Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc
El dolor de la traición
(Martes
Santo 31 marzo 2026, lecturas: Jeremías 49,1-6. Salmo 70,1-17. Juan
13,21-33.36-38)
Queridos
hermanos y hermanas:
En
este Martes Santo, la Palabra de Dios nos pone frente a una realidad muy humana
y dolorosa: la traición. No es un tema lejano; todos, de una forma u otra,
hemos sentido el dolor de ser traicionados o también hemos fallado a alguien.
Hoy el Señor nos invita a mirar este dolor a la luz de su amor.
1.
Dios no abandona, aunque el hombre traicione (Jeremías 49,1-6). El profeta
Jeremías habla de pueblos que han actuado con injusticia, que han ocupado lo
que no les pertenece. Es un mensaje fuerte: Dios ve la infidelidad del corazón
humano.
Pero
hay algo importante que la gente sencilla puede entender:
- Dios
denuncia el mal, pero no deja de amar.
- Incluso después del castigo, promete
restauración.
Esto
nos enseña: Cuando traicionamos, rompemos la confianza, pero Dios siempre
deja una puerta abierta al arrepentimiento. - Aunque otros fallen, Dios
permanece fiel.
2.
En medio del dolor, el Señor es nuestra esperanza (Salmo 70). El salmista
clama desde su angustia: “Señor, sé mi roca de refugio”.
Aquí
encontramos algo muy cercano a nuestra vida:
- Cuando
alguien nos traiciona, sentimos tristeza, rabia, soledad.
- Pero el salmo nos enseña a no quedarnos
en el dolor, sino a correr hacia Dios.
Elementos
sencillos:
- Dios es
refugio cuando el corazón está herido.
- Podemos hablarle con sinceridad, sin
miedo.
-- El que
confía en Dios, no queda confundido.
3.
Jesús experimenta el dolor de la traición (Juan 13,21-33.36-38). En el Evangelio vemos uno de los momentos
más tristes de la vida de Jesús:
- Está en la
mesa con sus discípulos.
- Comparte el
pan.
- Y allí mismo
anuncia: uno de ustedes me va a traicionar.
Aquí
aparecen dos figuras:
a) Judas: la traición
abierta
- Come con Jesús, pero su corazón está
lejos.
- Vende al Maestro por dinero.
Esto
nos enseña: Podemos estar cerca de Jesús, pero no vivir según Él.
- La traición
comienza en el corazón, cuando dejamos entrar el egoísmo.
b) Pedro: la debilidad
humana.
- Dice que
dará la vida por Jesús.
- Pero luego
lo negará tres veces.
Esto nos
muestra:
- No toda traición es maldad; a veces es
debilidad, miedo o falta de fe.
- Todos
podemos caer, pero también podemos levantarnos.
4.
Jesús no deja de amar al que lo traiciona. Lo más impresionante del
Evangelio es esto:
- Jesús sabe
quién lo va a traicionar… y aun así le da el pan.
- No lo
humilla, no lo rechaza en público.
Elementos
claros:
- El amor de Jesús es más grande que la
traición.
- Él no
responde con odio, sino con misericordia.
5.
¿Qué nos enseña hoy este Martes Santo?
Para
nuestra vida concreta:
- Cuidar el
corazón:
la traición no empieza afuera, sino dentro.
- Ser fieles en lo pequeño: ahí se
construye la verdadera lealtad.
- Perdonar: aunque
duela, como Jesús perdona.
- Volver a Dios: si hemos
fallado, siempre hay oportunidad.
Conclusión
Queridos
hermanos y hermanas, hoy contemplamos el dolor de la traición, pero también
descubrimos algo más grande:
- el amor fiel de Jesús que no cambia, aunque nosotros fallemos.
Pidámosle
al Señor: Un corazón sincero, Una fe firme, Y la gracia de ser fieles,
incluso en los momentos difíciles.


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