Meditación | P. Ciprián Hilario, msc
(Viernes 13 de febrero, lecturas: 1Re 11,29-32; 12,19; Sal 80; Mc 7,31-37)
Queridos
hermanos y hermanas:
La
Palabra de Dios de hoy nos deja una frase muy hermosa que sale del corazón del
pueblo: “Todo lo ha hecho bien.” Esa frase resume lo que Dios hace en
nuestra vida. A veces no lo entendemos todo, pero Dios siempre actúa para
nuestro bien.
Vamos
a recorrer las lecturas siguiendo su orden y descubrir algunos elementos que
nos ayuden a vivir este mensaje.
1.
Primera lectura: Cuando el corazón se aleja de Dios. En el libro de
los Reyes vemos la división del reino de Israel. El pueblo se separa, se rompe
la unidad. ¿Por qué? Porque el corazón del hombre se fue alejando de Dios.
Elementos
importantes:
- Cuando el corazón se
aleja de Dios, aparece la división.
- El pecado siempre rompe:
rompe familias, amistades, comunidades.
- Dios no abandona al
pueblo, aunque el pueblo se aleje.
Esto
nos enseña algo sencillo: Cuando dejamos de escuchar a Dios, comienzan los
problemas. Hoy también pasa:
- discusiones en casa
- divisiones en la
comunidad
- falta de paz en el
corazón
- No es solo un problema
social… es un problema espiritual.
2.
Salmo 80: Dios quiere salvarnos. El salmo es una voz llena de ternura de
Dios hacia su pueblo: “Ojalá me escuchara mi pueblo.” Dios no habla con
rabia… habla con dolor de Padre. Elementos clave del salmo:
- Dios quiere lo mejor
para nosotros.
- Él desea liberarnos de
nuestras cargas.
- Nos invita a escucharlo.
- Dios no quiere
castigarnos, quiere bendecirnos.
- Pero necesita algo muy
simple: que lo escuchemos.
- Cuántas veces sufrimos
por no escuchar a Dios.
3.
Evangelio: Jesús todo lo hace bien. En el Evangelio vemos a
Jesús sanar a un hombre sordo y que hablaba con dificultad. Es una escena muy
humana y llena de amor:
-
Lo aparta de la gente. - Lo toca. Mira al cielo. Suspira. Y dice: “Ábrete.”
Y el hombre queda sano. La gente queda maravillada y dice: “Todo lo ha
hecho bien.”
4.
Elementos centrales del tema. A partir del tema “Todo lo ha hecho bien”,
podemos descubrir varias enseñanzas:
1) Jesús se
acerca a nuestras heridas
El
hombre era: sordo → no escuchaba
hablaba
mal → no podía
comunicarse
Es
imagen de nosotros:
- A veces no escuchamos a
Dios.
- A veces no sabemos
hablar con amor.
- A veces vivimos
encerrados.
- Jesús no pasa de largo.
- Se acerca con ternura.
2)
Jesús quiere abrir nuestros oídos. La primera sanación fue
escuchar.
Hoy
Jesús quiere abrir:
- oídos que no escuchan
consejos
- oídos que no escuchan la
Palabra
- oídos que no escuchan al
esposo, a la esposa, a los hijos
- muchos problemas nacen
porque nadie escucha a nadie.
- el milagro empieza
cuando aprendemos a escuchar.
3)
Jesús quiere soltar nuestra lengua. El hombre comenzó a hablar
correctamente.
Dios
quiere sanar nuestra forma de hablar: menos críticas, menos chismes, menos
palabras que hieren, más palabras que animen
¡Cuántas
heridas nacen de la lengua!
4)
Dios trabaja en silencio, pero bien. La gente dice: “Todo lo
ha hecho bien.”
No
dice:
- “lo hizo rápido”
- “lo hizo espectacular”
- “lo hizo como yo quería”
- Dice: Lo ha hecho
bien.
Dios
trabaja: a
su tiempo, en silencio, poco a poco, Y siempre para nuestro bien.
5.
Aplicación para la vida sencilla. Hermanos, esta Palabra nos
invita a preguntarnos:
¿Dónde
necesito que Jesús diga hoy “Ábrete”?
Tal
vez: abrir
el corazón al perdón, abrir el oído a Dios, abrir la boca para bendecir, abrir
la vida a la fe. Dios sigue haciendo milagros… pero empieza por dentro.
Conclusión:
Pidamos
hoy al Señor que toque nuestros oídos y nuestra lengua. Que podamos decir con
nuestra vida, no solo con palabras: Señor, en mi familia, en mi historia, en mi
corazón… Tú todo lo has hecho bien. Amén.


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