• Noticias

    Cumbre Climática de Varsovia

    Actualidad Mundial | Ramón Arturo Guerrero.   Decepción y escaso avance marcaron Cumbre Climática de Varsovia 
    Del 11 al 22 de noviembre tuvo lugar en Varsovia, Polonia, la XIX conferencia del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Cop19), una nueva ronda de conversaciones de la ONU cuyo objetivo era forjar un nuevo acuerdo mundial sobre el cambio climático; un tratado para la lucha contra esta situación que entraría en vigor a partir de 2020. El evento congregó a más de 9,000 representantes de 190 países, entre ellos 134 ministros. Esta conferencia, marcada paradójicamente por la tragedia del tifón en Filipinas, un fenómeno meteorológico extremo del que muchos culpan al cambio climático, tuvo una apertura dramática.
    “En solidaridad con mis compatriotas que están luchando para encontrar comida que llevar a casa, voy a comenzar un ayuno voluntario por el clima”, dijo al inicio de la conferencia Yeb Saño, máximo representante de la delegación filipina. “Voy a abstenerme de ingerir comida durante esta cumbre, hasta que se vislumbre un resultado significativo”, explicó Saño, citado por El Mundo, de España. “Lo que mi país está pasando como resultado de este fenómeno climático extremo es una locura, la crisis climática es una locura. Y podemos pararla, aquí mismo, en Varsovia. Por favor, paren esta locura”, agregó el experto.
    A continuación algunos conceptos que nos pueden ayudar a entender este tema complejo:

    Cambio climático y calentamiento global
    Se llama cambio climático a la modificación del clima con respecto al historial climático sea global o regional. Tales cambios se producen a muy diversas escalas de tiempo y sobre todos los parámetros meteorológicos: temperatura, presión, lluvia, nubosidad. Se deben a causas naturales o como resultado de la intervención del hombre, lo que se llama causas antropogénicas. La ONU usa el término “cambio climático” solo para referirse al cambio por causas humanas. Así pues, por "cambio climático" se entiende un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos comparables.
    Calentamiento global es un término utilizado para referirse al aumento de la temperatura mundial de la atmósfera y de los mares. Se sabe que posiblemente esta temperatura alcanzó a mediados del siglo pasado un nivel considerado de calentamiento, que ocurrió en la Eda Media; desde ese punto, unos 50 años, ha estado subiendo hasta ahora. Los datos recopilados indican que las temperaturas fueron cálidas durante la Edad Media (siglos V al XV), se enfriaron durante los siglos XVII, XVIII y XIX y se volvieron a calentar después con rapidez. Si las proyecciones que hay de un calentamiento aproximado de 5 °C en este siglo se materializan, el planeta habrá experimentado un calentamiento medio mundial igual al que sufrió al final del último período glaciar. Sería el preludio de una catástrofe ecológica sin precedentes, que pondría en peligro la continuidad de la mayoría de formas de vida actuales, entre ellas la humana.

    Efecto invernadero
    Se denomina efecto invernadero al fenómeno consistente en que determinados gases de la atmósfera terrestre retienen parte de la energía que la superficie del planeta devuelve tras haber sido calentada por el sol. Esto evita que la energía recibida constantemente vuelva enseguida al espacio, produciendo a escala global un efecto similar al observado en uninvernadero. El efecto invernadero se está acentuando en la Tierra por la emisión de ciertos gases, como el dióxido de carbono y el metano, debido a la actividad humana.
    Suzanne Goldenberg, en “The Guardian”, del pasado 26 de noviembre, informó que “La crisis del clima del Siglo XXI, ha sido causada en gran parte por solo 90 compañías, que entre ellas produjeron cerca de dos tercios de las emisiones de gases invernadero generadas desde el comienzo de la era industrial, muestra nueva investigación. Las compañías varían desde firmas de propiedad de inversionistas –nombres muy conocidos como Chevron, Exxon y BP– hasta firmas de propiedad estatal y bajo dirección gubernamental. El análisis, publicado por la revista Climatic Change, fue bien acogido por el ex vicepresidente Al Gore como un “paso crucial hacia adelante”. El panel de cambio climático de las Naciones Unidas advirtió en septiembre que al ritmo actual el mundo corre peligro de agotar dentro de 30 años su “presupuesto de carbono” – la cantidad de dióxido de carbono que podría emitir sin entrar en la zona de peligro sobre 2ºC de calentamiento.

    Los gases de efecto invernadero
    Se denominan gases de efecto invernadero (GEI) o gases de invernadero a los gases cuya presencia en la atmósfera contribuyen al efecto invernadero. Los más importantes están presentes en la atmósfera de manera natural, aunque su concentración puede verse modificada por la actividad humana, pero también entran en este concepto algunos gases artificiales, producto de la industria. Esos gases contribuyen más o menos de forma neta al efecto invernadero por la estructura de sus moléculas y, de forma sustancial, por la cantidad de moléculas del gas presentes en la atmósfera. Los principales gases que causan el efecto invernadero son: vapor de agua, dióxido de carbono, metano (muy fuerte ya que tiene un potencial de calentamiento global de 23), óxidos de nitrógeno (NxOy), ozono,clorofluorocarbonos (CFC artificiales), estos últimos usados como refrigerantes y propulsores de aerosoles..

    Eventos climáticos extremos
    El Cuarto Reporte del Panel Intergubernamental de Cambio Climático señala que el incremento de la temperatura media del planeta, como resultado de las concentraciones de gases de efecto Invernadero, es inequívoca. Sus proyecciones estiman que al año 2100 la temperatura media podría incrementarse en un rango de 1.8°C a 4°C, lo cual afectará la variabilidad del clima a nivel global. Entre los principales efectos esperados destaca el aumento de eventos extremos tales como tormentas, huracanes, inundaciones, sequías y abundantes precipitaciones. Investigaciones recientes confirman que en la últimas tres décadas la frecuencia y la intensidad de estos eventos se ha incrementado respecto a las primeras décadas del siglo XX.
    Hasta ahora, los científicos se muestran reacios a relacionar directamente el cambio climático con fenómenos meteorológicos extremos. Pero la frecuencia de estas perturbaciones es alarmante.
    Un ejemplo, informado por las agencias de prensa el 29 de noviembre pasado: “Un nuevo evento climático extremo está afectando una de las tradiciones más populares de Estados Unidos: el Día de Acción de Gracias. Los meteorólogos de The Weather Channel han denominado a esta tormenta de invierno “Bóreas”, en honor al antiguo Dios del viento norte de la mitología griega, portador del invierno”. ¡Una tormenta de invierno en Estados Unidos con dos meses de antelación! Los expertos prevén que, a medida que aumente la temperatura de la Tierra, los eventos climáticos extremos serán cada vez más frecuentes y severos.

    República Dominicana y el “carbón limpio”
    Como si estuviéramos en otro planeta, el Gobierno de República Dominicana está embarcado en un proyecto para construir generadores eléctricos alimentados por carbón. La mayoría de países civilizados está abandonando el uso del carbón. Solamente países que demuestran escasa ética ambiental o respeto por su población, como China y la India, prosiguen el uso masivo de carbón.
    El uso del carbón no es limpio ni barato, como pretende hacernos creer la campaña publicitaria del Gobierno. El carbón es la fuente de electricidad que más gases responsables del calentamiento global emite además de causar graves daños a la salud. Las centrales eléctricas de carbón están entre las peores fuentes de contaminantes tóxicos del aire en todo el mundo.
    El reconocido periodista Felipe Ciprian ha planteado nítidamente el peligro de instalar estas plantas. En su artículo “Baní ante una grave amenaza” (Acento.com, 11 de octubre de 2013), explica Ciprián “Como es fácil advertir, en Monte Cristi no se puede instalar una de estas plantas a carbón porque contamina el guineo de exportación, en Hatillo tampoco porque daña el turismo de importantes grupos con fuertes vínculos políticos, pero la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) quiere instalar las dos plantas a carbón entre Nizao y Paya para enviar todas esas partículas cargadas de metales pesados hacia zonas densamente pobladas. Les recuerdo que hace menos de un mes el vicepresidente de la CDEEE, Rubén Jiménez Bichara, anunció en Baní que las plantas se van a construir en Punta Catalina, lugar que está situado en la costa entre Nizao y Paya, entrando por Sabana Uvero. No se puede contaminar el banano porque no lo comprarían en Europa, no se puede dañar el turismo en la Bahía de Ocoa, pero se le puede tirar toda esa contaminación a los 13,240 habitantes de la ciudad de Nizao, a los 6,369 de Pizarrete, a los 7,419 de Santana, a los 14,133 de Paya y a los 92,153 de la ciudad de Baní. En total, según el Censo de 2010, el hollín de carbón que no lo quiere nadie en el mundo, se lo tragarían 133,314 banilejos y banilejas que viven a menos de diez kilómetros a la redonda de donde se instalarían las plantas porque aparentemente no tienen quién los defienda”. Posteriormente (“Presidente Medina ¡Cuídese del carbón!”, Acento.com, 1º de noviembre de 2013) Ciprián agregó: “…el gobierno se comportaría como un náufrago si se mete en construir –en pleno siglo XXI- un parque energético a carbón por las implicaciones económicas, ambientales y de salud que tendría para el país. El mayor contaminante del aire actualmente es la quema de carbón mineral y por eso en Europa están desmontando las generadoras de este combustible. Las muertes por efecto de la contaminación superan las 20,000 en Europa cada año. China Continental busca desesperadamente cómo convertir sus plantas a carbón en plantas a gas natural sintético porque la contaminación del aire es ya una epidemia en sus grandes ciudades y complejos industriales. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció en junio pasado que no invertirá más en proyectos de carbón en el extranjero y pidió a los bancos multilaterales que hagan lo mismo, porque consciente de que es el mayor contaminante del aire, no quiere contribuir a acelerar el cambio climático. Al día siguiente, 27 de junio de 2013, el Banco Mundial informó que tampoco financiaría plantas a carbón –salvo en casos de extrema necesidad en algunas regiones”.

    Diálogo de sordos en Varsovia
    Curiosamente, la Cumbre Climática de Varsovia fue coauspiciada por las industrias de petróleo y carbón. No es de extrañar, pues, que tuviera el más sonado fracaso de todas las de este tipo. Estas industrias, llamadas “corporaciones de energías sucias” asumieron un rol protagónico. Al respecto explica Pascoe Sabido, de la organización Observatorio Europa Corporativa: “Esta probablemente sea la conferencia sobre cambio climático con mayor presencia de las empresas que jamás hayamos visto. Esto no significa que en las anteriores no haya habido una gran influencia de las empresas. Sin embargo, lo que es diferente esta vez es el nivel de institucionalización, el grado en que el Gobierno polaco, la ONU y la convención misma han recibido a las empresas con los brazos abiertos y han alentado su participación”.
    El negociador filipino, Yeb Saño, escribió el último día de la cumbre en Twitter a las 2:05 de la madrugada: “Sin resultado significativo a la vista. El ayuno continúa”.
    La conferencia acostumbra brindarle a un miembro de la delegación de jóvenes la oportunidad de hablar ante la sesión plenaria. Este año le tocó a Marian Hussein Osman, una activista somalí, originaria de Mogadiscio, quien habló así: “Si bien la existencia humana no es negociable, ustedes hicieron una apuesta de 21 años con respecto a nuestro futuro. En las últimas horas [de negociaciones], ministros y delegados, les ruego que no permitan que Varsovia se convierta en otro Copenhague. La avaricia y los intereses mezquinos de una minoría no deberían despojarnos de lo que son indiscutiblemente nuestros derechos humanos inalienables. En un momento en que nuestros hogares, nuestro sustento e incluso la existencia geofísica están en riesgo, una mayor ambición para combatir el cambio climático no es algo opcional, sino fundamental”.
    Poco antes de finalizar la cumbre, alrededor de 800 personas abandonaron las negociaciones y declararon la conferencia sobre cambio climático de Varsovia la peor hasta la fecha. Llevaban carteles que decían: “Los contaminadores hablan, nosotros marchamos”. Mientras cientos se reunían en el salón del Estadio Nacional de Varsovia para abandonar la conferencia, el director ejecutivo de Greenpeace, Kumi Naidoo, tomó la palabra: “Tenemos un mensaje para nuestros líderes políticos: entiendan que la naturaleza no es negociable. No podemos cambiar la ciencia, sino que debemos cambiar la voluntad política. Tienen la capacidad para hacerlo, y ya no pueden seguir postergándolo. Deben comenzar a hacerlo ahora”. La próxima cita decisiva será la 21ª conferencia, a celebrarse en París en 2015.

    No hay comentarios :

    Publicar un comentario

    Promueve el diálogo y la comunicación usando un lenguaje sencillo, preciso y respetuoso...