Fe y TecnologÃa | Kielce Gussie
El Papa: Las decisiones que
afectan la vida humana nunca deben delegarse
En la Sala del
Consistorio del Palacio Apostólico, León XIV recibe en audiencia a unos veinte
participantes en el congreso «El futuro de la IA: un diálogo entre el Vaticano
y la comunidad cientÃfica sobre los avances y las aplicaciones de las
tecnologÃas inteligentes», que se llevó a cabo el 30 de octubre, en la Casina
PÃo IV. El PontÃfice reitera que la tecnologÃa debe estar «sujeta a
supervisión», debe ser «desarmada» y servir siempre al «bien común».
Al dirigirse a
los participantes en el congreso «El futuro de la IA: un diálogo entre el
Vaticano y el mundo cientÃfico sobre los avances y las aplicaciones de las
tecnologÃas inteligentes», el Papa León XIV señaló que el hecho de provenir de
diferentes paÃses genera nuevas preguntas y perspectivas.
Sin embargo,
«comparten una cierta sensación de inquietud respecto al desarrollo de la
inteligencia artificial. Reconocemos la dirección que debemos tomar, pero no se
está haciendo lo suficiente para avanzar», argumentó.
Las
inquietudes, ideas y sugerencias del grupo para el futuro son los «primeros
frutos de un enfoque transdisciplinario», cada vez más necesario para abordar
los complejos desafÃos de la actualidad.
Palabras que siguen siendo válidas
El Papa
destacó que la Pontificia Academia para la Vida y el Future of Life Institute,
que organizaron conjuntamente este encuentro, están «plenamente conscientes de
los desafÃos que surgen allà donde se ve amenazada la dignidad humana».
Con esto en
mente, recordó las palabras del Papa Francisco dirigidas a los lÃderes del G7 en 2024, en las que describió la IA como «Un
instrumento fascinante y tremendo» y subrayó que ninguna máquina deberÃa
poder decidir jamás si quitar una vida humana.
Estas palabras
siguen siendo válidas. Refiriéndose a su propia encÃclica Magnifica Humanitas, el Papa León esbozó cinco
consideraciones con respecto a la inteligencia artificial: el futuro de la IA
no está predeterminado; las máquinas son herramientas, no personas; ciertas
decisiones nunca pueden delegarse; las tecnologÃas inteligentes deben orientarse
hacia el bien común; y se necesitan instituciones que establezcan principios
éticos para guiar el desarrollo de la IA.
¿Cuál es el propósito de la IA?
El futuro de
la inteligencia artificial no está predeterminado. Dado que son los seres
humanos quienes desarrollan la IA, su futuro depende de las decisiones que tome
la humanidad. Por eso, subrayó el Papa, «tenemos la responsabilidad de
orientar, modificar y, cuando sea necesario, rechazar sus aplicaciones».
Por lo tanto,
la pregunta no es simplemente: «¿Qué puede hacer la IA?», sino que debe ser:
«¿A qué propósito debe servir?».
Desarrollar la
IA no deberÃa significar enfocarse únicamente en la meta e ignorar a quienes se
quedan atrás. El Papa León argumentó que un sistema confiable que sirva a la
persona humana tiene mucho más valor que uno que sea poderoso, pero cuyas
«consecuencias no puedan preverse ni controlarse adecuadamente».
No se puede sustituir a los seres humanos
La segunda
consideración que explicó el PontÃfice es que las máquinas son herramientas y
no personas. No tienen experiencias, cuerpos, sentimientos ni relaciones, y no
comprenden el amor, el trabajo ni la responsabilidad.
Algunos han
sugerido otorgar a estos sistemas derechos o personalidad jurÃdica. Sin
embargo, el Papa León subrayó que esto corre el riesgo de «ocultar la
responsabilidad humana y dejar a quienes sufren daños enfrentándose a una
entidad sin rostro».
En tercer
lugar, hay ciertas decisiones que nunca deberÃan delegarse a las máquinas. Por
ejemplo, incluir a una persona en una lista de objetivos o en una base de datos
de control fronterizo significa que se convertirá simplemente en un dato más.
“Las
decisiones que afectan la vida humana, la libertad y el uso de la fuerza deben
estar siempre sujetas a una supervisión humana efectiva, informada y
responsable”, explicó el Papa. Por eso, la IA debe ser “desarmada”. Además,
instó a los Estados que se reunirán en Ginebra en noviembre a tomar medidas
para prohibir las armas autónomas letales.
Lo que necesitamos hoy
La cuarta
consideración es que las tecnologÃas inteligentes deben orientarse hacia el
bien común. «De hecho, nunca deben convertirse en un fin en sà mismas ni servir
únicamente a los intereses de unos pocos privilegiados», subrayó el Papa ante
los participantes.
Estas
tecnologÃas deben fomentar la solidaridad y la participación en los distintos
niveles de la comunidad global, asegurando que los beneficios del progreso se
disfruten de manera equitativa.
La última
consideración del Papa León es un desafÃo, que él describió como potencialmente
el más urgente. El mundo necesita instituciones capaces de poner en práctica
los principios éticos que guÃen a la IA y de centrarse en la protección del
bien común.
Lo que esto
requiere son «normas compartidas, una supervisión independiente y mecanismos
claros de rendición de cuentas, de modo que las decisiones relativas al
desarrollo y el uso de la IA puedan ser examinadas, cuestionadas cuando sea
necesario y acompañadas de medidas correctivas adecuadas para cualquier daño
causado».
El Papa León
concluyó su discurso ante los participantes en el encuentro expresando su
gratitud por sus contribuciones en el campo de la IA y alentándolos a
perseverar, a trabajar juntos con un espÃritu de diálogo y responsabilidad
compartida orientada al bien común.
«Los acompaño
con mis oraciones y a cada uno de ustedes les imparto cordialmente mi
bendición».



No hay comentarios:
Publicar un comentario
Promueve el diálogo y la comunicación usando un lenguaje sencillo, preciso y respetuoso...