• Noticias

    jueves, 5 de febrero de 2026

    La economía de RD: entorno internacional, ¿y el nacional?


    La Escuela Económica | Esteban Delgado (@estebandelgadoq)

     


    La economía de RD: entorno internacional, ¿y el nacional?

     

    Veamos. Durante el pasado año 2025 la economía dominicana sufrió una notable desaceleración, con un crecimiento de apenas 2.1%, muy por debajo de su potencial, que se estima en 5%, el cual ha sido, en promedio, su crecimiento de las últimas décadas.

     

    Sin embargo, cuando las autoridades monetarias explican las posibles razones de esa desaceleración, se enfocan mucho en el “entorno internacional de incertidumbre” o “desafiante”, sin poner énfasis en los posibles efectos del “entorno nacional” que pudieron afectar ese crecimiento.

     

    En su más reciente informe sobre el crecimiento favorable de la inversión extranjera directa (IED), el Banco Central dominicano (BC) destacó los fundamentos macroeconómicos del país, “que combina una paz social sostenida, estabilidad económica y social, y seguridad jurídica”, lo cual se une a un entorno de negocios atractivo, con incentivos fiscales y modernas estructuras.

     

    Hasta ahí, se pudiera pensar que, ciertamente, la desaceleración de la economía pudo ser por el “entorno internacional de incertidumbre”. Pero, resulta que ese entorno internacional, en lugar de perjudicar la economía local, lo que hizo fue beneficiarla, por lo que debió traducirse en un mayor crecimiento.

     

    Volvamos a ver. Primero está el tema del petróleo del oeste de Texas (WTI), el de referencia para el país, cuyo precio promedio durante el 2025 fue de unos favorables US$65 por barril. Muy por debajo de aquellos niveles superiores a los US$85 que provocaron las alzas de los precios de los combustibles locales, que todavía siguen a esos niveles, pese a la baja del petróleo.

     

    A ese “alivio fiscal”, de no bajar los precios de los combustibles pese a la baja del crudo internacional, también se suma el alivio que debió representar en lo relativo a la reducción de los precios de los combustibles para generación eléctrica, aunque eso evidentemente no se aprovechó, debido a la ineficiencia administrativa en las empresas distribuidoras (EDE) que siguen con altas pérdidas.

     

    Pero también están los sectores generadores de divisas, el llamado “sector externo”, cuyo crecimiento fue notable: las exportaciones sumaron en 2025 un total de US$15,930.6 millones (14.4% de crecimiento), favorecido por el oro, que llegó a precios récords internacionales de US$3,500 la onza troy, muy conveniente para República Dominicana.

     

    También las remesas, cuyo crecimiento fue de un 10.3% con la entrada de US$11,866.3 millones, mientras que la inversión extranjera se ubicó en un histórico de US$5,032.3 millones, para un crecimiento de 11.3%.

     

    A eso se suma la generación de divisas por el turismo, que si bien solo crecieron 3.2% en 2025, en términos numéricos son US$11,318.5 millones; a los que se suman US$3,152.3 millones correspondientes a “otras exportaciones de servicios”.

     

    Lo anterior indica que la generación de divisas, influida por el entorno internacional actual, sumó US$47,300 millones el año pasado, con un crecimiento de 7.7%.

     

    Entonces, uno se pregunta: ¿por qué la economía se desaceleró tanto, si la incertidumbre del entorno internacional, en lugar de perjudicarnos, nos benefició grandemente, a juzgar por los indicadores del sector externo?

     

    Obviamente, la respuesta no la puede dar el Banco Central, cuyas autoridades hicieron todo lo posible con medidas de política monetaria acertadas para contener la inflación, evitar más devaluación y motivar más consumo interno.

     

    La respuesta está en la “política fiscal”, del Gobierno. Una gestión concentrada en el incremento del gasto corriente y la reducción constante del gasto de capital, es decir, de la inversión en obras de infraestructura que no solo dinamizan la economía, sino que, además, tienen una elevada tasa de retorno en el tiempo.

     

    El Gobierno ha triplicado su gasto en subsidio al sector eléctrico, lleva un descontrol exagerado y poco regulado en el gasto de “asistencia social” y ha hecho poco por reducir la evasión fiscal y la informalidad productiva.

     

    A eso se suman los aumentos constantes en los precios de productos de la canasta básica tanto alimenticia como no alimenticia, una desaceleración en la generación de empleos en el sector privado y una reducción de la demanda interna de bienes y servicios, lo cual también se reflejó en una desaceleración de la cartera de crédito del sistema financiero.

     

    La ralentización de la economía no parece haber sido por el “entorno internacional”, sino por el “entorno nacional”, el cual es controlado por las autoridades locales. Ahí es donde se requiere acción para que el 2026 sea de recuperación.






     

    No hay comentarios:

    Publicar un comentario

    Promueve el diálogo y la comunicación usando un lenguaje sencillo, preciso y respetuoso...

    Para Vivir Mejor


    Entradas Recientes



    La Familia


    Amigo del Hogar | Revista

    Orientada esencialmente a la familia desde una visión humano-cristiana, la Revista Amigo del Hogar nace en el año 1942, como obra evangelizadora de los Misioneros del Sagrado Corazón (MSC).

    ¿Quiénes Somos?

    Somos una comunidad religiosa fundada por el P. Julio Chevalier en el año 1854, en Issoudun, Francia. El proyecto al que buscamos ser fieles es, desde el Corazón misericordioso de Jesús, anunciar el amor de Dios al mundo.

    Temas de Salud


    Entradas populares