Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc
Salir de nosotros mismos para ir a Jesús
(Jueves
19 después de ceniza febrero 2026, Lecturas: Dt 30,15-20; Sal 1; Lc 9,22-25)
Queridos
hermanos y hermanas:
Hoy
la Palabra de Dios nos invita a un tema muy profundo y muy concreto para
nuestra vida: salir de nosotros mismos para ir hacia Jesús. Y las lecturas nos
lo enseñan paso a paso.
1.
Primera lectura: Dios nos pone delante dos caminos (Dt 30,15-20)
Moisés
habla al pueblo con palabras muy claras: “Hoy pongo delante de ti la vida y
el bien, la muerte y el mal.”
Es
decir, Dios nos recuerda algo muy sencillo: La vida cristiana es una elección
diaria.
Elegir
la vida significa:
-
Amar a Dios
- Escuchar su voz
- Caminar por sus caminos
Pero
aquí está la clave del tema de hoy: para elegir a Dios hay que salir de uno
mismo. Muchas veces vivimos encerrados en:
- nuestro orgullo
- nuestras comodidades
- nuestros caprichos
- nuestro “yo primero”
Y
mientras vivimos encerrados en nosotros mismos, no podemos caminar hacia Dios.
Por eso Moisés insiste: “Elige la vida.” Elegir la vida es elegir a
Dios, aunque cueste, aunque implique renunciar, aunque implique cambiar.
2.
El Salmo 1: El camino del justo. El salmo nos muestra dos tipos de
personas:
-
El que vive según Dios. El que vive sin Dios. El salmista dice que el justo es
como un árbol plantado junto al agua. Un árbol no vive para sí mismo:
da
sombra, da fruto, da vida. No tiene dirección, no tiene raíces, no tiene paz.
Salir
de uno mismo nos hace fuertes; quedarnos en nosotros mismos nos vacía.
3.
Evangelio: Jesús revela el camino verdadero (Lc 9,22-25). Aquí llega el
corazón del mensaje.
Jesús
dice palabras que parecen duras, pero son palabras de vida: “El que quiera
seguirme, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz cada día y me siga.”
Este
es el resumen del Evangelio:
- Para ir hacia Jesús hay
que salir del “yo”.
-
Jesús nos explica tres pasos:
1.
Negarse a sí mismo. No significa odiarse, sino dejar de vivir solo
para uno mismo.
Significa
dejar de pensar:
-primero yo
-mi comodidad
-mi voluntad
-mi orgullo
Es
abrir espacio para Dios y para los demás.
2.
Tomar la cruz cada día. La cruz es: el sacrificio, el perdón,
la paciencia, el servicio, las renuncias por amor, El amor verdadero siempre
cuesta.
3.
Seguir a Jesús, No basta admirarlo. No basta decir que creemos.
Hay que caminar detrás de Él.
Jesús
dice algo muy fuerte: “El que quiera salvar su vida la perderá; pero el
que pierda su vida por mí la salvará.”
Es
una paradoja:
- Cuando vivimos solo para
nosotros, perdemos la vida.
- Cuando vivimos para Dios
y para los demás, encontramos la vida verdadera.
4.
Aplicación sencilla para nuestra vida. Hermanos, salir de sí
mismo se vive en cosas pequeñas: Salir de sí mismo es perdonar.
-
Salir de sí mismo es ayudar sin esperar recompensa. Salir de sí mismo es
escuchar al otro. Salir de sí mismo es servir en casa. Salir de sí mismo es orar,
aunque no tengamos ganas. Cada acto de amor es un paso hacia Jesús.
Conclusión.
Hoy
Dios nos vuelve a decir:
Elige
la vida. La vida está en: salir de nosotros mismos. cargar la cruz, caminar
detrás de Jesús, Y cuando damos ese paso, descubrimos el gran secreto del
Evangelio: Perder la vida por Cristo es encontrar la verdadera felicidad. Que
el Señor nos conceda la gracia de salir de nuestro egoísmo para caminar cada
día hacia Él. Amén.


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