Solidaridad | Isabella H. de Carvalho
Cáritas Nepal, manos
tendidas ante la tragedia de las inundaciones
La hermana
Cecilia Durga Shrestha, directora ejecutiva de Cáritas Nepal, habla con Vatican
News sobre cómo la organización humanitaria local de la Iglesia está ayudando a
las personas desplazadas por las devastadoras inundaciones repentinas que
azotaron el norte del país y que han causado más de 500 muertos.
El número de
muertos en Nepal ha ascendido ya a al menos 547 personas, mientras que 1.473
han resultado heridas y más de 900 continúan desaparecidas, dos días después de
que unas devastadoras inundaciones repentinas arrasaran comunidades y
asentamientos en los distritos del norte del país, cerca de la frontera con
China.
«Aquí es muy,
muy triste. La situación no es muy buena», declaró la hermana Cecilia Durga
Shrestha, directora ejecutiva de Cáritas Nepal y miembro de las Hermanas de San
José de Cluny, una congregación religiosa fundada en Francia por Ana María
Javouhey en 1807.
Desde 2023,
Shrestha está al frente de esta organización caritativa en el país del sur de
Asia, que cuenta con más de 155 voluntarios, trabajadores y colaboradores
movilizados para responder a esta situación de emergencia.
En una
entrevista con Vatican News, explicó lo difícil que ha sido llegar hasta las
personas afectadas debido a los daños sufridos por las infraestructuras y cómo
Cáritas está prestando especial apoyo a quienes han sido desplazados por la
catástrofe.
Escenas de devastación en Nepal (ANSA)
Una situación que sigue siendo inestable
La religiosa y
sus colaboradores han estado trabajando día y noche, hasta altas horas de la
madrugada, para organizar los esfuerzos de Cáritas destinados a proporcionar
artículos de primera necesidad a las personas desplazadas. Están colaborando
estrechamente con el gobierno local, las autoridades y los equipos presentes
sobre el terreno para coordinar sus esfuerzos.
Sin embargo,
señaló que la situación sigue siendo muy frágil, ya que existe el riesgo de que
se produzcan nuevas inundaciones repentinas y la devastación causada por el
primer fenómeno dificulta el acceso a las personas afectadas.
«Los
principales puentes y carreteras se han derrumbado, por lo que no podemos
llegar hasta las personas. Nuestro equipo consiguió llegar al terreno solamente
[el jueves 27 de agosto] y alcanzó el lugar más cercano al que se puede acceder
por carretera», explicó, añadiendo que un segundo equipo también está en
camino.
«A nuestro
equipo sobre el terreno también se le pidió que abandonara los lugares más
seguros, que saliera del área afectada. Así que estamos esperando nuevas
informaciones y buscando también posibles vías para llegar hasta otras
personas», continuó. «Por ejemplo, encontramos una manera de llegar a una zona
rural donde vamos a ayudar a 435 personas que están refugiadas en una escuela».
Alimentos, ropa y medicinas para quienes lo necesitan
Se cree que la
catástrofe fue causada por el desprendimiento de un glaciar del Himalaya, que
provocó una repentina crecida en el sistema fluvial situado a lo largo de la
frontera entre Nepal y China. Los científicos señalaron que la fuerza del
desprendimiento fue tan grande que las vibraciones resultantes fueron
inicialmente confundidas con un terremoto.
Una enorme
masa de lodo, agua y rocas descendió entonces por el cauce durante varios
kilómetros, destruyendo todo a su paso en los distritos más afectados, Rasuwa y
Nuwakot. Se espera que el número de víctimas mortales aumente a medida que
continúe la búsqueda de supervivientes.
Shrestha
subrayó que el gobierno está liderando las labores, ya que «están rescatando a
las personas y pidiéndoles que se trasladen a zonas más elevadas, a lugares más
seguros, pero también están en primera línea y trabajan muy duro para encontrar
cadáveres o personas desaparecidas». La policía de Nepal señaló que hay 4.473
agentes, junto con miles de soldados y miembros del ejército, respondiendo a la
catástrofe.
Bomberos llevando adelante operaciones de búsqueda
Cáritas se
está centrando en proporcionar ayuda a las personas desplazadas, llevándoles
ropa, sábanas, mantas, lonas, tiendas de campaña, medicinas, alimentos y
cualquier otro artículo de primera necesidad. Sus esfuerzos también se han
concentrado en proporcionar asistencia médica, especialmente a mujeres
embarazadas y madres con niños pequeños.
A pesar de las
dificultades para desplazarse, Cáritas ya tiene «dos o tres camiones
preparados, con alimentos y artículos no alimentarios para enviar a las zonas
rurales», aseguró la consagrada.
Una organización con experiencia en catástrofes
naturales
Shrestha
señaló que Cáritas Nepal ya cuenta con experiencia en la gestión de grandes
catástrofes naturales, ya que el país sufrió en 2015 un terremoto de magnitud
7,8, que causó la muerte de casi 9.000 personas y dejó 21.000 heridos.
Según explica,
aquella experiencia les ha ayudado a coordinarse y colaborar rápidamente con
sus distintos socios para responder a esta catástrofe. Cáritas Nepal también
dispone de oficinas provinciales y sobre el terreno en todo el país, que
estaban preparadas para movilizarse, y además han recibido apoyo de otras ramas
de Cáritas.
Apoyo a través de la oración
La hermana
Shrestha expresó su agradecimiento por toda la preocupación, las oraciones y el
apoyo que ha recibido desde distintos lugares del mundo.
«Cáritas Nepal
siempre está agradecida a la comunidad católica y a cualquier organización que
nos ayude y nos apoye en nuestros momentos difíciles. Creo que eso es más que
suficiente para animarnos a seguir adelante y a apoyar a la población», afirmó.
«Lo único que
nos preocupa es no poder llegar hasta las personas, pero con las oraciones y el
apoyo de todos estamos preparados», insistió.


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