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    Biblia y Nueva Evangelización

    Biblia y Evangelización | P. Lauren Fernández. La novedad que hoy nos desafía a una Nueva Evangelización.
    El 9 de Marzo de 1983, el Papa Juan Pablo II convocó a la Iglesia Católica de América Latina para una Nueva Evangelización con miras a la celebración de los 500 años de Evangelización del continente en 1992. Posteriores pronunciamientos pontificios extendieron esta convocatoria a toda la Iglesia Católica, con la mirada puesta en la evangelización del mundo en el año 2000. El Sínodo de Obispos en octubre del 2012 sobre “La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana” nos desafía a seguir en este camino de renovación. Lo mismo el Año de la FE convocado por el Papa Benedicto XVI para todo el 2013.
    La insistencia en la Nueva Evangelización no es apenas una cuestión interna, sino que es el reflejo interno del “aggiornamento” (Juan XXIII), es decir, del deseo de que la Iglesia se ponga al día con la novedad de Dios, que se transparenta en los signos de los tiempos En la realización de este deseo la Biblia puede ofrecer una gran ayuda.
    En la Biblia, la palabra evangelización aparece, sobre todo, en la época del exilio en Babilonia. Era una época en la que, al igual que hoy, se sentía la necesidad de una Nueva Evangelización. Esto nos ofrece el itinerario para nuestra reflexión sobre la “Biblia y la Nueva Evangelización”.

    1.1. La Novedad a escala mundial
    Nunca apareció en toda la historia humana tanta novedad, de una sola vez y en tan gran escala, como en este final de siglo. Una novedad ambigua: trae en sus entrañas grandes oportunidades y enormes riesgos ¡Puede salvar la vida y puede matarla! La antigua visión del mundo ya no logra interpretar esta novedad; entró en crisis y busca nuevos caminos.
    He aquí algunos aspectos de esta novedad:
    1. Una casi ilimitada posibilidad de análisis y de conocimiento: la ciencia penetra en el secreto más íntimo de las células y en el secreto más distante del universo.
    2. La creciente posibilidad de que el hombre altere el curso de la propia naturaleza para realizar cosas hasta hace poco inimaginables.
    3. Los descubrimientos de la psicología están modificando los conceptos tradicionales sobre el comportamiento y la responsabilidad humana.
    4. La automatización y la internacionalización en el proceso de producción y comercio están modificando las relaciones de trabajo y están provocando una nueva organización del sistema económico y social.
    5. La amenaza de destrucción total que pesa sobre todos, amenaza atómica y ecológica, está llevando hacia una nueva conciencia en defensa de la vida.
    6. Los hechos imprevistos, que en pocas semanas derribaron a regímenes aparentemente sólidos del Este Europeo, ordenan la corrección de las actuales previsiones de futuro.
    7. El despertar de las culturas antiguas, de las nacionalidades y entre nosotros, en América Latina, del indígena y del negro, cuestionan las actuales formas de cultura y organización.
    8. El despertar y la creciente organización de los pobres del Tercer Mundo están modificando las relaciones entre los pueblos.
    9. El despertar de la mujer a sus derechos, su dignidad y su igualdad, como no se había visto nunca antes en toda la historia humana, es aurora de acontecimientos imprevisibles.
    10. El despertar de las religiones antiguas, que revela un vigor misionero bastante más fuerte que el Cristianismo.
    11. El terrible crecimiento del fundamentalismo en casi todas las religiones Hace aparecer fuerzas irracionales que amenazan a los sistemas establecidos.
    12. Los medios de comunicación transformaron al mundo en una gran aldea e influyen sobre el comportamiento y el pensamiento humano.
    Es la humanidad, como un todo, la que está tomando un nuevo rumbo. Y nosotros los cristianos, ¿cómo reaccionamos? ¿Cómo leemos estos signos de los tiempos? ¿Cómo captar los llamados de Dios y transformarlos en la Buena Nueva para el pueblo?

    1.2. Aspectos de la novedad en cada continente
    En cada continente esta novedad se manifiesta de una manera diferente, y suscita problemas específicos para la evangelización, antes desconocidos:
    América Latina
    Continente cristiano. Casi la mitad de los Católicos del mundo viven acá. La situación de empobrecimiento creciente de la mayoría de la población es generada en gran parte por un sistema que se dice defensor de la civilización cristiana. Nosotros, los cristianos, en cuanto cristianos tenemos responsabilidad histórica en esa tremenda injusticia. Sin embargo, los pobres ya están reaccionando. Orientados por su experiencia y su práctica, y por la lectura de la Biblia, han redescubierto la dimensión liberadora del Evangelio y han empezado a poner en práctica esta Nueva Evangelización. Los teólogos de la liberación explicitan lo que ya están viviendo las comunidades cristianas. Esta nueva lectura del pasado y de la Biblia está provocando muchos conflictos ¿Cómo hacer una lectura liberadora de la Biblia?
    África
    Las culturas nativas abatidas y despreciadas por los colonizadores están despertando y entran en conflicto con las expresiones del cristianismo que provienen de la cultura europea.
    ¿Cómo encarar el mensaje del Evangelio en las nuevas culturas de los pueblos?
    Asia
    Las más antiguas religiones del mundo están despertando. ¿Cómo ser ecuménico con estas religiones que no veneran al Dios de Abrahán? En los comienzos del Cristianismo no era necesario que un pagano se volviera judío para poder tener parte en la salvación que trajo Cristo. ¿Un budista fiel debe aceptar todas las prácticas de la Iglesia Católica Romana para poder tener parte en la salvación que nos trae Cristo?
    Europa y América del Norte
    Las realizaciones de la técnica y la autonomía creciente están secularizando la vida, y cuestionan radicalmente el sentido de la fe cristiana para la vida. ¿Cómo hacer relevante esta fe para las personas que ya no perciben ni experimentan su necesidad para la vida?

    1.3. La sombra de los errores y de los pecados
    Fuera de todos estos desafíos, están los que son fruto de los errores y pecados nuestros del pasado y del presente: Exterminio de los indígenas, comercio de esclavos, política colonialista, el holocausto que exterminó a millones de judíos, la política que resulta en la situación trágica de los Palestinos, la explotación sin piedad de los pobres del Tercer Mundo por la deuda externa. Estos y otros tantos errores hacen que el nombre del Padre de Jesucristo, en lugar de ser reconocido como Buena Nueva para los pobres, esté siendo blasfemado como el “dios de los blancos”, que amenaza a los pobres con explotación y exterminio (ver Rom 2,24). ¡No fuimos capaces de revelar su Amor!
    ¿Cómo ser Buena Nueva en las diferentes situaciones de los diversos continentes? El desafío de la novedad nunca fue tan grande. La fe nos dice que Dios está presente y actuante en esta novedad. Pero es una presencia tan nueva y tan escondida que no la percibimos ni la experimentamos por ahora. ¡La antigua Evangelización ya no puede revelarla! ADH 771.