Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc
Jesús es más fuerte
(Jueves
12 marzo 2026, lecturas: Jr 7,23-28; Sal 94; Lc 11,14-23)
Queridos
hermanos y hermanas:
La
Palabra de Dios de hoy nos recuerda una verdad muy importante para nuestra vida
cristiana: Jesús es más fuerte que todo mal. Más fuerte que el pecado, más
fuerte que el demonio, más fuerte que cualquier problema que enfrentemos.
Las lecturas nos enseñan tres actitudes sencillas para vivir esta verdad.
1.
Dios nos pide escuchar su voz. En la primera lectura del profeta Jeremías (Jr
7,23-28), Dios le dice al pueblo: “Escuchen mi voz, y yo
seré su Dios y ustedes serán mi pueblo”.
Pero
el problema fue que el pueblo no quiso escuchar. Siguieron sus propios
caprichos y se alejaron de Dios.
Elementos
para la gente sencilla:
-
Muchas veces sabemos lo que Dios quiere, pero no
lo escuchamos.
-
Escuchar a Dios significa obedecer su Palabra.
-
Cuando una familia escucha a Dios, hay más paz,
más respeto y más amor.
Una
pregunta sencilla para reflexionar: ¿Estoy escuchando a Dios o
estoy haciendo solo lo que yo quiero?
2.
No endurecer el corazón. El Salmo 94 nos dice: “Ojalá escuchen hoy la
voz del Señor: no endurezcan su corazón”.
Endurecer
el corazón significa:
-
no querer cambiar,
-
no querer perdonar,
-
no aceptar corrección.
Aplicación
sencilla: Hay personas que dicen: “Yo soy así y no voy a cambiar”. Pero
el cristiano verdadero siempre está dispuesto a convertirse y mejorar.
Dios
habla de muchas maneras:
-
en la Biblia,
-
en la conciencia,
-
en los consejos de una persona buena,
-
en las dificultades de la vida.
El
que tiene corazón humilde escucha a Dios.
3.
Jesús es más fuerte que el mal. En el Evangelio (Lc 11,14-23). Jesús expulsa
un demonio de un hombre mudo. La gente se queda admirada, pero algunos dicen
que Jesús expulsa demonios con el poder del mismo demonio.
Jesús
les responde con una enseñanza clara: Si Satanás está dividido
contra sí mismo, su reino no puede mantenerse.
Luego
dice algo muy importante: Cuando uno más fuerte llega, vence al hombre
fuerte y le quita sus armas. Ese más fuerte es Jesús.
Aplicación
sencilla para la vida:
A
veces sentimos que el mal es fuerte:
-
las tentaciones,
-
el pecado,
-
los vicios,
-
los problemas familiares.
Pero
el Evangelio nos recuerda: Jesús siempre es más fuerte que el mal.
Por
eso:
-
Jesús es más fuerte que el odio.
-
Jesús es más fuerte que el pecado.
-
Jesús es más fuerte que el demonio.
-
Cuando estamos con Cristo no estamos solos en la
lucha.
4.
Estar con Jesús y no contra Él. Al final Jesús dice una frase muy clara:
“El que no está conmigo, está contra mí”. Esto significa que no se puede
vivir a medias en la fe.
No
podemos:
-
creer en Dios solo cuando nos conviene,
-
vivir como cristianos solo en la iglesia,
-
pero fuera vivir como si Dios no existiera.
El
cristiano verdadero camina con Jesús todos los días.
5.
Tres enseñanzas sencillas para llevar a casa
-
Escuchar la voz de Dios en su Palabra. - No endurecer el corazón, estar
dispuestos a cambiar. Confiar en que Jesús es más fuerte que todo mal.
Conclusión.
Queridos
hermanos y hermanas, cuando dejamos que Jesús entre en nuestra vida, el mal
pierde fuerza.
Si
caminamos con Cristo: tendremos más paz, más fe, y más esperanza.
Pidamos
hoy al Señor que nos dé un corazón que escuche su voz y que nunca olvidemos
esta gran verdad del Evangelio: ¡Jesús es más fuerte! Más fuerte que el
pecado, más fuerte que el demonio, y más fuerte que cualquier dificultad de
nuestra vida. Amén.


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