• Noticias

    Rescatar la Identidad Nacional como programa

    Humanismo Integral | Ignacio Miranda


    Rescatar la Identidad Nacional como programa de gobierno
    Tras la muerte de Trujillo, los partidos y grupos políticos se daban a conocer mediante una DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS. Y los que participaban en el proceso electoral presentaban a los electores un PLAN DE GOBIERNO.
    Estos principios y planes procuraban aproximarse a la identidad nacional y sintonizar, al menos nominalmente, con las necesidades de las personas de mayor carencia.
    El profesor Juan Bosh, fundador y líder de dos partidos políticos, el Revolucionario Dominicano (PRD) y el de la Liberación Dominicana (PLD) hizo suya una expresión muy común en nuestra sabiduría popular: “borrón y cuenta nueva”, con la cual procuraba ganarse la simpatía y el voto de los “trujillistas”.
    De mi parte, creía en esa época, y sigo creyendo ahora, en la utilidad de la historia.
    Creo, igualmente, que la utilidad es un valor fundamental para el éxito personal e institucional.
    Por supuesto, me refiero a la utilidad integral que da primacía al bien común sobre los intereses particulares y, de ninguna manera al utilitarismo individualista y pragmático.
    La utilidad integral sirve por igual a toda persona, grupo, comunidad o conglomerado: político, empresario, empleador, empleado.
    La utilidad de la Historia radica en que los hechos del pasado, si han sido positivos, sería provechoso reiterarlos; por el contrario, si han sido negativos, pueden enmendarse.
    Reiterar lo positivo, lo mismo que enmendar lo negativos, no solo es útil al presente, sino que su sostenibilidad augura un futuro mejor para las generaciones por venir.
    La actividad política
    A principio de la historia política reciente, tras desparecer la dictadura de Trujillo, el activismo político se hacía, fundamentalmente, por compromiso ideológico y partidista, aunque nunca han faltado los oportunistas.  
    El comportamiento político, en los últimos años, se ha basado, no en principios, programas y activismo, sino en dinero para comprar medios, incluyendo favores personales.
    Me parece que este proceder es la razón principal que ha traído como consecuencia el fraccionamiento partidista, el retroceso en el ejercicio democrático y la pérdida de un liderazgo compartido.
    Tal comportamiento político induce a muchas personas a un culto al poder y al tener cuyo eje central es el dinero fácil, mucho y rápido, sin importar la procedencia: narcotráfico, sicariato, robo, comercio de artículos robados, prostitución, juego de azar, y otras formas de corrupción y delincuencia.
    A pesar del supuesto bienestar proclamado por unos, y de las exigencias de otros, sin planteamientos concretos, lo cierto es que padecemos una   situación social, política y económica insoportable para la mayoría del pueblo dominicano.
    Es innegable que nos urge un cambio de comportamiento en muchos conductores de nuestra sociedad para que con su testimonio ejemplar marquen el camino a seguir que conduzca a la meta de un estado de bienestar colectivo
    Nuestra propuesta
    Superar esta situación requiere la participación de toda la sociedad dominicana: gobernados, gobernantes, aspirantes a gobernar, empleados empleadores, medios de comunicación y comunicadores, incluyendo los religiosos que, desde el púlpito, con frecuencia se dirigen a grupos y conglomerados.
    Los gobernados debemos cumplir nuestros deberes y reclamar nuestros derechos, formando parte de las estructuras de participación que existen como juntas de vecinos, adultos mayores, sindicatos, cooperativas, partidos políticos, para desde ellas trabajar en la solución de los problemas que padecemos.
    Los gobernantes: Reestructurar el Estado para que cumpla su función de Rector del bien común, comenzando por reducir los ministerios a no más de una docena y los vice-ministerios a 24, uno técnico y otro administrativo, por cada ministerios;  designar en cada función estatal un gerente que encarne la función que ocupe por su formación, experiencia y moralidad;  Que cada funcionario gaste según el objetivo de la función, y no en dispendios  personales;  Aplicar la justicia con  igualdad para todos, sin privilegio para nadie; modificar la política económica de modo que los ingresos procedan esencialmente de los beneficios empresariales y los que reciben elevados ingresos y no del impuesto al consumo; que se establezca una equidad en que  el empleado de mayor jerarquía, gane no más de 10 veces el salario mínimo; que ningún funcionario reciba un sueldo por encima del Presidente de la República.
    Estas simples acciones, disminuirán la mayoría de los problemas que nos agobian. 
    Los aspirantes a gobernar: Cambiar su discurso de censuras y amenazas por críticas constructivas contenidas en un programa de educación integral sobre los problemas que confrontamos, planteando soluciones concretas, de manera permanente; y un programa electoral para las elecciones del 2020. 
    Mes de la Patria
    Con la conmemoración del 202 Aniversario del natalicio de Francisco del Rosario Sánchez, concluimos la celebración del Mes de la Patria, pasando por las fechas de nacimiento del Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte y del patricio Matías Ramón Mella, como también de nuestra Independencia Nacional.
    En esta ocasión, el Mes de la Patria coincide con un incremento del activismo político debido a que el próximo año tendremos unas elecciones nacionales cargadas de inquietudes.
    Creo que debemos restaurar el método de LA NO VIOLENCIA ACTIVA.
    El eminente maestro Paulo Freire, en su libro “Pedagogía del Oprimido”, nos propone una enseñanza, de las cuales propongo unas cuantas frases:
    “Decir una cosa y hacer otra, no tomando en cuenta la palabra en serio, no puede ser estímulo a la confianza…Hablar del humanismo y negar a los hombres es una mentira. Tampoco hay diálogo sin esperanza.... Esperanza que no se manifiesta, sin embargo, en el gesto pasivo de quien cruza los brazos y espera.  Me muevo en la esperanza en cuanto lucho y si locho con esperanza, espero”.             
    EN RESUMEN
    La Sociología es la madre de todas las ciencias sociales y sus hijas principales son la Economía y la Política. La Economía y la Política son como dos hermanitas gemelas que, si una se cae, la otra pierde el equilibrio.
    El éxito excelente y sostenible del que hace de la política su quehacer habitual, está en que, además del saber político, tenga conocimientos básicos en economía y sociología.
    Quien ocupe o aspire a ocupar una función política de alto nivel, debe agregar a la capacidad gerencial, su compromiso de servicio del bien común, fundamentado en la equidad integral que se enraíza en la justicia para producir el fruto de la paz. ADH 832.

    No hay comentarios :

    Publicar un comentario

    Promueve el diálogo y la comunicación usando un lenguaje sencillo, preciso y respetuoso...