Noticias | Ángeles Conde Mir
La Audiencia Nacional excarcela por
enfermedad al condenado por el asesinato de Ellacuría
Inocente Orlando Montano, condenado a 133 años de
prisión por la matanza de la UCA de San Salvador, tiene 84 años y sufre un
grave deterioro cognitivo y una enfermedad irreversible
La Audiencia Nacional ha concedido la libertad
condicional por razones médicas a Inocente Orlando Montano Morales. El
excoronel y exviceministro de Seguridad Pública de El Salvador fue condenado en España por el asesinato de cinco
jesuitas españoles, entre ellos Ignacio Ellacuría, en la Universidad Centroamericana
José Simeón Cañas (UCA) de San Salvador en noviembre de 1989.
Por razones de humanidad
Montano, de 84 años, cumplía condena en la prisión de
Madrid VII, en Estremera. La decisión de Vigilancia Penitenciaria se produce
después de que el propio centro penitenciario propusiera en marzo su
excarcelación. La medida queda condicionada a que el exmilitar continúe recibiendo tratamiento médico en
el centro de salud correspondiente a su domicilio.
El auto por el que se le excarcela describe un
importante deterioro de su estado de salud. Montano presenta «un declive
cognitivo elevado con presencia de delirios que afectan a la capacidad de
adaptarse al centro», una enfermedad irreversible y un elevado grado de
dependencia para las actividades cotidianas. La decisión se fundamenta en
razones de humanidad y dignidad.
Montano fue condenado en 2020 por la Audiencia
Nacional a 133 años y tres meses de prisión por cinco asesinatos de
carácter terrorista. Las víctimas fueron los jesuitas españoles
Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín-Baró, Segundo Montes, Amando López y Juan
Ramón Moreno. El Tribunal Supremo confirmó posteriormente la condena. El cumplimiento efectivo de
la pena había quedado limitado a 30 años, con el descuento del tiempo pasado en
prisión provisional desde 2017.
Asesinatos planeados por los militares
La sentencia española consideró probado que los asesinatos habían sido «urdidos, planeados, acordados y
ordenados» por miembros de la cúpula de las Fuerzas Armadas
salvadoreñas. Montano, entonces viceministro de Seguridad Pública, participó en la decisión por la que se transmitió
la orden de ejecutar a los jesuitas al
coronel Guillermo Benavides, director de la Escuela Militar.
La madrugada del 16 de noviembre de 1989, los
militares irrumpieron en la residencia de la comunidad jesuita de la UCA y
asesinaron a los seis sacerdotes y a dos mujeres: la trabajadora de la
universidad Julia Elba Ramos y su hija, Celina Mariceth, de 15 años.
Entre las víctimas estaba Ignacio Ellacuría, rector de la UCA y uno de los
principales impulsores de una salida negociada a la guerra civil salvadoreña.
La causa judicial tardó décadas en llegar a España.
Montano fue extraditado desde Estados Unidos en 2017 y tres años después fue
condenado por la Audiencia Nacional. Su sentencia convirtió a España en el país
donde se produjo la principal condena judicial por la matanza de los jesuitas,
uno de los episodios más graves de la guerra civil salvadoreña.


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