• Noticias

    Nuevas formas de violencia social

    Nuevas formas de violencia social:   El riesgo de acostumbrarnos a una sociedad violenta   El psiquiatra y escritor Dr. José Miguel Gómez, Presidente de la Sociedad de Psiquiatría, comentó para Amigo del Hogar el auge y las expresiones de la violencia en la sociedad dominicana. Un tema preocupante de nuestra realidad cotidiana y que concierne a la convivencia familiar y social, afectada por tantas formas de agresividad deshumanizante. Las nuevas formas de agresividad que están surgiendo en nuestro entorno social, son cada vez más peligrosas, porque van perfilando una violencia estructural, organizada, en la que el sadismo y la ausencia de arrepentimiento o culpa manifiestan conductas enfermizas. Más grave aún, el hecho de que en este aumento de la agresión encontramos menores o jóvenes en edad temprana, que son a la vez víctimas y victimarios. Es un hecho cada vez más preocupante, porque la misma sociedad es violenta en la medida que genera desigualdad y es incapaz de responder a las necesidades de los ciudadanos y ciudadanas. Una sociedad excluyente que produce ira, inconformismo, que no ataca las causas sino las consecuencias de la violencia, es una sociedad que se acostumbra también a todo tipo de violencia que agrede los valores sociales y familiares, individuales y comunitarios, económicos y culturales. Una violencia estructural El Dr. Gómez advierte que es más peligrosa esta violencia organizada en el sicariato, en los ajustes de cuentas o por pagas, donde se utilizan menores o adolescentes con algún tipo de problema de discapacidad, o adultos tempranos, que viven en la pobreza extrema y son utilizados para estos fines. “Esta violencia ha hecho mucho daño en Centroamérica, con las bandas que operan en la región y si se establece en República Dominicana, como lo está haciendo, es una de las violencias más dañinas, puesto que también cobra peaje”. “Es una violencia en la que los sectores productivos tienen que pagar cuotas, para abrir negocios, para mantenerse en un barrio, porque tienen una banda que los respalda y otra que los agrede”. Pero también está la nueva modalidad del sadismo “que se expresa con una muerte rodeada de sadismo, de comportamiento pervertido, con mucha agresividad”. Los últimos feminicidios registrados manifiestan esta conducta pervertida. “Si te das cuenta, los últimos diez feminicidios han sido con muchas puñaladas, o el caso de la señora asesinada dentro del carro a quien luego le prendieron fuego; o el caso de la profesora en Barahona, asesinada a martillazos”, son muertes muy violentas, con ensañamiento. El sadismo extremo que rodea los homicidios nos revelan que los autores tienen una conducta sicopática, antisocial. Estos sicópatas “son los que hacen ese tipo de sadismo extremo y lógicamente son los que tú ves con esa ausencia de arrepentimiento, de culpa, de perdón…” Los que te dicen fríamente cómo lo hicieron y lo que pasó. Y ahí te das cuenta que hay un elemento sicopático, te puedo citar más de cinco causas de conductas muy sádicas, con violencia social en los últimos hechos sangrientos conocidos. Víctimas y victimarios “¿Qué es lo que más preocupa desde el punto de vista de la salud mental? Que los que están siendo víctimas y victimarios al mismo tiempo son adolescentes. En la gran mayoría de infracciones con homicidios o con violencia social, están participando adolescentes y jóvenes adultos tempranos, que no llegan a veinte años. Con algunas características sicosociales: por ejemplo, son jóvenes de pobreza extrema, que vienen de disfunción familiar crónica, que han abandonado la escuela antes del octavo curso, que no tiene ninguna relación de fiscalización afectividad con el vínculo familiar, que no tienen habilidades sociales desarrolladas para insertarse en el desarrollo social y más del 90% de ellos tienen abuso de sustancias, que las drogas tiene mucho que ver con la violencia social, y encima de eso, tienen acceso a armas de fuego. Esas son las características sicosociales que se dan en esa población.” “Son a la vez víctimas y victimarios porque si vemos los homicidios, la gran mayoría que cae son también jóvenes. Una población muy vulnerable que tiene que ver la violencia social de nuestro país. Agresividad social El reconocido psiquiatra dice que la sociedad misma es violenta: “Porque la sociedad dominicana es una sociedad excluyente, discriminatoria, es desigual. Eso es violencia. Cuando tú te encuentras que aumenta la pobreza y la brecha entre ricos y pobres, tal como ocurre en la sociedad dominicana; y gente que tiene menos acceso social al empleo, a la calidad de vida, a la salud y la educación, esa brecha que ha aumentado de pobreza en el país, con mucha inequidad o por falta de distribución equitativa de los ingreso, eso es violencia social.” “La emigración de la zona rural a la urbana, para quedarse en las periferias, en los cordones de miseria de los barrios, sin ningún tipo de inclusión social, manifiesta esa agresividad.” Indica que se convierten en grupos vulnerables, que perciben una sociedad que los golpea, “porque los excluye de salud, vivienda, agua potable, electricidad, empleo, recreación, educación…” Esa situación produce más rabia, más frustraciones; genera lo que llaman el síndrome de la esperanza perdida, más resignación, más impotencia, más problemas de tipo de conductas disociales. Un indicador de violencia social es que estamos dentro de los países de Latinoamérica con la tasa más alta de feminicidios. Hay países que llegar a 30 o 35 feminicidios es escandaloso y nosotros a mitad de año, ya llevamos más de cien muertes por feminicidios. Perdemos la capacidad de asombro Ante los indicadores de salud mental advierte que perdemos la capacidad de asombro, al mismo tiempo que no hacemos nada. “Es una sociedad inmersa en la anomia social, es decir, no tiene respuestas a los problemas de la violencia. La primera causa de muerte en las mujeres de edad productiva tiene que ver con violencia y eso es una vergüenza. Y la primera causa de muerte en los jóvenes con edad productiva tiene que ver con accidentes de tránsito, abuso de alcohol y de drogas, armas de fuego.” Nos estamos acostumbrando a convivir con este fenómeno de violencia social, nos estamos viendo y proyectando como una ciudad violenta y lo estamos aceptando nosotros mismos como normal; escuchar todos los días noticias de bandolerismo, pandillerismo, casos de asaltos, robos de carteras, celulares, que alguien entrando a su casa lo trataron de secuestrar, ocurre todos los días… “Incluso hay gente que ya se prepara mentalmente para entregarlo todo si le agreden o secuestran, eso es parte de una cultura de violencia que estamos viviendo en la República Dominicana.” Somos de los países del área con menos inversión en salud mental y, como consecuencia, tenemos más gente buscando la ayuda por depresión, por trastornos de ansiedad, por abuso de alcohol y de drogas. Entrevista | Servicios ADH, 749

    No hay comentarios :

    Publicar un comentario

    Promueve el diálogo y la comunicación usando un lenguaje sencillo, preciso y respetuoso...