• Noticias

    Iglesia Dominicana 2012


    “Para la Iglesia dominicana será el año de la fraternidad” 
    La Iglesia dominicana cumple treinta años de haber iniciado los llamados planes pastorales. La idea de un Plan pastoral se comenzó a pensar en el año 1981, y con la preparación del Primer Encuentro Nacional de Pastoral se concretizó el proyecto iniciado en el año 1982.
    El P. Lorenzo Vargas, Director del Instituto Nacional de Pastoral y Coordinador de la Vicaría de Servicios Pastorales en la Arquidiócesis de Santo Domingo anima y coordina los esfuerzos pastorales de la Iglesia y tiene una vasta experiencia en este proceso eclesial. Con él nos encontramos para dar una mirada al III Plan Nacional de Pastoral que la Iglesia programa para el ciclo 2012-2014.

    ¿Cuál ha sido el itinerario del Plan?
    En 1982 lanzamos el primer Plan Nacional de Pastoral, y a partir de la Conferencia de Santo Domingo nos lanzamos al siguiente, que nos puso de cara a la celebración del Jubileo del año 2000 y terminado éste, vimos necesario repensar el proyecto pastoral en la República Dominicana. Animados por la Carta apostólica. Novo millennio ineunte (2009), que nos pedía retomar una práctica pastoral seria para responder a las necesidades de la Evangelización del mundo de hoy, iniciamos un proceso desde el 2001, en cuatro años de estudios, análisis, elaboración del modelo ideal de la Iglesia que queríamos ser y en el año 2005 en cada diócesis se hizo el lanzamiento del II Plan Nacional.
    Una de las riquezas de estos treinta años de planificación pastoral es la experiencia del Encuentro Nacional de Pastoral, en el que todas las diócesis, con sus delegados que suman unos 225, entre ellos presbíteros, diáconos, consagrados y consagradas y laicos comprometidos en las diferentes comisiones pastorales en las diócesis, miramos lo que hemos hecho, evaluamos y programamos el año siguiente. Es uno de los encuentros eclesiales más hermosos del año pues recoge todo el sentir de la Iglesia.

    ¿Hacia dónde apunta este Plan?
    Cada año se programa con anticipación, a partir del Encuentro nacional. Tenemos un itinerario de evangelización por fases en estos 30 años. Esta fase del Plan va a durar tres años y el valor que se quiere insistir es la fraternidad, cómo crear lazos de hermanos, que es lo que Jesús quiere: hijos del Padre y por tanto hermanos entre nosotros: que sean Uno.
    Vamos a trabajar el trienio 2012-2014. Este año 2012 el énfasis estará en la familia, queremos retomar esos valores familiares que cultivan la fraternidad dentro de la casa y, poniéndola como base también para la sociedad. Creemos que desde la familia se puede vivir intensamente la fraternidad.
    El año 2013 lo dedicaremos a la fraternidad en la línea del diálogo, y la vamos a trabajar en los sectores parroquiales, en los barrios, en las parroquias, en los organismos comunitarios; cómo crear fraternidad, que seamos más hermanos donde vivimos.
    Y después el tercer año, la fraternidad en la sociedad, cómo crear un ambiente de fraternidad que implique la justicia, la igualdad, los derechos y deberes, es el año 2014. El plan va siguiendo una ruta definida, y se va trabajando un valor, no todos al mismo tiempo, para centrarnos bien y desde un valor mirar toda la vida cristiana.

    Tema del Año: “Un Pueblo en misión, sensible a la fraternidad que vive y fomenta los valores familiares”. Lema del Año: ¨En familia y fraternidad cambiemos la sociedad¨.

    ¿Qué modelo de Iglesia soñamos con el Plan?
    Es lo que ya decían el Concilio Vaticano II y Puebla, mirando el Evangelio; es lo que Jesucristo quiere que sea su Iglesia, una iglesia de comunión, de participación, de compromiso con el Reino; toda la finalidad es que el Reino sea visible, se extienda, se viva, se realice en medio del mundo. Es lo que queremos ser, una Iglesia que sirve al pueblo, al mundo, testimoniando a Jesús y su evangelio, para que el Reino sea una realidad cada vez más en nuestra nación.

    ¿Cómo se espera que nos impliquemos todos?
    Implica entrar personalmente, participar, compartir juntos la misma misión. Fíjate que el Plan de Pastoral no busca uniformidad, queremos crear la fraternidad, un valor que se expresa en miles maneras de vivirla, pero queremos que todos en la Iglesia estemos trabajando la fraternidad, cada uno desde su carisma, desde sus posibilidad y sus dones, desde su propio ministerio; todos juntos desde donde estemos trabajando, vivir la fraternidad, primero desde uno mismo que está llamado a llenarse del Espíritu para ser hermanos. Pero también crear esa fraternidad desde donde uno esté: en el trabajo, en la vida pública y privada, familiar, social… Eso es lo que queremos y tiene una dimensión misionera porque queremos llegar a todos, aun a los que no van a la Iglesia, porque no estamos para llenar los bancos de los templos, sino para ser misioneros del Reino, en medio del mundo, de una urbanización, un sector, un barrio, una ciudad… Lo importante es que todos nos comprometamos a cultivar la fraternidad.
    ¿La Misión Continental es parte del Plan?
    La Misión Continental es un programa especial que entra dentro de lo que el Plan llama servicios pastorales, el gran servicio que la Iglesia puede hacerle a la gente es la evangelización, el anuncio de Jesucristo vivo, resucitado, que por nosotros murió y nos da vida y salvación, e integrarnos a una comunidad de seguidores de Jesús. Es un servicio pastoral que da a la gente la oportunidad de un encuentro personal con Jesús, lleva a una vida comunitaria, y desde ahí siga todo el ritmo de la Iglesia, lo que ella celebra en la liturgia, el estudio de la Palabra, la catequesis; entra después todo el compromiso social, todo lo que nos hace ser iglesia. Tenemos mucha gente buena en la Iglesia que no está iniciada en la fe, la misión es un proceso especialísimo y querido por el Espíritu Santo que inspiró de una manera especial a los obispos en Aparecida.
    La misión ha venido a ser un programa especial que ha revitalizado el Plan. Ha movido, ha despertado a la gente, y se nos hace más fácil realizar las demás tareas que tenemos.

    ¿Cuáles logros del Plan puede mencionar?
    Tener un objetivo común, todos unidos en el mismo proyecto, una Iglesia que está dando testimonio de unidad; y tú vas a la loma, a un batey, al barrio, a un pueblo y encuentras que la gente está estudiando el mismo tema, rezando unida, buscando el mismo proyecto… Sin esta unidad las palabras resbalan. Pero cuando la gente va a las parroquias y ve que estamos caminando juntos, unidos, en el mismo proyecto, se dan cuenta que hay unidad eclesial. Esto es un punto fundamental. Es un gran logro y se expresa en un lenguaje común, con experiencias diferentes y estamos compartiendo y comprendiéndonos.
    Otro logro muy importante ha sido el protagonismo de los laicos, están enamorados del Plan y están enamorados de la misión, es algo que les sale por los poros, que los anima, los laicos han asumido su compromiso, más gente comprometida, más comunidades eclesiales a partir de la misión.

    No hay comentarios :

    Publicar un comentario

    Promueve el diálogo y la comunicación usando un lenguaje sencillo, preciso y respetuoso...