acontecimientos se difuminan, las personas desaparecen y la nostalgia va invadiendo el terreno que queda libre. Afirma un proverbio árabe que cada vez es más fácil, a medida que se envejece, ahogarse en la nostalgia.
    Los acontecimientos que suceden en el presente tienen trazos claros y bien definidos. En un paso sucesivo se convierten en historia, con lo cual, sus perfiles empalidecen. Finalmente se precipitan en la nostalgia donde las siluetas aparecen borrosas y se prestan a cambiar los contornos originales por otros imaginados.

    Un sabor agridulce
    La nostalgia es sentir calor y frío a la vez. Es regocijarse y lamentarse a un tiempo. Es la experiencia de haber sido feliz y no serlo ahora del todo. Los recuerdos suelen estar embebidos de nostalgia porque uno pretende revivir lo que hoy día sólo es una vaporosa silueta.   
    En ocasiones la nostalgia no es tanto del pasado como del presente. El momento actual podría ser mucho mejor. Le falta algo y de ahí este sabor agridulce. La presencia de la tristeza es necesaria para comprender su opuesto, la felicidad. Cuanto más se echa de menos una presencia, tanto más se la valora.
    Las cosas, los acontecimientos y las mismas personas se disuelven, acaban, fenecen. La desaparición bien puede compararse al crepúsculo. Pero, como el ocaso del sol, también el crepúsculo de los acontecimientos queda bañado por la magia de la melancolía.

    Entre la nostalgia y la irrealidad
    La nostalgia se asocia al recuerdo, al hecho sucedido, pero en ocasiones más bien consiste en el deseo de recuperar lo que jamás se ha poseído. Y es que el pasado puede modificarse para que su recuerdo nos proporcione mayor placer.  Si los historiadores son capaces de cambiarlo, con más motivo la nostalgia es capaz de mejorarlo.
    El agudo sentimiento de la nostalgia nos lleva a decir que las cosas de hoy ya no son como solían ayer. Probablemente las cosas de ayer tampoco fueron como se las recrea. Pero a la nostalgia se le asigna la función mágica de metamorfosear y mejorar los recuerdos del pasado.
    El autor de canciones Joaquín Sabina dice que no hay peor nostalgia que añorar lo que nunca jamás sucedió. Es verdad, la nostalgia más dolorosa es la que envuelve los recuerdos de los hechos que jamás sucedieron.

    Una nostalgia positiva
    Si sientes nostalgia de verdad, no te disculpes. Señal de que has vivido momentos agradables y los recreas en tu mente y tu corazón.
    La distancia nos impide el beso, el abrazo e incluso una mirada cómplice. No, no es lo mismo la imagen de la pantalla. De todos modos, la distancia no impide el cultivo de un sentimiento.
    Incluso las tapias del cementerio no son obstáculo para quien experimenta un afecto sincero. Porque los seres queridos puede que reposen bajo tierra, pero no es menos verdad que los llevamos en el corazón.

    Las tres dimensiones del tiempo
    De acuerdo, sientes nostalgia de los días felices de la infancia, de los descubrimientos de la adolescencia, de los amigos de cuando eras niño, de las excursiones resplandecientes. Pero no olvides que en todas partes brilla el sol. No cualquier tiempo pasado fue necesariamente mejor. Si observas muchas sombras sabe que se corresponden con muchos rayos de sol.
    Los recuerdos llegan indiscriminados: contienen penas y alegrías, luces y sombras, gozos y descontentos. Saboréalos, aunque debes saber que la vida no pende en exclusiva del pasado, como tampoco del futuro. Vive el presente, que está entretejido de decisiones pasadas y de anhelos futuros. El tiempo tiene tres dimensiones, no lo olvides.
    En el espacio infinito debe haber unos basureros enormes de tiempo perdido. Un tiempo que no se puede reciclar. Un tiempo que ya no regresará. No podemos reciclar el pasado ni manejar el futuro. Deja de lado las nostalgias inútiles y vive con intensidad el presente. De él depende tu futuro.

    Píldoras ajenas sobre la nostalgia
    La nostalgia es un archivo que elimina las asperezas de los viejos tiempos (Doug Larson). La nostalgia es un veneno (Gao Xingjian).
    La nostalgia es una mentira seductora (George Wildman Ball).
    No perdamos nada del pasado. Sólo con el pasado se forma el porvenir (Anatole France).
    No vivas para que tu presencia se note, sino para que tu falta se sienta (Bob Marley)
    El infierno de esta vida es tener que elegir entre un centenar de caminos sólo uno, y vivir sin nostalgia de los otros noventa y nueve (A. Gide).
    Las vacaciones son como el amor Se anticipan con ilusión, las experimentamos con ansiedad para, después, recordarlas con nostalgia (Gregori Mateu). ADH 820

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