• Noticias

    domingo, 22 de noviembre de 2020

    María, mujer liberada y liberadora

    Mariología | Eloísa Ortiz de Elguea*



    Revisitar a María como modelo liberador: una propuesta para las mujeres oprimidas

    María, liberada y liberadora

    La figura de María es sumamente relevante para las mujeres, incluso para aquellas que se han apartado de la Iglesia. A los santuarios acuden mujeres que no participan de la misa ni de actividades parroquiales pero sí veneran a María. A ella dirigen sus pesares, sus ruegos y sus agradecimientos depositando en ella toda su confianza. Si bien encuentran en María una intercesora femenina ante Dios como la mujer que transitó también incertidumbres, penas y alegrías; ¿encuentran estas mujeres en María un modelo ético adecuado para sus vidas? ¿cómo se integra un modelo subordinado e idealizado a las aspiraciones de mujeres que padecen agresiones, hostigamientos, abusos y arbitrariedades?

    Las teólogas feministas, fieles al Evangelio, se han abocado a la lucha por la igualdad de derechos de las mujeres articulando fe y justicia. Nada más oportuno que revisitar a María para encontrar en ella a la mujer profética liberada y liberadora de las mujeres. Recorreremos los acontecimientos más significativos de María para recuperar a la madre de Jesús como mujer de fe ejemplar, escucha de la Palabra y disponibilidad en libre disposición y autonomía.

    Coincidimos en que la opción por la virginidad se constituye en valor de excelencia en función de servicio, entrega y solidaridad en la comunidad de fe. También coincidimos con la teología feminista que resalta la virginidad de María como condición espiritual que expresa su disponibilidad radical para dejarse habitar por Dios. Sin embargo hay algo más. Los estudios de E. Johnson (2005) y L. Cahill (1996) revelan que la virginidad en el contexto de la iglesia primitiva conformó un camino opcional de ruptura y escape para eludir la estructura de la casa patriarcal que incluía el mandato de matrimonio, maternidad y servicio. En este sentido encontramos en María un signo de independencia respecto de la cultura judía, una decisión inconsulta, emancipada y sin vacilaciones. “Tenemos aquí una mujer cuya dignidad no depende de un varón; una mujer cuyo sí a la llamada de Dios fue al mismo tiempo un sí a la totalidad de su propio yo; una mujer que actuó con integridad de su propio centro” (Johnson). En este marco la virginidad de María pasa a ser revalorizada como opción libre y autónoma en su capacidad de agencia moral.

    Cooperación con el plan de salvación

    El binomio obediencia-sumisión atribuido a María habilita un camino peligroso para las mujeres y sobre todo para las más vulnerables. Referenciarse en un modelo pasivo, perpetúa y refuerza el círculo de violencia en el que están sumergidas. La mariología feminista, atenta a la simbolización del modelo mariano, recupera su significación como escucha de una palabra que le es dirigida personalmente, y a la que responde como verdadera discípula, en cooperación con el plan de salvación. Una escucha y aceptación que remite a la obediencia de fe o adhesión de fe, tal como lo expresa el apóstol Pablo (cf. Rm 1,5 y 16,26).

    Si de obediencia se trata, necesariamente se requiere reconocer alguna autoridad y el modo en que se impone. La autoridad puede ser ejercida como mandato, ordenamiento o dominio, pero también puede ser ejercida como persuasión. No obstante, nadie debería estar subordinado/a a otro/a porque en el reino de los fines (Kant) el respeto por la dignidad humana se traduce en relaciones justas y equitativas. Sin embargo, los varones victimarios suelen atribuirse una falsa autoridad que exige obediencia y sumisión para doblegar a sus víctimas. Una peligrosa exigencia que genera angustia, desazón y frustración, puesto que ninguna persona, hombre o mujer, o institución alguna tiene autoridad para demandar aquello que Dios no demanda, habida cuenta que el concepto bíblico de autoridad divina es dialógico y no coercitivo (K. McDonnell, 2005).

    * De un artículo más extenso publicado en Vida Nueva Digital:

    https://www.vidanuevadigital.com/tribuna/revisitar-a-maria-como-modelo-liberador-una-propuesta-para-las-mujeres-oprimidas/

    Lectura Orante

    Amigo del Hogar | Revista

    Orientada esencialmente a la familia desde una visión humano-cristiana, la Revista Amigo del Hogar nace en el año 1942, como obra evangelizadora de los Misioneros del Sagrado Corazón (MSC).

    ¿Quiénes Somos?

    Somos una comunidad religiosa fundada por el P. Julio Chevalier en el año 1854, en Issoudun, Francia. El proyecto al que buscamos ser fieles es, desde el Corazón misericordioso de Jesús, anunciar el amor de Dios al mundo.

    Temas de Salud

    CAMPAÑA: "NOCHES DIGNAS"