Nuestra Fe | P. Ciprián Hilario, msc
Yo soy la Resurrección y la vida: ¿Creemos esto?
(Domingo
22 marzo 5to. Domingo de Cuaresma, lecturas Ezequiel 37,12-14. Salmo 129,1-8.
Romanos 8,8-11. Juan 11,1-45)
Queridos
hermanos y hermanas:
La
Palabra de Dios de hoy nos presenta un tema central que toca el corazón de
nuestra fe: la vida que Dios nos da incluso en medio de la muerte, y nos deja
una pregunta directa de Jesús: “¿Crees esto?”. Vamos a mirar algunos
elementos sencillos, siguiendo el orden de las lecturas, para comprender mejor
este mensaje.
1.
Primera lectura: Ezequiel 37,12-14. El profeta habla a un
pueblo que se siente muerto, sin esperanza, como en un sepulcro.
Dios
dice:
“Yo abriré sus sepulcros y los haré salir de ellos”. Esto no es solo sobre la muerte física, sino
sobre las situaciones donde nos sentimos derrotados: problemas,
tristezas, pecados, desánimo.
“Infundiré
mi espíritu en ustedes y vivirán”. → La vida
verdadera no viene de nuestras fuerzas, sino del Espíritu de Dios.
Mensaje
sencillo: Dios no se queda mirando nuestra ruina. Él entra en nuestras “tumbas”
personales para levantarnos.
2.
Salmo 129 (130). El salmo es un grito desde lo profundo:
“Desde
lo hondo a ti grito, Señor”. → Es la oración
de quien reconoce su necesidad.
“El
Señor es misericordioso y redentor”. → Dios no se
cansa de perdonar ni de levantar.
Mensaje
sencillo: Aunque estemos en lo más bajo, siempre podemos clamar a Dios.
Él escucha y responde.
3.
Segunda lectura: Romanos 8,8-11. San Pablo nos explica cómo actúa esa vida
de Dios en nosotros:
“Ustedes
no están en la carne, sino en el Espíritu”. → Vivir en la
“carne” es vivir solo para lo humano; vivir en el Espíritu es dejar
que Dios guíe la vida.
“El
que resucitó a Jesús dará vida también a sus cuerpos mortales”. → La resurrección
no es solo para el final: comienza desde ahora.
Mensaje
sencillo: Si dejamos actuar al Espíritu Santo, ya empezamos a vivir una
vida nueva, incluso en medio de nuestras limitaciones.
4.
Evangelio: Juan 11,1-45 (La resurrección de Lázaro) Aquí
encontramos el centro del mensaje.
a)
Jesús ante el dolor. - Jesús ve llorar a Marta y María… y también
llora.
→ Dios no es
indiferente a nuestro sufrimiento.
b)
La declaración clave. Jesús dice: “Yo soy la resurrección y la vida”.
→ No solo da
vida… Él es la vida.
c)
La pregunta decisiva. “¿Crees esto?” → No es una
teoría, es una invitación personal.
d)
El signo de Lázaro. Lázaro estaba muerto… y Jesús lo llama: “¡Sal
fuera!” → La voz de Jesús
tiene poder para devolver la vida.
Mensaje
sencillo: Jesús puede sacarnos de cualquier “muerte”: tristeza,
pecado, desesperanza… pero nos pregunta: ¿Confías en mí?
5.
Algunos elementos para nuestra vida:
- Todos
tenemos “tumbas” en nuestra vida: situaciones difíciles, pecados, heridas.
- Dios no
se aleja: entra en ellas para levantarnos.
- La oración
sincera abre el corazón a su acción.
- El Espíritu
Santo nos da una vida nueva desde ahora.
Jesús
nos sigue preguntando hoy: ¿Crees que puedo darte vida?
Conclusión
Queridos
hermanos y hermanas, la fe no es solo saber cosas de Dios, sino confiar en Él
en medio de nuestras realidades.
Hoy
Jesús nos dice a cada uno: “Yo soy la resurrección y la vida… ¿crees
esto?”
Que
nuestra respuesta no sea solo con palabras, sino con la vida: dejando que Él nos
levante, nos transforme y nos haga vivir de verdad. Amén.


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