• Noticias

    Castigan a Grecia

    Actualidad mundial | Ramón Arturo Guerrero: Castigan a Grecia por querer zafarse del yugo de la troika europea. 
    Mientras tanto crece el movimiento anti-austeridad  
    Syriza gana las elecciones en Grecia y promete acabar con la austeridad, titulaba “El País” el 26 de enero pasado, para reseñar más adelante sobre los resultados de las elecciones parlamentarias en Grecia el día anterior: “…los griegos optaron abiertamente por el mensaje de esperanza y dignidad propuesto por Alexis Tsipras, frente al discurso del miedo al que recurrió durante la campaña el jefe de Gobierno en funciones. “Han vencido el miedo y recuperado la esperanza. Nuestra victoria es una victoria de todos los pueblos de Europa que luchan contra la austeridad. Nuestra prioridad por encima de todo es devolver la dignidad perdida a Grecia, con un Gobierno para todos los griegos, nos hayan votado o no”, dijo un exultante y emocionado Tsipras ante una multitud concentrada en el centro de Atenas.
    Las 11 medidas que quillaron a la Troika
    El Gobierno de Syriza lanzó el “Programa Salónica”, que ha puesto en ascuas a quienes se consideran los “dueños de Europa”, la troika formada por el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional. Las 11 medidas que componen el plan no son nada revolucionarias ni ponen en peligro la fortaleza europea, sino que son más bien un apoyo a los sectores vulnerables de la sociedad griega, aplastados por años de austeridad forzada. El primer ministro, Alexis Tsipras, lanzó el Plan Salónica contra la pobreza y la exclusión, dos conceptos que en los últimos cinco años han devastado el país helénico, tras las medidas draconianas impuesta por Francia y Alemania. Esto, a través de sus exigencias de ajustes fiscales, recorte en los gastos sociales, precarización del empleo y pauperización social, para conseguir el dinero que el Banco Central Europeo debía prestarle a Grecia, que en un juego financiero volverían a entregárselo al mismo banco.
    Las once medidas están encaminadas a dar comida, electricidad, vivienda y asistencia sanitaria a 300 mil hogares. Una nueva moratoria de los desahucios en viviendas de valores menores a 200 mil euros. Aumento del salario mínimo de 586 euros a 751. Todo ello acompañado de una reforma laboral para generar condiciones laborales dignas a la población menor de 25 años cuyos índices de desempleo alcanzan 50%. El ejecutivo griego determinó que usar el transporte público no puede ser tan malo para los altos funcionarios gubernamentales, si millones de griegos lo hacen, por tanto disminuirá a la mitad los 7,500 autos oficiales. Se reduce también el número de escoltas y el 30% del personal de la sede de gobierno, sumándose la venta de uno de los tres aviones con que cuenta el jefe del ejecutivo helénico. Se definió también el volver a contratar a 3.500 funcionarios que habían sido despedidos en anteriores administraciones. Igualmente se reabrirá el Canal de televisión Público, cerrado por el gobierno de Antoni Samarás en año 2013. Otra medida va encaminada a detener las privatizaciones, quedando prohibido vender bienes nacionales para pagar deudas. Revocar la venta del Puerto del Pireo a capitales chinos, como también no vender su participación estatal en la principal generadora de electricidad de Grecia. Tsipras anunció que no privatizará las redes y la infraestructura del país que "son nuestro capital nacional, la riqueza natural y mineral". Tsipras decidió restaurar el sistema de salud universal y gratuito en una sociedad donde el 35% de la población no tenía acceso a la salud por no tener cobertura tras un año de desempleo o por no pagar las cotizaciones para un sistema sanitario privado que se había impuesto sobre el tradicional modelo sanitario griego. En momentos que Europa vive una ola de xenofobia, el Gobierno de Tsipras definió que todo hijo de inmigrantes nacidos en Grecia tendrá derecho a la nacionalidad griega.
    Pulseo Grecia-Troika
    La troika inició de inmediato la ofensiva contra el nuevo gobierno griego. El Banco Central Europeo (BCE) decidió que a partir del 11 de febrero no aceptaría los títulos públicos griegos en contrapartida a la liquidez concedida a los bancos griegos. Es una declaración de guerra abierta contra el gobierno Tsipras: o bien renuncia a su política o bien los bancos griegos quiebran. El BCE opta así por una estrategia de caos, cuyas consecuencias se preveían absolutamente imprevisibles. En 2012, la deuda griega había sido reestructurada. Pero dicha reestructuración era más bien modesta, puesto que, según las propias estadísticas de la Comisión Europea, la deuda pública griega pasó de 356 mil millones de euros a finales de 2011 a 305 mil millones a finales de 2012, es decir una reducción efectiva de 51 mil millones (14% del total). En realidad, a finales del año pasado la deuda griega representaba 175.4% del Producto Interno. Y el objetivo que se impone a Grecia es reducirla al 120%. Algunos especialistas, como Frédéric Lordon, opinan que Syriza no tiene más que dos opciones posibles: o bien “pasar bajo la mesa”, dicho de otra forma, rendirse, o bien “tirarla (la mesa) patas arriba” saliendo del euro. No se puede excluir una salida del euro. Pero una devaluación no sería en sí misma una bocanada de oxígeno suficiente para reabsorber los desequilibrios estructurales de la economía griega y no permitiría tampoco protegerse de las medidas de represalia. (Enlace http://alencontre.org/europe/grece/... )
    Consiguen superar la negativa alemana
    El 20 de enero se anunció que Grecia y la Unión Europea tendrían cuatro meses para negociar un nuevo acuerdo de préstamo. Al mismo tiempo Grecia se comprometió a presentar "un programa de reformas más amplio". La información facilitada por el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, detalló también cuáles serán los siguientes pasos que habrá de dar Atenas "en ese largo proceso de reconstruir la confianza" entre los socios europeos. La prórroga se rebajó de los seis meses pedidos por Grecia a cuatro, tiempo durante el cual sus autoridades podrán llevar a cabo "la recapitalización de las instituciones financieras con los fondos disponibles durante el periodo de ampliación, siempre que se cumplan los acuerdos". Ahora cuentan con "el tiempo necesario para comenzar a negociar la transición final de una política de recesión, el desempleo y la inseguridad social mediante una política de desarrollo, empleo y justicia social".
    “El objetivo final de Alemania es expulsar a Grecia del euro”
    Antes del acuerdo provisional anunciado en Bruselas, el Premio Nobel de Economía 2008 y profesor de la Universidad de Princeton, Paul Krugman, declaró que el fin último de Alemania es forzar a Grecia para que se marche del euro, una postura que converge con la del partido nazi. El Ejecutivo germano quiere que Grecia se comprometa a cumplir las reformas anteriores, esta es su postura oficial del Gobierno Alemán, según Krugman, la extraoficial busca expulsar al país heleno fuera del euro. El economista estadounidense explica que “Grecia parece estar buscando comprar un poco de tiempo para armar una estrategia económica y negociar los términos del rescate más tarde. Pero Alemania está empeñada en que Syriza se vea obligada a abandonar sus promesas electorales ya”. “Pero lo que realmente están buscando los alemanes es forzar a Grecia a salir del euro cuanto antes.
    Amenazada la continuidad de la Unión Europea
    Los objetivos de Syriza podrían calificarse de modestos: Desacelerar la ruina de la economía y la sociedad griegas, derrocar el sistema corrupto que ha reinado en Grecia en los últimos 50 años y aplicar medidas básicas enfocadas en políticas sociales más humanas y en ningún caso políticas sociales de izquierda radical. Pero la troika no tolera que esos objetivos se alcancen. La austeridad le deja demasiado a las elites europeas para abandonarla así como así. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a partir de 2007 los salarios se han estancado o han bajado en la mayoría de los países de la Unión Europea. Mucha más gente es más pobre ahora que hace una década, mientras unos pocos son más ricos que nunca.
    Crece el movimiento anti-austeridad
    Mientras tanto, crece el movimiento anti-austeridad, principalmente en los países más expoliados: Grecia, España, Portugal e Irlanda. Organizaciones de izquierda de toda Europa se reunieron en Barcelona a mediados de farero para trazar un plan contra la austeridad. En España el partido anti-austeridad Podemos está llegando al 24% en las encuestas nacionales y es el único partido en el país que está creciendo. Ahora es el segundo mejor colocado en España. Con elecciones locales y nacionales este año –en mayo y diciembre- los dos principales partidos de España, hasta ahora, están realmente asustados.
    Los partidos en el poder en Irlanda, Portugal y España están espantados porque si Syriza consigue un acuerdo sobre la deuda griega que no implique seguir crucificando a su población, sus propios empobrecidos electores van a plantearles duras preguntas y a exigirles algo similar. ADH 788.

    No hay comentarios :

    Publicar un comentario

    Promueve el diálogo y la comunicación usando un lenguaje sencillo, preciso y respetuoso...