• Noticias

    miércoles, 1 de julio de 2026

    Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa


    Reflexión | P. Ciprián Hilario, msc

     


    Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa

    (Jueves 2 de julio 2026. Decima tercera semana tiempo Ordinario, Lecturas: Amós 7,10-17. Salmo 18,8-11. San Mateo 9,1-8)

     

    Queridos hermanos y hermanas:

    La Palabra de Dios que hoy la Iglesia nos ofrece nos invita a descubrir que el Señor llama, perdona, sana y envía. El tema que ilumina nuestra reflexión es: "Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa". Estas palabras de Jesús no solo fueron dirigidas al paralítico, sino que hoy también resuenan para cada uno de nosotros, invitándonos a levantarnos de nuestras parálisis espirituales y caminar con una vida renovada.

    En este contexto, reflexionemos siguiendo el orden de las lecturas.

     

    1. Primera lectura (Amós 7,10-17): La fidelidad al llamado de Dios.

    El profeta Amós es rechazado por el sacerdote Amasías, quien le ordena que se marche y deje de profetizar en Betel. Sin embargo, Amós responde con humildad y firmeza: "Yo no era profeta ni hijo de profeta; era pastor y cultivador de sicómoros, pero el Señor me tomó y me dijo: Ve y profetiza a mi pueblo".

    Esta lectura nos deja varias enseñanzas:

    -                     Dios llama a personas sencillas para realizar grandes misiones.

    -                     La vocación nace de la iniciativa de Dios, no del prestigio humano.

    -                     Quien anuncia la verdad muchas veces encuentra rechazo, críticas o persecución.

    -                     La fidelidad al Señor exige valentía para hablar, incluso cuando el mensaje resulta incómodo.

    También nosotros, por el Bautismo, somos llamados a ser profetas en nuestra familia, en nuestro trabajo y en nuestra comunidad, anunciando la verdad con caridad y sin miedo.

     

    2. Salmo 18: La Palabra de Dios transforma la vida.

    El salmista proclama que la ley del Señor es perfecta, reconforta el alma, da sabiduría al sencillo y alegra el corazón.

    Esto nos recuerda que:

    -                     La Palabra de Dios no esclaviza; al contrario, libera.

    -                     Quien escucha al Señor encuentra luz para sus decisiones.

    -                     En medio de tanta confusión del mundo, la Palabra sigue siendo el mejor camino para vivir con paz.

    Cada día necesitamos dedicar tiempo a escuchar al Señor, porque solo así podremos caminar con seguridad.

     

    3. Evangelio (Mateo 9,1-8): "Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".

    En el Evangelio contemplamos a un paralítico llevado hasta Jesús por la fe de quienes lo acompañaban.

    Lo primero que hace Jesús no es curar su cuerpo, sino sanar su corazón: "Ánimo, hijo, tus pecados te son perdonados".

    Con esto Jesús nos enseña que:

    -                     La enfermedad más grave es el pecado, porque nos separa de Dios.

    -                     El perdón abre el camino a una verdadera sanación.

    -                     Jesús tiene autoridad para perdonar los pecados y devolvernos la vida.

    -                     Después de perdonarlo, Jesús le dice: "Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".

    Estas palabras tienen un profundo significado espiritual:

    -                     Levántate: deja el pecado, la tristeza, el miedo, la desesperanza y la indiferencia.

    -                     Toma tu camilla: acepta tu historia, tus luchas y tus heridas; ya no son motivo de derrota, sino de crecimiento.

    -                     Vete a tu casa: vuelve a tu familia, a tu comunidad y a tu vida cotidiana dando testimonio de lo que Dios ha hecho contigo.

    La fe de los amigos del paralítico también nos interpela. Muchas veces somos nosotros quienes debemos acercar a otros a Jesús mediante una palabra de ánimo, una oración, una visita o un gesto de caridad.

     

    Aplicación para nuestra vida. Hoy el Señor nos pregunta:

    -                     ¿Qué parálisis me impide caminar con libertad?

    -                     ¿Qué pecado necesito presentar al Señor para recibir su perdón?

    -                     ¿Estoy dispuesto a levantarme y comenzar una vida nueva?

    -                     ¿Soy capaz de llevar a otros hacia Cristo con mi testimonio?

    Cada Eucaristía es un encuentro con Jesús que nos dice nuevamente: "Levántate". Él no quiere vernos derrotados ni esclavos del pecado. Quiere restaurar nuestra dignidad de hijos de Dios y enviarnos a nuestras familias y comunidades como testigos de su misericordia.

    Pidamos al Señor que nos conceda un corazón dócil como el de Amós, un amor profundo por su Palabra y una fe firme para levantarnos cada día y caminar con alegría tras las huellas de Cristo. Amén.






    No hay comentarios:

    Publicar un comentario

    Promueve el diálogo y la comunicación usando un lenguaje sencillo, preciso y respetuoso...

    Para Vivir Mejor


    Entradas Recientes



    La Familia


    Amigo del Hogar | Revista

    Orientada esencialmente a la familia desde una visión humano-cristiana, la Revista Amigo del Hogar nace en el año 1942, como obra evangelizadora de los Misioneros del Sagrado Corazón (MSC).

    ¿Quiénes Somos?

    Somos una comunidad religiosa fundada por el P. Julio Chevalier en el año 1854, en Issoudun, Francia. El proyecto al que buscamos ser fieles es, desde el Corazón misericordioso de Jesús, anunciar el amor de Dios al mundo.

    Temas de Salud


    Entradas populares