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    Francisco del Rosario Sánchez

    Humanismo Integral | Ignacio Miranda.   Sánchez: el mes de la Patria y el valor de la Libertad
    Con el 197º Aniversario del natalicio de Francisco Sánchez y Del Rosario, culmina el Mes de la Patria 2013, honrado este año con el bicentenario de Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria. Sánchez nació en Santo domingo, el 9 de Marzo del 1817; su padre fue don Narciso Sánchez y su madre doña Olaya Del Rosario.
    Es bueno recordar que, en su origen, el Mes de la Patria se ubicó entre el 26 de Enero y el 27 de Febrero. Este lapso contenía el Día de la Independencia Nacional más los natalicios de Duarte y Mella. Posteriormente, se extendió hasta el 9 de marzo. ¡Qué bueno que se prolongara por unos días más para incluir el natalicio de Sánchez!
    Siendo la identidad nacional la principal línea de acción de la Fundación Humanismo Integral (FHI) nos complace, en el más alto grado, esta decisión, tan justa y humanista como patriótica.
    Hemos dicho, en diversas ocasiones, que la riqueza histórica de nuestra Nación es tan grande que en cualquier día podemos encontrar una fecha digna de celebración. Creemos, sin embargo, que este período es el más rico de todos porque al mismo tiempo que se celebra la Independencia Nacional también se conmemora el natalicio de los patricios más prominentes que la forjaron.

    Sánchez encarnó el valor de la libertad durante toda su existencia. Por gracia de Dios vino al mundo en el Tiempo de Cuaresma, época dedicada a la preparación de la Pascua. Pascua es el paso de la situación de opresión al estado de libertad, encarnada en un conductor que da primacía al bien común sobre los intereses particulares. Sánchez, en ausencia del Padre de la Patria, asumió el liderato del proceso que culminó con la proclamación de la Independencia, el 27 de Febrero de l844.

    Durante la cuaresma de 1861 Sánchez se convirtió en el principal líder contra la anexión y en el Tiempo de Pascua de ese mismo año encabezó el proceso de la Restauración, entregando su vida como héroe y mártir, el 4 de Julio. Nació, vivió y dio su vida por y para la libertad; más aún, también encarnó el valor de la solidaridad: era un humanista integral. Un amigo le propuso regresarlo en las ancas de su montura a Haití, pero él prefirió ejercer su oficio de defensor público, por última vez asumiendo toda la responsabilidad de los 20 compañeros que le acompañaron hasta el final.
    El fusilamiento de Sánchez junto a sus compañeros, producto del despotismo y la adulonería de Santana frente al colonialismo español, debe servirnos de reflexión para ser cada vez más fieles a la identidad nacional.
    En su adolescencia, Sánchez recibió la formación integral del mismo maestro que Duarte, el Padre Gaspar Hernández, que le inculcó las enseñanzas humanistas de la dimensión social del Evangelio contentiva de la libertad y otros valores derivados de la dignidad humana como la verdad, la justicia, la equidad, la tolerancia, el bien común, la solidaridad, la unidad, la valentía, el heroísmo, la paz...
    La Trinitaria, lo mismo que los símbolos patrios y el Himno Nacional, resumen estos valores que suscitan la soberanía, la independencia y la restauración.
    Servir a la Patria
    La verdad libera y se alimenta de la coherencia y transparencia, en la cual la personas comprometidas con el bien común, especialmente los conductores, particularmente los políticos, son como “una caja de cristal” cuyos actos pueden ser vistos como el sol en pleno meridiano de un día claro; la mentira oprime y se alimenta del aguaje y el oportunismo. Estas realidades, son como dos atletas: la mentira puede avanzar más rápido pero no llega a la meta porque su esencia es efímera y contiene el germen de la autodestrucción; la verdad, tarde o temprano saldrá victoriosa porque la alimenta el valor de la eternidad.
    El canto a la Patria nos enseña que los pueblos indolentes y serviles no merecen el valor de la libertad; pero también nos dice que la valentía de los dominicanos restaurará cada intento de opresión. Ambos comportamientos se han manifestado desde los primeros tiempos de la independencia hasta nuestros días.
    Apenas a 17 años de obtener nuestra libertad frente a Haití, Santana proclama la anexión a España, el 18 de Marzo de 1861; pero la Restauración no tardó: fue proclamada el 16 de Agosto de 1863; Sánchez no pudo verla pero muchos otros sí, incluyendo sus compañeros Mella y Duarte.
    Hoy tenemos muchos opresores: el capital extranjero en la doble forma de deuda externa e inversión, la corrupción, el consumismo y el juego de azar y otros males que atentan contra el bien común y la paz personal y social. Como lo hizo Sánchez, ahora nos toca a los dominicanos fieles a la verdad cristiana, que hace a las personas libres y liberadoras, restaurar el país de la opresión de la idolatría del poder y el tener, imagen de un modelo de dictadura económica con respaldo político.
    Educarnos y educar en los valores que nos hacen libres y liberadores requiere de tres pasos: conocerlos, buscar los principios que los enraízan, y encarnarlos como virtud que cada uno practica.
    El principio fundamental liberador de la deuda externa descansa en que el crédito sea utilizado en su totalidad a la inversión capaz, en sí mismo, de generar su propia devolución, recibido al costo más bajo del mercado internacional, cuyo desembolso esté animado de la sostenibilidad de modo que el resultado presente potencialice y dinamice el desarrollo futuro.
    La inversión extranjera debe fundamentarse en condiciones orientadas hacia el bien común nacional, esto es, a elevar la calidad de vida de todas y de cada una de las personas, tales como: creación de empleo, abastecimiento del mercado interno, no competir en forma desleal con el capital criollo, importar los recursos financieros requeridos para operar, contrato de instalación por un período limitado no mayor de una década, renovable.
    Si la inversión es en el sector minero, el Estado debe ser accionista mayoritario, por aportar la materia prima, asegurándose de que, en ningún caso, habrá contaminación que ponga en peligro la vida de ningún ser viviente, incluyendo personas, animales y plantas. Lo dicho anteriormente, incluye una revisión de los contratos que afectan Loma Miranda y la Barrick Gold; y toda la inversión extranjera, ya que estamos iniciando un nuevo proceso en nuestra vida institucional.
    En cuanto al juego de azar, lo que importa no es la legalidad, sino la legitimidad. Todo juego de azar es ilegítimo, contrario al desarrollo y al bien común, muchos de ellos proclives al robo y al homicidio.
    Hay tareas que son responsabilidad de todo el pueblo dominicano. Otras, interconectadas, son propias de sectores específicos, como el Estado, a quien compete la administración del bien común por medio de sus funcionarios, siendo gerentes al servicio del bienestar colectivo, más con el estilo de servir que con promesas y discursos.
    A los empresarios, pagando una justa retribución a los trabajadores; ofreciendo a los consumidores productos a precios equitativos y con la calidad que garantice una vida sana; pagando al Estado los impuestos que les corresponde y propugnando por un sistema tributario fundamentado en el impuesto directo; dedicando parte de sus beneficios a la educación y apadrinando programas orientados a personas y sectores desposeídos.
    A los trabajadores, contribuyendo a la productividad con un esfuerzo orientado al rendimiento en cantidad y calidad que con lo cual se disminuiría el costo de la vida en beneficio de toda la sociedad.
    A consumidores, llevando un presupuesto austero de modo que consuman los bienes que contribuyen a elevar su nivel de vida, evitando el despilfarro y de ese modo fomentar el ahorro.
    A los cuerpos intermedios de la sociedad, procurando la institucionalidad cumpliendo los fines para los cuales han sido creado, respetando sus normas estatutarias, comenzando por sus dirigentes.
    El mejor homenaje que se le puede rendir a Sánchez, al finalizar el Mes de la Patria, es encarnar los valores por los que dio su vida en pro de una patria “libre, soberana e independiente de toda dominación extranjera".