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    miércoles, 16 de junio de 2021

    Donar órganos: Un acto de amor, un regalo de vida


    Consideraciones | Maricruz Howley/ADH

     



    Donar órganos: Un acto de amor, un regalo de vida

     

    El trasplante de órganos a pesar de todos los avances tecnológicos y científicos de hoy en día, sigue siendo un tema delicado y que muchos no se atreven a tocar por su sensibilidad.

     

    ¿Cómo explicarle a un padre que su hijo o hija tiene muerte cerebral y que sus órganos vitales como el corazón, el hígado, los riñones, los pulmones pueden salvar la vida de otra persona o incluso varias cuando la de su ser amado se extingue?

     

    ¿Cómo explicarle que ese corazón amado podría latir en otro pecho y darle el regalo de una nueva y duradera vida a otro ser humano?

    Una muy dura, cruel, pero al mismo tiempo esperanzadora realidad.

    Dura y cruel para quien escuche que su ser amado muere y se le pide donar sus órganos.

    Esperanzadora para quien espera recibir un órgano sano y poder llevar una vida normal a pesar de los cuidados posteriores que debe llevar para que su cuerpo no rechace el órgano donado.

     

    ¿Cómo explicar que la extinción de una vida puede prolongar otra?

    Podemos explicar el trasplante de órganos de esta forma: El trasplante de un órgano es necesario cuando una persona ha sido diagnosticada con alguna insuficiencia orgánica. Muchas enfermedades pueden desencadenar insuficiencia orgánica, tales como enfermedad cardíaca, hepatitis, fibrosis quística y cirrosis. También las enfermedades congénitas (de nacimiento) causan insuficiencia orgánica.

    La insuficiencia orgánica va deteriorando poco a poco la salud de quien la padece hasta causar su muerte, de manera que sólo un órgano nuevo puede darle una nueva oportunidad de vida.


    La Iglesia católica permite la donación de órganos, dado que el trasplante de órganos es conforme a la ley moral si los daños y riesgos físicos y psíquicos que pudiese padecer el donante son proporcionados al bien que se busca para el destinatario. Y considera la donación de órganos después de la muerte como “un acto noble y meritorio, que debe ser alentado”.

     

    En el n. 2296 del Catecismo Universal, dice textualmente: El trasplante de órganos es conforme a la ley moral si los daños y los riesgos físicos y psíquicos que padece el donante son proporcionados al bien que se busca para el destinatario. La donación de órganos después de la muerte es un acto noble y meritorio, que debe ser alentado como manifestación de solidaridad generosa. Es moralmente inadmisible si el donante o sus legítimos representantes no han dado su explícito consentimiento. Además, no se puede admitir moralmente la mutilación que deja inválido, o provocar directamente la muerte, aunque se haga para retrasar la muerte de otras personas.



    El proceso para poder recibir un trasplante es largo, costoso, complicado y riguroso. Muchos enfermos no llegan a recibir un trasplante pues su condición de salud decae y mueren antes, muchos mueren incluso antes de ingresar en una lista de espera para la cual deben seguir antes cuatro pasos:

     

    -Obtener una referencia

    Debe ser derivado por su médico para ser evaluado por un programa de trasplante como posible candidato a un trasplante.


     

    -Recopilar información

    Hay mucho para conocer sobre el proceso de trasplante, desde dónde un paciente puede quedar inscrito en la lista hasta consideraciones financieras y la recuperación. 

     

    -Seleccionar un centro de trasplante

    Al ser derivado a un centro o programa de trasplante, es posible que también desee asegurarse de que este cubre sus necesidades. Tenga en cuenta la ubicación, la compatibilidad con su programa de seguro, las disposiciones financieras y la disponibilidad de un grupo de apoyo.

     

    -Programar una entrevista de evaluación

    Comunicarse con el hospital de trasplantes que haya elegido. Programar una entrevista de evaluación para determinar si es un buen candidato para un trasplante. Durante la evaluación, hacer preguntas para conocer tanto como pueda sobre el hospital y su equipo de trasplantes.


     

    -Ingresar en la lista

    Si los miembros del equipo de trasplantes determinan que es un candidato adecuado para un trasplante, lo agregarán a la lista de espera nacional donde están todas las personas que esperan un trasplante. El equipo de trasplantes se comunicará con usted por escrito para ingresarlo en la lista y hacerle saber la fecha y hora en que su nombre fue agregado a la lista nacional. Cualquier pregunta que tenga acerca de su estado en la lista de espera se debe dirigir al equipo de trasplantes que está en su centro de trasplantes.

     

    Luego de ingresar en la lista se debe tener en cuenta la compatibilidad entre donantes y beneficiarios con políticas que regulen la compatibilidad y la asignación de los órganos en lista de espera. Factores comunes de compatibilidad como el grupo sanguíneo y el tiempo que el paciente lleva en espera.

    Este proceso de compatibilidad entre los órganos de los donantes fallecidos y los pacientes en lista de espera requiere estos factores que son los mismos para todos los órganos:

     

    • Grupo sanguíneo
    • Tamaño del cuerpo
    • Gravedad de la condición del paciente
    • Distancia entre el hospital del donante y el hospital del paciente
    • Tiempo de espera del paciente
    • Disponibilidad del beneficiario (por ejemplo, es posible comunicarse con el paciente y no tiene infecciones ni existen otras razones temporarias por las cuales el trasplante no puede llevarse a cabo).

     

    Algunos factores adquieren mayor importancia según el órgano. Por ejemplo, algunos órganos pueden vivir fuera del cuerpo humano por más tiempo que otros. Entonces, debe tenerse en cuenta la distancia entre el hospital del donante y el hospital del posible beneficiario por razones de tiempo de vida del órgano:


    • Corazón 4 a 6 horas de vida
    • Pulmón 4 a 6 horas de vida
    • Hígado 8 a 12 horas de vida
    • Páncreas 12 a 18 horas de vida
    • Riñón 24 a 36 horas de vida
    • Intestinos 8 a 16 horas de vida

     

    Luego de ser trasplantado la persona debe dar seguimiento a un riguroso cuidado con medicamentos inmunosupresores (anti rechazo) y controles médicos para su órgano y todo su cuerpo con análisis de laboratorio, incluso años después de haber recibido el órgano. Debe llevar una vida ordenada y una buena alimentación que lo ayude a mantenerse saludable.


    Es muy importante llevar una dieta baja en grasas, hacer ejercicios regularmente y evitar el hábito de fumar ayudando la salud de su órgano nuevo, así como del resto de su cuerpo.


    El médico y el dietista del centro de trasplantes pueden ayudarle a elaborar un plan para una dieta saludable y actividad física adecuada durante el proceso de sanación y la transición hacia una vida saludable normal.

     

    Con esta humilde redacción podemos apenas entender lo invaluable de un trasplante de órganos y pensar a conciencia la utilidad de cada vida. Le animamos a ser donante de órganos. En nuestro país, República Dominicana contamos con el Instituto Nacional de Coordinación de Trasplante (INCORT) INCORT (incortrd.com), donde podemos dirigirnos para obtener más información y detalles sobre los trasplantes de órganos y si queremos obtener una tarjeta para ser donante y poder dar el regalo de amor y vida a otro ser humano necesitado de recuperar su salud y sentirnos regocijados de que aunque no podamos verlo, podemos ayudar a una o varias personas más con este hermoso y valiosísimo regalo.

    Si decides ser donante y obtener tu tarjeta, no olvides comunicarlo a tus familiares y amigos.


     

     


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