Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc
Perseverar hasta el final
(Viernes
10 de julio 2026. Decima cuarta semana tiempo ordinario, lecturas: Oseas
14,2-10. Salmo 50,3-17. San Mateo 10,16-23)
Queridos
hermanos y hermanas:
La
Palabra de Dios de este dÃa nos invita a mirar nuestra vida cristiana con
esperanza y valentÃa. Las tres lecturas tienen un mismo hilo conductor:
perseverar hasta el final, permaneciendo fieles a Dios aun en medio de las
dificultades, las caÃdas y las persecuciones. El Señor nunca abandona a quien
pone su confianza en Él.
1.
Primera lectura: Oseas 14,2-10. "Vuelve, Israel, al Señor tu
Dios."
El
profeta Oseas termina su libro con una hermosa invitación a la conversión. Dios
no se cansa de esperar a su pueblo. Aunque Israel se habÃa alejado, el Señor
sigue dispuesto a perdonar y sanar.
Algunos
elementos para nuestra vida:
-
La perseverancia comienza con la conversión. Nadie puede
permanecer fiel si antes no reconoce sus pecados y regresa a Dios.
-
Dios siempre ofrece una nueva oportunidad. No importa
cuántas veces hayamos caÃdo; el Señor está dispuesto a levantarnos.
-
La fidelidad produce frutos. El profeta
utiliza imágenes de un árbol frondoso, del rocÃo y de flores para enseñarnos
que quien permanece unido a Dios da frutos de paz, alegrÃa y santidad.
El
sabio es quien camina por los caminos del Señor. La verdadera inteligencia
consiste en vivir según la voluntad de Dios.
2.
Salmo 50. "Mi boca proclamará tu alabanza."
El
salmista reconoce que Dios no busca sacrificios externos, sino un corazón
arrepentido y sincero.
Este
salmo nos enseña:
-
Dios desea una conversión interior, no solamente
prácticas religiosas.
-
La perseverancia exige humildad, porque quien cree
que ya no necesita convertirse comienza a alejarse de Dios.
-
Un corazón reconciliado se convierte en un corazón
agradecido que alaba constantemente al Señor.
El
mejor sacrificio que podemos ofrecer es una vida transformada por el amor de
Dios.
3.
Evangelio: Mateo 10,16-23. "El que persevere
hasta el final se salvará."
Jesús
no engaña a sus discÃpulos. Les anuncia que encontrarán rechazo, persecución y
sufrimiento. Ser cristiano no significa una vida sin problemas, sino una vida
acompañada por Cristo.
Jesús
nos deja varias enseñanzas:
-
Sean prudentes como serpientes y sencillos como
palomas.
El cristiano debe actuar con inteligencia, pero sin perder la honestidad y la
pureza de corazón.
-
No debemos sorprendernos por las dificultades. La oposición
forma parte del camino del discÃpulo.
-
El EspÃritu Santo hablará por nosotros. Cuando no
encontremos palabras, Dios mismo nos dará la fortaleza y la sabidurÃa
necesarias.
-
La fidelidad vale más que la comodidad. Muchas veces
tendremos que elegir entre agradar al mundo o permanecer fieles a Cristo.
-
La gran promesa de Jesús es clara: "El que
persevere hasta el final se salvará." No basta comenzar bien; lo
importante es permanecer fieles hasta el último dÃa.
Aplicación
para nuestra vida. Hoy el Señor nos invita a preguntarnos:
-
¿Persevero en la oración aun cuando no tengo
ganas?
-
¿Permanezco fiel al Evangelio cuando soy criticado
por mi fe?
-
¿Me levanto después de cada caÃda o me dejo vencer
por el desánimo?
-
¿ConfÃo en que Dios camina conmigo en los momentos
difÃciles?
La
perseverancia no consiste en no caer nunca, sino en levantarse siempre con la
ayuda de Dios.
Conclusión
Queridos
hermanos y hermanas, la Palabra de hoy nos recuerda tres grandes verdades:
-
Oseas nos invita a volver constantemente
al Señor, porque Él siempre nos perdona y nos hace florecer.
-
El salmo nos enseña que Dios quiere un
corazón humilde y arrepentido más que sacrificios externos.
-
Jesús, en el Evangelio, nos anima a no tener
miedo, porque quien permanece fiel en medio de las pruebas recibirá la
salvación.
Pidamos
al Señor la gracia de no desanimarnos ante las dificultades, de mantener viva
nuestra fe y de perseverar cada dÃa en el camino del Evangelio, sabiendo que
Cristo camina con nosotros y que la victoria pertenece a quienes permanecen
fieles hasta el final. Amén.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Promueve el diálogo y la comunicación usando un lenguaje sencillo, preciso y respetuoso...