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    La Mujer de hoy: madre, esposa, hija...

    En Familia | Mariely Maxwell 


    La mujer de hoy: Su papel como madre, esposa e hija

    “Un análisis de 142 países muestra que las mujeres continúan estando excesivamente representadas (en comparación con su porcentaje en el empleo total) en dos grupos profesionales, a saber, «Trabajadores administrativos, de los servicios y del comercio» y «Ocupaciones elementales». Éste es particularmente el caso en las economías subdesarrolladas, en las que las mujeres constituyen más del 60 por ciento y casi el 50 por ciento del empleo total en estas dos ocupaciones peor remuneradas (gráfico II). En cambio, en los países desarrollados, las mujeres están relativamente más representadas en el grupo profesional mejor remunerado, es decir, “directores, profesionales y técnicos» (48,1 por ciento)”, UNESCO “Las mujeres en el trabajo, 2016.
    En el reporte de la UNESCO del 2016 resalta que la mujer a una escala mundial se dedica a labores en las que reciben un menor salario que los hombres. Labores domésticas, agrícolas y de servicios que son realizadas con gran laboriosidad pero cuyo nivel de salario es muy bajo.
    Esto nos lleva a pensar en el papel que la mujer ha asumido en su papel de ente productivo. Existe un trabajo no remunerado que en los países no desarrollados se confina sólo a la mujer. Las tareas domésticas. En Sudáfrica la mujer es la que se ocupa de todo en el hogar y también debe ocuparse de labores agrícolas.
    En países desarrollados la mujer recibe la ayuda de su esposo o puede contratar ayuda externa.
    Sin embargo, el papel de madre sigue siendo sumamente importante en la vida de la mujer productiva. Una madre debe realizar un esfuerzo para dividirse entre sus múltiples actividades.

    Un caso real
    Un ejemplo de mujer profesional lo encuentro en una madre del colegio al que asisten mis hijos. Es una arquitecta joven, casada con un ingeniero, tienen una bella familia de tres hijos. Los proyectos que lleva mi amiga la hacen viajar constantemente al interior del país. Saliendo de su hogar por períodos de 4 a 6 días. Uno de los días que debió ausentarse era el cumpleaños de uno de sus hijos. Pantaleona, mi amiga, salió de su casa a las 6 de la mañana, regresó a las 9 de la noche (viajó ida y vuelta a Elías Piña para estar con su hijo), su pequeño estaba esperándola despierto para comerse juntos su bizcocho. Bizcocho que no había probado hasta que su madre llegara.
    Pantaleona es sólo uno de tantos nombres de mujeres que tienen que dividirse entre el deber laborar y el amor familiar. Como mujer se exige una entrega mayor en el trabajo. Mayor concentración. Un hombre no tiene que demostrar su capacidad. Por lo regular se tiene la percepción de que son más productivos. Por eso en países como el nuestro los partidos políticos tienen que cumplir con una cuota mínima de mujeres en la boleta electoral.
    Desde el 1942 las mujeres en República Dominicana tenemos el derecho a votar, pero necesitamos de una ley electoral que obligue a los partidos a incluirnos en el gobierno. De no existir esta ley los gobiernos serían cosas de hombres.

    Diversas tareas
    Así como es cosa de mujer cuidar de su esposo, cuidar de sus padres y de los hijos. Para los hombres escudarse en el trabajo para justificar la falta de tiempo cubriendo su ausencia como esposo, hijo o padre, no le resulta difícil. Porque todos esperan de él que ejerza su función de proveedor. Pero la mujer aunque sea productiva debe dividirse en sus funciones. Y no sólo por lo que su esposo, hijos y padres se lo pidan, sino porque internamente la mujer se lo exige. La mujer productiva no logra separar su papel fundamental para dedicarse sólo al trabajo.
    Cuando una mujer productiva se centra en su función laboral, tanto como obrera o profesional, y deja a un lado el aspecto afectivo que representa su rol de esposa, madre e hija, termina sintiendo el desgaste emocional. El desgaste que causa el temor a la soledad. Temor a perder el amor de la familia. Y esto es parte de aprender a llevar una vida productiva balanceada.

    Programas para la mujer
    En la República Dominicana están implementando programas para ayudar al desarrollo de la mujer según el ministerio de La Mujer “se han puesto en marcha los programas Vive Mujer, Quisqueya sin Miseria, Quisqueya Aprende Contigo y Banca Solidaria, entre otros, a favor del empoderamiento económico y social de las mujeres, los cuales nos permitirán avanzar de manera sostenida hacia la erradicación de la pobreza y de la violencia contra las mujeres.”
    Confiemos en que a nivel mundial la mujer pueda tener las mismas oportunidades laborales y profesionales que los hombres. Que no sean necesarias más Malala para que en Medio Oriente y Sudáfrica las niñas puedan estudiar.
    Un merecido reconocimiento a las mujeres que han hecho posible los avances alcanzados. Conmemoremos el 8 de marzo como el día de la mujer, como el día que inició el cambio para positivo en las condiciones laborales para la mujer.

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